martes, 18 de agosto de 2009

EL DEMAGOGO AL DESNUDO

El demagogo al desnudo
ÁLVARO DELGADO
MÉXICO, D.F., 17 de agosto (apro).- Cuando no se ha cumplido ni la mitad del sexenio, y a dos semanas del tercer Informe de Gobierno, es fácil entender por qué Felipe Calderón ordenó borrar todo vestigio de sus promesas de campaña: En un país ensangrentado, económicamente en quiebra y roto socialmente, en el desfiladero, no hay un solo dato del que pueda ufanarse.

Ni siquiera Vicente Fox, que fue una nulidad y sigue siendo un fardo presupuestal para el país con su sueldo vitalicio, hizo lo que Calderón: Mandar cancelar la página de internet de su campaña y disponer que en la del Partido Acción Nacional (PAN) desapareciera todo discurso comprometedor.

Todo para evitar el escrutinio de sus ofertas y el cotejo entre lo que ofreció y la atroz realidad.

El objetivo era muy claro: Apostarle a la amnesia de los ciudadanos. Porque, al cabo de casi la mitad de su gestión, no le queda ni vergüenza.

"Felipe Calderón es el candidato de las propuestas y será el presidente de las soluciones", anunciaba la propaganda en el inicio de la etapa "de contraste" contra Andrés Manuel López Obrador, en marzo de 2006, que en realidad significó el inicio de la miserable campaña de envenenamiento social.

Decía Calderón, el 6 de marzo, en el hotel María Isabel Sheraton, de la Ciudad de México, sobre el relanzamiento de su campaña: "(será) una etapa precisamente entre la propuesta de futuro, un futuro con crecimiento y empleo que representa Acción Nacional, con la propuesta de pasado económico, de endeudamiento, de devaluación, de crisis económicas, que representa López Obrador".

Si ya lo había hecho desde enero, al inicio formal de la campaña, Calderón desplegó a plenitud la demagogia, es decir, halagó las aspiraciones de un sector de la sociedad y explotó también los prejuicios de otro para presentarse como el candidato del futuro, particularmente en el crecimiento económico y la generación de empleo.

Cualquier ciudadano con sentido común y medianamente informado, incluidos quienes son panistas o simpatizantes, concluye que Calderón es, sencillamente, un fracaso. Las propias cifras oficiales --desprovistas de cualquier tendencia o mala fe-- acreditan tan miserable realidad.

Vaya, hasta el propio Calderón podría deponer su arrogancia y sonrojarse ante lo que escribió en su libro El hijo desobediente, de 2006, y lo que ha sido su gestión. Aquí un fragmento:

"Imaginemos ahora el 2012. En mi último informe de gobierno hago un balance de seis años muy intensos. Hay, desde luego, enormes desafíos y retos por enfrentar, pero también evidentes logros que se pueden constatar. Resumo los principales. Cuando asumí la presidencia de la República había unos 50 millones de pobres y 22 millones en pobreza extrema. Hoy hay 35 millones de pobres y 10 millones en pobreza extrema.

"Se ha librado una batalla frontal contra la inseguridad; se ha depurado el Ministerio Público y las policías federales, y hemos encontrado colaboración en algunos estados para depurar los cuerpos policíacos locales; tenemos una policía integrada por elementos de reconocida solvencia moral, que son respetados en sus comunidades y cuyo desempeño vigilan cotidianamente los ciudadanos; ganan un salario digno, son profesionales y saben que van a tener también un reconocimiento digno; por ello hemos bajado los índices de delincuencia considerablemente.

"México es un país de leyes, un país de plena certidumbre, no sólo en los niveles de convivencia sino en la vida económica. El flujo de inversión ha permitido que los últimos tres años hayan sido los de mayor crecimiento económico en la historia contemporánea del país. Por ello se ha cumplido la meta de crear un millón anual de empleos…

"México está mejor que antes en términos de varios indicadores. En 2006 México tenía el lugar 79 en el Foro Económico Mundial de Davos en términos de credibilidad, legalidad, estado de derecho, independencia de los jueces, seguridad pública; hoy ocupa el lugar 35. Falta mucho por hacer, pero evidentemente los pasos que hemos dado nos consolidan como una nación segura para vivir y para invertir, y eso nos ha ayudado a mejorar las condiciones de vida…"

Puede decirse que tiene todavía tres años para concretar estas ofertas, pero él mismo sabe que ni siquiera es seguro que las cumpla…

Apuntes

Eso sí, vienen nuevos impuestos para el hartazgo de la opulenta burocracia que ese individuo encabeza…

domingo, 16 de agosto de 2009

VIOLENCIA DESATADA EN MEXICO

JORGE CARRASCO ARAIZAGA
Paramilitares, grupos de autodefensa, guardias privadas y comunidades armadas surgen por todo el país ante una ola de violencia criminal inédita que ha puesto a México al borde de una explosión social. Ese es el resultado de la fallida estrategia de seguridad pública de la administración de Felipe Calderón, señala Arturo Alvarado, integrante de El Colegio de México y quien coordina una amplia investigación al respecto, de la que Proceso da cuenta en exclusiva. Lo peor, advierte el académico, es que el Ejército ocupa cada vez más espacios de poder, "a sabiendas de que está ante un conflicto real, no sólo de narcotráfico, sino en el largo plazo con la población".

Desde los años inmediatos a la Revolución y a la guerra cristera, México no vivía una violencia homicida como la que ahora padece.

Incontrolables desde hace tres años, las muertes violentas por ejecuciones extrajudiciales, desapariciones forzadas, decapitaciones, tortura y otras expresiones anteriores, pero continuas, como los feminicidios, han desbordado al Estado mexicano.

Ante los altos índices de violencia, son cada vez más los investigadores y especialistas de todo el país que buscan explicar no sólo la violencia del narcotráfico y la reacción punitiva del Estado; también la respuesta violenta que está dando la sociedad.

Al igual que Somalia, Haití, Brasil y –en su momento– Colombia, en México son cada vez más las organizaciones paramilitares, los grupos de autodefensa, las guardias privadas (nacionales y extranjeras) y las comunidades armadas.

"El Estado mexicano ni estaba preparado ni previó que todo esto podía pasar", dice el doctor Arturo Alvarado Mendoza, integrante del Centro de Estudios Sociológicos de El Colegio de México (Colmex), en una entrevista en la que resume los resultados de un amplio trabajo de investigación coordinado por él mismo y que, patrocinado por el Colmex, comenzará a circular en breve en forma de libro. Se intitula ¿Hacia la seguridad nacional? Seguridad nacional y seguridad interior en el siglo XXI, del que Proceso ofrece adelantos sustanciales en la presente edición. (Ver recuadros).

En la investigación participaron Sergio Aguayo Quezada, Miguel Ángel Castillo y Mónica Serrano, del Colmex; Jorge Chabat, Froylán Enciso y Carlos Montemayor; José Luis Piñeyro, de la Universidad Autónoma Metropolitana; Mónica Toussaint, del Instituto Mora; Javier Treviño Rangel, candidato a doctor por la London School of Economics, y el investigador brasileño Jorge Zaverucha, además del propio Arturo Alvarado Mendoza.

Doctor en ciencias sociales con especialidad en sociología, Alvarado ha estudiado las expresiones de violencia en la sociedad mexicana, sobre todo desde la llegada del Partido Acción Nacional a la Presidencia de la República, y en especial la registrada en "la guerra" de Felipe Calderón contra el narcotráfico.

Señala que más de 14 mil muertos en lo que va del sexenio, un número creciente de desaparecidos y los cada vez menos inusuales hallazgos de cementerios clandestinos expresan los niveles de violencia a los que ha llegado el país. Prácticamente no hay estado que se salve. Si no son feminicidios, son ejecuciones entre narcotraficantes, enfrentamientos de las fuerzas federales con la delincuencia organizada, asaltos a comunidades por parte de milicias u homicidios de todo tipo.

"Estamos en una era de violencia criminal inédita, producida tanto por bandas delincuenciales como por las intervenciones militares y policiacas del gobierno federal", sostiene el académico, cuyas áreas de estudio abarcan seguridad pública, justicia y estado de derecho; parte de sus investigaciones las ha realizado en instituciones de Estados Unidos, Japón y Francia.

Este es un extracto del reportaje principal que publica la revista Proceso en su edición 1711 que empezó a circular este domingo 16 de agosto.

viernes, 14 de agosto de 2009

Carmen, la historia de una agresión impune

SARA LOVERA
MEXICO, DF, 13 de agosto (apro).- Carmen Santiago Hernández, una joven periodista de 35 años quien decidió terminar su relación con Ramón Rubén Mora Peralta, profesor de Educación Física, fue castigada con dureza, golpeada hasta la saciedad el 25 de julio pasado, por ese individuo. Su vida peligra.

El diagnóstico: traumatismo craneoencefálico y edema que produjo infarto cerebral y desprendimiento de masa encefálica. Al momento de escribir estas líneas, Carmen está en coma inducida para ver si logra reaccionar y vivir.

Ramón Rubén Mora Peralta, detenido tardíamente por el Ministerio Público, investigado a bote pronto, fue liberado a las cinco de la tarde el viernes 7 de agosto con una fianza de 80 mil pesos. La investigación elaborada en 72 horas cumplió rigurosamente con el término constitucional, pero estuvo torcida.

Eso vale para las autoridades policiacas de Guerrero la vida de Carmen Santiago; el presidente municipal de Chilpancingo, Héctor Astudillo Flores, le extendió al delincuente una carta de hombre pobre y, de 120 mil, le bajaron a 80 mil pesos esa fianza.

Los motivos de la liberación de Mora Peralta son indignantes. En Guerrero lesiones graves, privación ilegal de la libertad y no cuidados a la salud en momentos de una vida en peligro, no son considerados delitos graves, por tanto quien los comete tiene derecho a fianza. Para el caso tampoco existe el arraigo.

Es decir, en Guerrero no se protege a las personas de los atentados de homicidio, no se investigan los hechos a fondo y no se considera el tamaño de la violencia contra las mujeres, a pesar de los discursos, la firma de acuerdos, los millones de pesos invertidos en promover, extender, ampliar, diagnosticar leyes y alertas.

Nada sirve si debajo de tan preciosos deseos hay fango, corrupción, indolencia, machismo e indiferencia social y gubernamental.

Mientras el golpeador era liberado, el gobernador Zeferino Torreblanca, en ceremonia espléndida en Acapulco, celebraba la firma de un Acuerdo Estatal por la Igualdad de las Mujeres y los Hombres, acuerdos que promueve por toda la República el Instituto Nacional de las Mujeres (INM), de modo que quede claro que aquí no hay discriminación.

Mientras Carmen era sometida al coma inducido, en Acapulco, ese primigenio y conocidísimo puerto de diversión, se departía felizmente porque el estado de Guerrero se sumaba a la igualdad entre hombres y mujeres. En Guerrero, donde el feminicidio no es grave, donde golpes que te pueden llevar la vida, no son graves, en fin.

Lo más grave es que Carmen Santiago Hernández es empleada de la dirección de Comunicación Social del gobierno de Torreblanca Galindo y él fue informado de los hechos muchos días antes de la fiesta en Acapulco.

A pesar de ello, nadie vigiló que se cumpliera simplemente con la ley, con el derecho: ser atendida en el ISSSTE, contar con la seguridad hospitalaria y hacer una limpia y profunda investigación policiaca.

Por el contrario, Mora Peralta, su expareja, pudo manipular la situación. Sacó a Carmen del hospital en complicidad con el director del ISSSTE de Guerrero, para ocultar su brutalidad. La retuvo en una casa, sin atenderla, en horas preciosas para la vida de Carmen, y sólo por la intervención de sus colegas periodistas fue rescatada y, finalmente, enviada a un hospital de tercer nivel de la Ciudad de México.

En tanto se hacían averiguaciones judiciales, lentas y tortuosas. La fiscal especializada para la Investigación de Delitos Sexuales y Violencia Intrafamiliar, Dominga Chávez Pineda, a pesar de las charlas, talleres y su segura convicción sobre los derechos de las mujeres, no pudo elaborar un expediente ligado a los convenios y convenciones internacionales que obligan al estado de Guerrero a enviar a un juicio sin libertad al victimario, con todas las garantías, pero con el probable culpable ahí, físicamente presente para ser juzgado.

Ahora que ni la fiscalía ni la Secretaría de la Mujer pudieron hacer algo, Mora Peralta formalmente tendrá un juicio en libertad. Todas y todos sabemos que muy pronto se dará a conocer que se dio a la fuga y que los tribunales solamente acumularán el expediente en su voluminoso archivo de pendientes sin solución.

La vida de Carmen, la de su pequeño hijo de 5 años ahora en custodia, el abandono de su padre anciano y enfermo de quien ella es la responsable y que estuvo más de doce días sin cuidados estatales, porque dijeron no hay lugar en el DIF ni en ninguna parte, penden de un hilo.

Como la de ella, miles. De todas las que no nos enteramos, de los pasillos burocráticos, indiferentes y sin vigilancia, de una justicia de género que solamente está en los discursos, en las agendas, en los foros o en los presupuestos –siempre ínfimos-- estatales, federales e internacionales, sin resultado.

Me pregunto qué hacen las autoridades de género, los institutos, las fiscalías, las investigaciones millonarias, los recursos para enderezar a policías y jueces que manejan los institutos de las mujeres, que reparten "talleres" como hace años, se trata de números, porque se realizan al 'ahí se va', sin información, sin profundidad, sin seguimiento, sin verdadera convicción.

Durante años deseamos muchas leyes y muchas instituciones. Diagnosticamos la violencia contra las mujeres, elaboramos perfiles, y todavía una Secretaría, la primera, la única, de la Mujer en Guerrero.

Lo que hay en la actualidad es una fiscal sin formación ni convicción necesaria, genérica; un grupo de aguerridas feministas en Guerrero, sin capacidad de alianza y cercanía para lograr la defensa de las mujeres; un gremio, el periodístico, que dio toda su solidaridad e invirtió todo su empeño.

Un esquema doloroso. Porque el caso de Carmen no es único y los estudios e investigaciones no son referentes para las políticas públicas ni les importa a los políticos misóginos, se trata sólo de simular, de firmar convenios y convenciones, pero no de hacer justicia.

Si otra cosa fuera el caso de Carmen, no sería tan tremendamente insultante y gigantesco para nuestra inteligencia. Nos tendría que llevar a revisar dónde estamos. Qué estamos haciendo respecto de la violencia contra las mujeres; tendríamos que ir a exigir que cese el contenido vil de los medios de comunicación, pero ahí, donde se discute la ley, donde los prohombres y mujeres preocupados por la libertad de expresión, son también omisos y misóginos, siguen viendo a las mujeres como madres y prostitutas, no como lo que valemos; tendríamos que revisar los millones invertidos en spots que no borran todo lo que está atrás.

Las legisladoras tendrían que dejar de hacer tanto tango y buscar simplemente que las leyes nacional e internacional se cumplan, tendríamos que invertir los millones en cosas concretas, en vigilar y en formar, no "tallerear" al personal.

LA IGLESIA PAQUIDERMICA

JAVIER SICILIA
Hay, entre todas las frases fundamentales del Evangelio, una que a lo largo del tiempo ha sido una de las piedras de tropiezo de la Iglesia: “La verdad los hará libres”. El problema no radica en su condición de Iglesia –de asamblea, de pueblo de Dios, de cuerpo místico de Cristo, de depósito de la fe–, sino en su carácter de institución, es decir, de una enorme empresa administrativa no distinta a la General Motors, al Estado o a la estructura de un partido.
Una Iglesia así –cuyos inicios administrativos se remontan al siglo IV, cuando se volvió imperial, y cuya estructura ha sido modelo de las instituciones seculares– está, como toda institución que busca conservarse, condenada a la traición. Cuando se quiere mantener el poder es imposible no llegar a la mentira; cuando sólo se cultiva un discurso de bondades, se llega a la complacencia.
Por gracia, otra afirmación evangélica, lanzada contra los fariseos y que tiene que ver con esa misma verdad –“Nada hay encubierto que no se descubra, nada oculto que no se divulgue (...) lo que digan de noche se escuchará en pleno día; lo que digan al oído en las bodegas se proclamará desde las azoteas” (Lucas. 12, 2)– ha venido a sacudirla. Desde hace ya varios años, los actos pederastas de algunos de los miembros de la Iglesia, las redes de complicidades para encubrirlos, sus alianzas antievangélicas (nada, entre todas las corrupciones de las instituciones del mundo, hace más odiosa a la Iglesia que las traiciones a la grandeza que custodia), han comenzado a brotar como un agua estancada de una cisterna rota y la han obligado a una autocrítica y a un proceso de purificación tan paquidérmico como la dimensión de su estructura burocrática –la más grande del mundo.
Los visitadores que Benedicto XVI mandó a la congregación de los Legionarios de Cristo –una continuación de las acciones que inició en mayo de 2006 cuando, aceptando por fin las acusaciones que pesaban sobre su fundador, suspendió a divinis a Marcial Maciel y quitó a los miembros de su congregación los “votos privados”– hablan de ese proceso.
El proceso, pese a lo paquidérmico, es encomiable: un acto de estricta justicia y caridad frente a una rama de la Iglesia cuyos escándalos han hecho más contra ella y el Evangelio que todos sus detractores juntos. Una pregunta, sin embargo, es pertinente: ¿Esa “visitación” llegará a lo que todas las instituciones llaman con una arrogante suficiencia “últimas consecuencias”, es decir, no sólo a destituir, como lo prevé Fernando M. González –el mejor biógrafo de Maciel–, a “la cúpula dirigente para que la nueva dirigencia se encargue de ir limpiando lentamente la institución” (Proceso 1708), sino a tocar las redes que desde el centro de los Legionarios llegan a obispos, cardenales, empresarios y altos prelados de la Santa Sede, incluyendo al Papa Juan Pablo II, y, a partir de allí, hacer, como lo guarda el corazón de la Iglesia, un acto de contrición pública y de petición de perdón?
Como hijo de la Iglesia, lo espero por nuestro bien, por el bien de los hombres de hoy que estamos necesitados más de gestos que muestren la verdad, que de discursos que hablen de ella. Pero también, como hijo de esa misma Iglesia, casta y meretrix, que conoce sus oscuridades y sus sótanos, sé, por desgracia, que no irá más allá de una recomposición maquillada. La razón no está en lo que su corazón resguarda, sino, como he dicho, en su condición institucional.
Desde que la Iglesia se volvió imperial puso un velo entre la radicalidad evangélica que –hay que decirlo en su descargo– ha custodiado durante 2 mil años y su accionar institucional. Ese velo la ha corrompido al grado de que ya no se diferencia, más que por el grado de esquizofrenia, de las instituciones modernas y seculares que salieron de sus entrañas. Con ello, la verdad evangélica, que ahora la hiere y le exige alcanzar su presencia, se ha ido oscureciendo. No podría ser de otra manera. Mientras la institución clerical pretenda que la Iglesia se hace por los hombres que la administran –seres, como todo hombre, imperfectos, pequeños, caídos, necesitados del acogimiento y el perdón de los otros–, será como todas las instituciones, el rostro de una prostituta, cuyos oscuros comercios tratará siempre de disfrazar bajo el maquillaje de la decencia. Sólo cuando aprenda que a ella la hace su Señor: un Dios que se hizo pobre, una pobreza de carne que siempre es rescatada por la confianza; cuando aprenda que ella no es el cuerpo del César ni de sus poderes a los que hay que servir devotamente, sino el del Jesús desnudo –ese que en sus mejores hombres está en las cabeceras de los agonizantes, en la lucha por la justicia, en las chabolas, entre los apestados, los despojados, los humillados, entre aquellos que no hacen alianzas con el poder y están dispuestos a hablar con la verdad que siempre duele, pero que después consuela–, el del Jesús vuelto miseria, en cuya debilidad habita otra medida: el amor, entonces habrá renunciado a ser una institución, pero habrá ganado la sencilla grandeza de los que no temen la libertad de los hijos de Dios.
Además opino que hay que respetar los Acuerdos de San Andrés, liberar a todos los zapatistas presos, derruir el Costco-CM del Casino de la Selva, esclarecer los crímenes de las asesinadas de Juárez, sacar a la Minera San Xavier del Cerro de San Pedro, liberar a los presos de Atenco y de la APPO, y hacer que Ulises Ruiz salga de Oaxaca.

miércoles, 22 de julio de 2009

EL FRACASO MONUMENTAL

Un fracaso monumental
JOHN M. ACKERMAN
La utilización de las Fuerzas Armadas para labores de seguridad pública ha resultado un rotundo fracaso. El recrudecimiento de la violencia en los últimos días, y sobre todo en aquellos estados con mayor presencia militar como Chihuahua y Michoacán, demuestra que los militares no son más efectivos que los policías en el combate al narcotráfico y al crimen organizado.
La “toma” de Ciudad Juárez por los militares a partir de febrero no ha tenido los efectos esperados. Después de una reducción temporal en la cantidad de asesinatos, la violencia se ha repuntado en los últimos meses. Hoy, en promedio mueren de forma violenta seis personas al día en esta ciudad fronteriza. En una encuesta levantada por El Diario de Ciudad Juárez en mayo pasado, más de 54% de los entrevistados dijeron que la inseguridad y la violencia en esa área ha empeorado en 2009 con respecto al período correspondiente al año pasado. El excelente reportaje de Marcela Turati publicado en la edición 1706 de Proceso resume de manera elocuente el fracaso del “experimento” en Juárez.
Las violaciones a los derechos humanos por parte de las Fuerzas Armadas siguen en franco aumento. Incluso el ombudsman nacional, José Luis Soberanes, declaró en su comparecencia ante el Congreso el martes 14 que “la situación de Ciudad Juárez es un ejemplo de la necesidad de que el gobierno federal replantee su estrategia de seguridad pública, ya que la actual no parece rendir los resultados esperados. Es preocupante que el despliegue de las fuerzas federales no haya detenido la violencia que genera el crimen organizado y el narcotráfico. Por el contrario, ha dado como resultado innumerables quejas por presuntos abusos contra personas inocentes”.
Los recientes informes de Human Rights Watch, así como los reportajes de The Washington Post y Los Angeles Times sobre el tema, tampoco dejan lugar a dudas. Casos como el del artero asesinato del luchador social y profesor de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez Manuel Arroyo, el pasado 29 de mayo, y los recientes asesinatos de dirigentes mormones de la comunidad de Le Baron, simbolizan nítidamente lo que ocurre ante el caos y la falta de legalidad que imperan en el país.
Con la militarización de la lucha contra el narcotráfico le ha salido el tiro por la culata al gobierno de Felipe Calderón. La presencia de los militares en las calles no ha provocado más orden, sino mayor confusión entre la sociedad. Una ciudadanía acostumbrada a ser amenazada por armas largas a plena luz del día es una población sumamente vulnerable a los ataques del crimen organizado. Pareciera que el objetivo del gobierno es que los ciudadanos perdamos nuestra capacidad de asombro, de denuncia y de protesta.
La situación actual es particularmente grave, ya que no queda claro a quién podríamos recurrir después del fracaso de las Fuerzas Armadas. La derrota definitiva de los militares dejaría abierto el camino para la propagación de milicias ciudadanas de autodefensa, tal y como ha ocurrido ante la total ausencia de la protección del Estado, por ejemplo, en las favelas de Brasil. Sin embargo, esta “solución” sólo genera mayores problemas, pues finiquita cualquier apariencia de un Estado de derecho y nos acerca a la barbarie.
El sistema de procuración de justicia del país también se encuentra en un estado desastroso. El abuso de la figura del arraigo evidencia la falta de desarrollo de un sistema de inteligencia criminal eficaz. En lugar de detener a los delincuentes una vez que la autoridad cuenta con información fidedigna respecto a los delitos cometidos, el gobierno prefiere capturar primero a los sospechosos e investigar después. Amén de ineficiente, esta estrategia implica una evidente violación a los derechos de los acusados.
Los gobiernos neoliberales siempre han insistido en que las cuestiones sociales tienen que empeorar antes de mejorar; argumentan que el sufrimiento producido en el corto plazo por la reducción del gasto público, la desregulación económica y la privatización de las empresas públicas desembocará en una mejora significativa en la economía en el largo plazo. Sin embargo, la terca realidad siempre ha desmentido este falso postulado, pues hemos visto que el dolor y los sacrificios solamente se han agravado más a partir de las recurrentes crisis de las últimas tres décadas.
Algo similar ocurre con el actual discurso con respecto a la seguridad pública. Una vez más, nuestros gobernantes buscan vendernos la necesidad de sacrificios en el corto plazo a cambio de una vaga promesa de paz y estabilidad en el futuro. Así como el agravamiento del hambre en el campo supuestamente sería un indicador del éxito de las estrategias de “ajuste estructural”, el aumento de la violencia, hoy, supuestamente revelaría el éxito de la estrategia de combate al crimen organizado. En ambos casos el gobierno miente en su afán por apaciguar a la ciudadanía.
Una vez más la opacidad sigue siendo la regla de oro. La cobarde negativa del procurador general de la República, Eduardo Medina Mora, a comparecer ante la Comisión Permanente del Congreso de la Unión y la vergonzosa complicidad del PRI al respecto, recuerdan la negativa del gobierno federal para esclarecer las operaciones de Fondo Bancario de Protección al Ahorro (Fobaproa) durante los noventa. En ambos casos el PRI y el PAN se alían con el fin de blindar el manejo del Estado mexicano del escrutinio público y la rendición de cuentas.
Así como ante la crisis financiera global resulta evidente que urge una transformación radical en la estrategia de desarrollo económico, también se requiere de un giro de 360 grados en la estrategia de combate a la delincuencia organizada y al narcotráfico en el país. De otra forma, los cimientos básicos del Estado moderno y de la democracia continuarán estando en riesgo.

martes, 14 de julio de 2009

LAS CARCAJADAS DE LOS NARCOS

Las carcajadas de los narcos
Lydia Cacho
El IMSS pagó más de 800 mil dólares en subsidios a la guardería de la familia del narcotraficante El Mayo Zambada. En Washington ahora se preguntan cómo diablos le harán para que los congresistas estadounidenses aprueben futuras partidas de Plan Mérida para México, que podrían terminar en los bolsillos de los cárteles.
No, no fue en la era del PRI, esa a la que culpa Calderón cada vez que cuestionamos la guerra y la corrupción. Fue Molinar Horcasitas cuando era director del IMSS; un panista que ha vivido de dar lecciones de ética y buen gobierno. Firmó el convenio para que la familia del narcotraficante maneje una guardería pública en Sinaloa.
No hay excusa ni pretexto; cualquier persona puede entrar en Internet, teclear el nombre de la representante legal y encontrarse, desde antes de firmar el contrato, con el listado de los negocios para lavar dinero de El Mayo Zambada.
El aviso en la dirección electrónica http://www.treas.gov/offices/enforcement/ofac/actions/20070517.shtml está allí justamente en aras de la trasparencia y para que nadie, ni de México ni de Estados Unidos, cometa el error de vincularse con el narcotraficante.
Como si no fuera suficiente la falta de profesionalismo y pericia del director y Consejo Técnico del IMSS, también el gobierno de EU, que ya conocía esta asociación, hizo ojo de hormiga. Cuando la cooperación estadounidense entrega donativos a las asociaciones civiles, les hace firmar medio centenar de documentos de responsabilidad jurídica, revisa las facturas y gastos, exige transparencia total por 10 mil dólares; sin embargo, a sabiendas de que el gobierno federal no sólo es incapaz de dar seguimiento a uno de capos más buscados, sino que se asocia con su familia con recursos públicos, aprobó la entrega de 400 millones de dólares para la narcobatalla. Algo no cuadra; el Departamento de Estado ha dicho que esta es una guerra fallida. Si lo es, ¿para qué invierten en ella? ¿Qué estará cediendo Calderón a cambio de esa ayuda?
Las y los legisladores estadounidenses que aprobaron el Plan Mérida conocen las debilidades del gobierno calderonista. Conocen la corrupción de altos mandos policíacos, saben de la falta de equipo y recursos para trabajo de campo de inteligencia del Cisen.
Luego de un gasto multimillonario y de la estela de daños “colaterales” (como Calderón llama a las violaciones a los derechos humanos) que dejan 10 mil soldados en Chihuahua, sabemos que fue inútil ese despliegue militar y que lo que se necesitaba era invertir en servicios de inteligencia para aislar y detener a los narcotraficantes y sus redes sociales; justo lo que hace un año la Sedena y expertos independientes en inteligencia y seguridad le dijeron a Calderón.

Si no son capaces de darse cuenta de que el IMSS está subrogando guarderías al narco, algo que podrían descubrir con una búsqueda simple en Google, qué podemos esperar de esta ineficaz guerra si no más violencia, más muertes, menos derechos humanos para la sociedad inocente, y claro, las carcajadas de los narcotraficantes.
(Para leer más sobre el efecto de la militarización en México lea:
http://www.eluniversal.com.mx/nacion/169676.html)

viernes, 10 de julio de 2009

Carta a los secuestradores

Lydia Cacho

Cada vez que uno de ustedes asesina a una persona, se hace más pequeño ante sí mismo y ante los demás. No, no son grandes, ni valientes, ni fuertes ni malos profesionales. Su vida carece de sentido y por eso consideran que secuestrar, torturar y cobrar por ello les hace grandes y poderosos. El poder que tienen en realidad es minúsculo, no depende tanto de ustedes como de la incapacidad, ignorancia y debilidad de quien debiera ser su adversario: las autoridades mexicanas.

Ustedes son un puñado regado por todo el país; hay millones de hombres y mujeres que no les temen, que no se arrepienten, que no se venden ni venden a sus familiares a cambio de que ustedes les perdonen, magnánimamente, la vida.

El dinero tampoco los hace mejores; ni sus camionetas y autos de lujo, ni las armas de alto calibre, ni la mirada ruda que finge no sentir nada, porque ustedes, la mayoría deben beber o drogarse para soportar la vida. Duermen con miedo aunque lo nieguen, miedo de la traición de su pareja, de sus compas, de sus cómplices policiacos. Este país, México no es tan suyo como imaginan, aunque vean en los periódicos las portadas con sus fechorías, y celebren a escondidas que otro medio les dio ocho columnas, que la tele los hace cada vez más malos ante la mirada de la sociedad; es un espejismo, cada vez que matan a alguien, ustedes empequeñecen.

Hace una semana una mujer murió en manos de un secuestrador que debió suicidarse sin saber qué hacer. Antier, asesinaron a Benjamín Le Barón, pero su comunidad no está asustada, está indignada y les rebasa en número y en fuerza moral. Ustedes cuentan con la cobardía y avaricia de algunos gobernadores, procuradores y jueces, eso está claro. Sin embargo no crean todo lo que ven, todo lo que leen. Este país no vivirá secuestrado por el miedo. Cada vez hay más gente que les señala, que les reconoce, que logrará, como hizo Benjamín Le Baron, que otra veintena pague por sus delitos. Ustedes, en realidad, son poca cosa, su camino es el equivocado, y este país aun es nuestro.

lunes, 6 de julio de 2009

DEMOCRACIA AGONIZANTE

Democracia agonizante
Julio 6, 2009 1:06 pm Lydia Cacho Ribeiro Noticias, PLAN B

Publicado en El Universal y otros diarios del país.

Plan b

Lydia Cacho

Este domingo que el PRI arrasó en algunos de nuestros estados, recordé julio del 2000. Cuando creíamos que el IFE de Woldenberg había llegado para quedarse, sólido y honesto, que era nuestro caballo de Troya para conquistar la democracia; cuando creímos que la transparencia una vez instaurada nos haría un poco más libres. En aquél momento millones de personas votaron por Vicente Fox porque mostró que era un tipo cualquiera (y luego lo demostró de la peor manera) y porque él se convirtió en el instrumento para deshacerse de la clase política priísta que estaba llevando al país al colapso por la vía de la corrupción y la injusticia.

Nueve años después, cuando los grandes expertos nos dijeron que el cambio de partido nos llevaría a la madurez democrática, nos encontramos en las urnas con una sensación de que el voto nulo o el abstencionismo darían una lección a los partidos. Vimos los camiones acarreando gente del PAN, PRI y PRD. Las mismas técnicas de antaño, colores diferentes.

Los altísimos índices de abstencionismo no deben desestimarse. No acudir a las urnas, aunque el IFE diga lo contrario, es un acto político; es una forma de resistencia y un derecho. Descalificar el abstencionismo y el voto nulo no les arrebata fuerza social y carga ideológica.

México está en uno de los momentos más difíciles de su historia moderna. Las y los expertos nos dicen que somos un símil de Colombia en los tiempos más complejos. Estamos rodeadas de ira, de hartazgo, de violencia. Los políticos han logrado crear un ambiente tan violento que ya no hay adversarios sino enemigos. Ya no hay divergencias sino descalificaciones, trampas e insultos. Con las elecciones nos pone a prueba la vieja clase política que se resiste a la renovación. Esa que se disfraza, que cambia el discurso pero es corrupta igual. Los partidos se dividen no por sus enemigos sino por la ambición de sus aliados. Ganan los que hacen mejores trampas porque no tienen sentido de Estado (bien sabemos que el PRI nunca lo tuvo).

Las y los políticos ofrecen lo que no pueden aportar. No es necesariamente cinismo sino una mezcla de ignorancia y pasión por un poder patriarcal impositivo, parlanchín y poco transformador. Más allá del real decaimiento de una fiesta democrática que duró seis años, y que en los últimos tres se apagó al ritmo de las balas, bajo los ríos de sangre, con el miedo a las botas militares y a la incertidumbre del secuestro y la muerte; estas elecciones fueron un paso más para recordarnos que la sociedad tienen un poder transformador que debe articular mejor. Sí, el PRI seguirá recuperando bastiones, no por su credibilidad sino por la incapacidad de la oposición. Los partidos pequeños desparecerán. El PAN seguirá fomentando mano dura y alentando la pasión por la militarización. Ante las cárceles atiborradas de criminales y el sistema de justicia penal atrapado en una reforma que no dará frutos en muchos años, llegarán más paramilitares (Los matazetas no son más que eso) y veremos más videos de limpieza social por Youtube.

Estas intermedias nos recordaron que a la democracia no se llega por las urnas, sino por la transformación cultural. En Colombia el 60% de los diputados ha estado en la cárcel por nexos con narcotráfico y con paramilitares. La historia no miente, la gente se auto engaña. Ahora más que nunca la sociedad civil debe aglutinarse, crear organizaciones sólidas de Derechos Humanos, coordinarse y aprender a prever escenarios de descomposición social y elaborar proyectos de educación para la paz.

La sociedad civil ahora tiene la tarea política de rescatar el valor de la vida humana, prepararse para lo peor, que apenas viene, y trabajar por la paz que algún día llegará. www.lydiacacho.net
3 Responses

1. salome Says:
Julio 6th, 2009 at 3:31 pm

¿Cómo se hace para entender lo que pasa en nuestro país?…¿cómo le explico a mi hijo de 12 años, cuando me pregunta “pues qué no estaban los adultos hartos del PRI, su corrupción y su manera de gobernar”?, ¿cómo le explico que no es un partido el único que mancha nuestra historia?, ¿cómo se pasa el trajo amargo después de ver que el 60 por ciento de nuestros compatriotas ha decidido simplemente tirar la toalla?, ¿qué país estamos construyendo?, ¿qué país el nuestro lleno de impunidad e injusticia?
Quiero esperanza, quiero certeza, compromisos reales cumplidos, políticos honestos…¿será posible?
2. ernesto Says:
Julio 6th, 2009 at 8:30 pm

sólo una pequeña observación : en estas elecciones intermedias del sexenio de Calderón hubo menos abstencionismo que en las elecciones intermedias del sexenio de Fox.
3. ave Says:
Julio 6th, 2009 at 9:43 pm

La gente que voto por el PRI solo lo hizo como voto de castigo hacia el PAN, ya que resulto peor el cambio, con las mismas mañas del PRI . El PRD no dio color con tantas broncas internas en su partido .Asi las cosas, los ciudadanos sintieron que votar nulo no ayudaria y los votos llenaron las urnas del PRI.
ESTAMOS ENTRAMPADOS EN UN PAIS QUE NO OFRECE SOLUCIONES……ESTO SOLO ES UN SINTOMA DE LO QUE OCURRIRA EL 2012

viernes, 26 de junio de 2009

MICHAEL JACKSON, GRANDE ENTRE LOS GRANDES


Solo nos queda recordarlo como un grande de la música Pop y con un talento fuera de serie, Un hombre que siendo niño aun, supo conquistar millones de admiradores de todas las edades rompiendo las barreras del idioma y razas. Controvertido y excéntrico en su vida privada, pero finalmente lo que pesa es un talento inigualable que marcó una época...Nunca las sombras opacaron su brillo que irradió siempre….Viva por siempre el" Rey del Pop" "MICHAEL JACKSON" UNO DE LOS GRANDES, SE FUE FISICAMENTE PERO QUEDAN SUS EXITOS para siempre. Bienvenido una vez más al salón de la fama, solo figuras con brillo propio ingresan. ..NUESTRO TRIBUTO PARA EL, SERA ESCUCHAR SU MUSICA.... DESCANSE EN PAZ

miércoles, 24 de junio de 2009

CHIHUAHUA UN ESTADO VIOLENTADO


Ciudadanas y ciudadanos libres de Chihuahua le hablan a su pueblo

1,- Nuestro amada tierra vive la peor situación de inseguridad de hace casi un siglo. En catorce meses, ha habido más de dos mil setecientas cincuenta ejecuciones. Se han incrementado las violaciones a mujeres por hombres armados, los secuestros, extorsiones, asaltos a mano armada, robos de autos. No hay familia en el estado que no haya sido victima -directa o indirecta- de estos hechos delictivos.

2.- Chihuahua es territorio de impunidad. La violación al estado de derecho constituye una larga cadena de agravios en la que destacan los eslabones del feminicidio, la corrupción política, la falta de rendición de cuentas de los funcionarios públicos de alto nivel y, en el momento actual, la cancelación de facto de las garantías individuales y los derechos humanos producto de la invasión militar al estado.

La oportunidad para resolver estos complejos problemas se dejó pasar: no se hizo nada a tiempo para resolverlos de fondo y, ahora, vivimos en medio de la violencia, la ineptitud e ineficacia de los gobiernos Federal y Estatal.

La militarización ha sido la única estrategia que los gobiernos federal y estatal han puesto en marcha para resolver la angustiosa situación de inseguridad, y el llamado Operativo Conjunto Chihuahua ha fracasado, pues lejos de reducir las ejecuciones y los delitos federales o del fuero común, parece haberlos acrecentado.

La subordinación de las autoridades civiles a las militares —protegidas por el inadmisible privilegio del fuero castrense— es la evidencia mayor de la cancelación de la división de poderes sin la cual los derechos humanos y las garantías individuales han sido suspendidas contraviniendo la Constitución general de la República. La militarización —no hay duda alguna— pone en grave riesgo la viabilidad de nuestra incipiente democracia.

3.-La crisis económica y social sorprendió a los gobiernos sin capacidad real para encararla porque se han mantenido fieles a los esquemas neoliberales depredadores, generadores de pobreza y atraso. Chihuahua vive una contradicción que denota la existencia de privilegios: en un polo están los dueños del estado, la vieja oligarquía que domina con un discurso empresarial carente de responsabilidad y monopolizadora del poder y la riqueza. En el otro, amplios espacios territoriales que padecen estancamiento que se muestra en cifras de pobreza patrimonial reconocida en el mundo y aquí ocultadas dolosamente.

La economía del campo esta en crisis, el desempleo y la precarización del trabajo son galopantes, los servicios educativos y de salud son de mala calidad y cerrados. Se construyen cifras récord de viviendas para satisfacer el afán de lucro, no para crear espacios dignos que favorezcan la convivencia armónica de las familias.

4.- En este marco, se deja sentir un creciente desinterés por las elecciones para renovar la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión. Se les ve como ajustes mediante los cuales las altas burocracias de los partidos políticos se dan la oportunidad para repartirse espacios de poder. Buscan auto-representarse, postergando los mas altos y urgentes intereses de la población.

La derecha pretende convertir las elecciones en un plebiscito sancionador de la militarización creciente, excluida de la agenda de los candidatos. Los partidos políticos han dado la espalda al problema, traicionando a las corrientes ciudadanas que los apoyan y no están de acuerdo con el quebranto de la Constitución.

5.- Convencidos de lo anterior, manifestamos que la militarización en curso aprovecha el combate al crimen organizado para cimentar la criminalización de la protesta social. Y, si bien, puede durante un tiempo muy corto, cambiar la percepción de inseguridad de la población, no es eficaz para construir las bases de la paz duradera y de la seguridad a la que aspiramos todos los que vivimos en Chihuahua.

Convencidos de que los derechos humanos son una prerrogativa que eleva la dignidad de las personas y responsabilizando a todos los niveles de gobierno, por el riesgo que padecen los derecho-humanistas, exigimos:

a) El restablecimiento de la plena vigencia de la Constitución de la República y del Estado de Derecho y el respeto irrestricto a la división de poderes que asegura y garantiza los derechos humanos.

b) Alto inmediato a la militarización —en los hechos es un Estado de sitio— que ha destruido la institucionalidad constitucional, transfiriendo facultades del Congreso de la Unión y de los poderes locales a las fuerzas castrenses, que se escudan en sus fueros y fuerzas para vejar y torturar.

c) Como los soldados ya están en nuestras comunidades, exigimos de los poderes civiles el establecimiento de una hoja de ruta que registre —día a día— la desmilitarización, estableciendo plazos y formas para que el Ejercito regrese a sus cuarteles y se ponga la seguridad en manos de civiles y se creen cuerpos de policía eficientes, profesionales, honrados y confiables. O sea que se cumpla el artículo 21 de la Constitución General, solo que ahora bajo un esquema diseñado y controlado por la sociedad civil a la que convocamos para la generación de alternativas de rescate del estado de derecho.

d) Política de Estado para el combate al crimen organizado y al narcotráfico que contemple todas sus aristas: financieras, lavado de dinero, fiscales, internacionales, tráfico de armas, trata de personas, colusión del poder con la delincuencia, corrupción política, salud y, en fin, diseños de inteligencia que nos demuestren que no tan solo se pretende gobernar al crimen, sino combatirlo de fondo: conteniéndolo, por una parte; y, excluyéndolo drásticamente de todas las esferas de gobierno, por la otra, lo que hoy esta lejos de ser la regla.

e) Aplicación de una política anticrisis para remediar las grandes necesidades sociales que atraviesan al estado de Chihuahua. En particular el establecimiento de la escala móvil de horas de trabajo para combatir el desempleo operado con paros técnicos unilaterales y de un programa emergente de desarrollo social que ha faltado a Chihuahua todos estos años y cuya ausencia ha permitido que se propicien la degradación, drogadicción, la agresión a la cultura y la delincuencia.

Nos comprometemos a iniciar una nueva lucha y crearemos un Observatorio Ciudadano para la Seguridad y la Legalidad que dé cuenta de manera objetiva e independiente de la situación que predomina en nuestro estado en este aspecto, la conteste y la resista con el apoyo social de los ciudadanos.

Abriremos espacios y canales de información para que la sociedad chihuahuense esté al tanto de lo que sucede en este ámbito y pueda presentar sus denuncias y sus opiniones.

Nuestra lucha llegará a todos los rincones del Estado, la capital de la República y las principales metrópolis del mundo a donde llevaremos la noticia de lo que pasa en México y en Chihuahua.

lunes, 22 de junio de 2009

CHIHUAHUA TENIA...........

Asi es mi ciudad y mi estado se estan convirtiendo en un lugar del" yo tenia" un estado tranquilo con grandes extensiones de terrenos llanura valles ,montañas y desiertos donde los habitantes podiamos disfrutarlos a nuestro antojo.
Ahora se han convertido en tierra de nadie donde el hampa se ha adueñado de nuestra libertad ,tranquilidad y bienestar en todos los sentidos.
El yo tenia se ha convertido en la conversacion de muchos ,yo tenia un hermano, un tio un padre, un sobrino, un vecino, un hijo que me mataron en un fuego cruzado de esta guerra sin rostro y sin bandera que es el enfrentamiento de los narcotraficantes,vivimos con el alma en un hilo, sea de dia o de noche es la misma, escuchamos disparos a cualquier hora del dia, por la noche despertamos con sobresaltos al escuchar chirriar llantas de persecuciones nocturnas y la metralla de los cuernos de chivos ,despues nada un vacio de angustia de no saber que acontecio o a quien le toco esta vez, despues mucho despues, el ulular de las patrullas ambulancias y comandos de soldados acordonando la zona del crimen.

El yo tenia una hermana, una sobrina, una vecina,una hija, una esposa que fue violada y asesinada y sin rastros de los asesinos, asi es la realidad que vivimos las mujeres en CHIHUAHUA.


Yo tenia un negocio donde fui asaltado ,yo tenia un vehiculo y me lo robaron con pistola en mano o atacado a golpes para quitarmelo afuera de mi casa o en la calle en un alto o en un centro comercial, despues lo encontraron baleado y con restos de sangre ,utilizado para hacer ejecuciones y abandonado.


Vivimos en un estado en el que las autoridades estan muy ocupados en su guerra electorera y mientras los muertos de cada dia llenan de sangre nuestras calles, asi se vive en Chihuahua da gente VALIENTE NOBLE Y LEAL SEGUIMOS AQUI EN COMPLETO ESTADO DE INDEFENSION.

domingo, 14 de junio de 2009

ANULA TU VOTO NO SEAMOS COMPLICES DEL MENOS PEOR!!!!

Mi voto anulado

Lydia Cacho

La gran mayoría de personas adultas poseedoras de una credencial electoral hemos pasado los últimos dos meses preguntándonos y debatiendo qué hacer con nuestro voto. Las y los políticos por su parte han montado un circo espectacular, la credibilidad de quienes conforman el aparato del Estado ha llegado a su límite y va sin duda alguna hacia una estrepitosa caída. Es por ello que todos los partidos, sin excepción han elegido la mercadotecnia de la fama y el nombre para cooptar votos. Vemos carteles de deportistas, modelos, boxeadores, escritoras, bailarinas, corruptos cantantes de música cristiana, hijos de multimillonarios harineros, jefes de noticias de monopolios televisivos; todos ellos prometiendo honestidad y efectividad. El tratamiento que los partidos nos están dando como sociedad al elegir a sus candidatos es el de imbéciles. El insulto no podía ser mayor. El PRI y el PAN se coluden para ganar a costa de los derechos de las mujeres, el PRI y el PRD se hermanan y venden candidaturas en los estados; el caos es intencional no casual. Las elecciones manipuladas no construyen una democracia, la impiden.

México está viviendo un periodo negro. La delincuencia, dice Ernesto López Portillo, se ha convertido en una forma de vida, se ha masificado el mercado de la ilegalidad. El país celebró el cambio de partido en el poder y ahora entendemos que al desmoronarse el régimen experto en administrar el crimen, la violencia y la ilegalidad, estas se masificaron y quedaron fuera de control.

De la mano de ese hecho político, está el fortalecimiento de políticas que favorecen a los ricos y excluyen a los pobres. El Estado no está capacitado para imponer la ley. Lo que sigue igual que antes es la falta de transparencia en todas las áreas de la vida política. Mientras las y los periodistas arrojamos luz ante la élite en el poder que alimenta la descomposición del país, la sociedad se indigna ante grabaciones, las élites se ríen, las televisoras se coluden con las élites y los partidos nos dicen que vivimos en un sistema político en el cuál mandan las mayorías: una democracia. Si no fuera indigno causaría risa.

En la medida en que los partidos pongan en las cámaras de diputados y senadores a sus operadores, a personas famosas, ignorantes del manejo de los mecanismos del poder y la política, desconocedoras de las leyes y sus vericuetos, las élites corruptas que ahora controlan el poder en el país, tendrán un mayor éxito en su empresa de fortalecer el pacto de impunidad que tiene paralizado al país. El voto forzado a lo “menos peor” es el peor de los votos. Que las buenas escritoras escriban, que los deportistas ganen medallas, que los cantantes canten, que las televisoras engañen desde su propio espacio, pero que no monten el teatro de la democracia.

Por esas razones y otras más yo anularé mi voto con la leyenda ANULO MI VOTO. Aunque no exista la figura jurídica del voto en blanco como en Argentina, aunque los partidos digan que salieron nulos, ellos sabrán muy bien que el mensaje es: no soy tu cómplice, no me engañas, no me usas, esos candidatos no me representan. El abstencionismo es abulia, el voto anulado es una acción ciudadana, un acto de libertad, una rebelión pacífica, un acto de congruencia, un acto de civismo.

NARCOTRAFICO COMO COARTADA

JORGE CARRASCO ARAIZAGA
MÉXICO, D.F., 5 de junio (apro).- Legitimado con el tema del narcotráfico, Felipe Calderón decidió hacer de los operativos policíaco-militares su gran apuesta política para la segunda mitad de su gobierno.

Ante la perspectiva de un nuevo Congreso adverso, el Elliot Ness de Los Pinos –como lo caracterizó Obama– quiere evitar a toda costa lo que le ocurrió a quien lo dejó en la Presidencia de la República.

Cuando Vicente Fox perdió las elecciones del 2003 y el PAN no pudo tener la mayoría en la LIX Legislatura, su gobierno quedó prácticamente estancado, profundizando su incapacidad para gobernar en un sistema de fuerte competencia política.

Si hace seis años el PAN fracasó en convencer a la población para que le diera la mayoría, con su lema "quítale el freno al cambio", ahora Felipe Calderón optó por repetir la estrategia del miedo y odio que explotó en el 2006 y dejó profundamente divididos a los mexicanos.

De nueva cuenta, plantea un supuesto dilema: votar por "el pasado que dejó crecer el narcotráfico" o por el presente en que "se está actuando para que la droga no llegue a tus hijos".

Para reforzar su propaganda, ha echado mano del aparato policíaco y militar, utilizando a las Fuerzas Armadas, en especial al Ejército, y a la PGR con propósitos políticos.

El uso y abuso de la fuerza del Estado para objetivos políticos es propio de los regímenes autoritarios, de izquierda o de derecha.

En España, el recurso del miedo lo intentó José María Aznar cuando ocurrieron los atentados del 11 de marzo de 2004 y pretendió capitalizar la aprensión ciudadana al responsabilizar a la terrorista organización separatista vasca ETA.

Al Qaeda pronto lo desmintió al reivindicar el ataque como una represalia por el apoyo que la España de Aznar le dio a Bush para invadir Irak.

Aznar intentó lucrar con un tema que los españoles, desde el inicio de su transición democrática –a la muerte del dictador Francisco Franco, en 1975– acordaron sacarlo de la competencia política.

Para los españoles, el problema del terrorismo es un asunto de seguridad nacional y como tal no debe ser explotado políticamente, si bien forma parte de la agenda y el debate político.

En México, el tema del narcotráfico también es un problema de seguridad nacional, pero Calderón se lo apropió para lucrar políticamente. Dentro y fuera de México existe la convicción de que ante la falta de legitimidad, recurrió a ese problema para ganarse el reconocimiento que no obtuvo en las urnas.

Lo hizo sin tener un verdadero plan. Y es hora que sigue sin tenerlo. El propuesto embajador de Estados Unidos en México, Carlos Pascual, lo dejó claro apenas en marzo pasado en un documento –supervisado por él­ desde el Brookings Institution– en el que señala que las acciones de Calderón no van a ningún lado, excepto a presionar todavía más las cárceles mexicanas (Proceso 1693, del 12 de marzo de 2009).

Nadie dice que no se deba enfrentar al narcotráfico. Como un problema que erosiona la seguridad de la nación, requiere de una visión de Estado, compartida por toda la clase política y los tres Poderes. Pero desde la Presidencia, por ya casi 15 años, ni el PRI ni el PAN han propiciado un acuerdo sobre el tema.

Cada uno dice tener la solución; crean sus propias instituciones y modifican la ley a su acomodo: Lo hizo Ernesto Zedillo con la Policía Federal Preventiva; Fox, con la Agencia Federal de Investigaciones, y ahora Calderón desaparece a las dos y crea la Policía Ministerial de Investigación y la Policía Federal. El que venga y el que le siga crearán sus propias instancias. Y el problema crece sin parar.

En el tema, Calderón actúa más por necesidad política. Puso el ejemplo con Michoacán para que los panistas hagan de la narcopolítica el tema electoral. Así se explican las acusaciones de la senadora panista Teresa Ortuño contra el gobernador de Chihuahua, José Reyes Baeza.

Los panistas intentan explotar una realidad incuestionable: la protección al narcotráfico desde diferentes niveles de la política. Pero en esa realidad también está el PAN.

Más perverso todavía es que Calderón y el PAN usen los expedientes como chantaje y los cambien por distritos electorales.

Si es cierto lo que dice, que está dispuesto a dar su vida, Calderón podría empezar por el pasado inmediato y revisar el crecimiento desbordado del narcotráfico durante el gobierno de Fox.

Es algo que tiene a la mano, pues su secretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna, y su procurador general de la República, Eduardo Medina Mora, ocuparon puestos clave con Vicente Fox. El primero en la AFI –creada por él mismo– y el segundo, en el Cisen y en la Secretaría de Seguridad Pública.

Que expliquen, por ejemplo, a quiénes les pagó Joaquín El Chapo Guzmán por toda la cobertura política, policial o militar que ha tenido desde que lo dejaron escapar del penal de Puente Grande, a sólo tres semanas de la llegada de Fox.

Por cierto, Medina Mora tiene un especial interés en dejar en paz a El Chapo, pues ha insistido en que "dejó de ser importante" en el cártel del Pacífico.

Si de ese nivel es el interés de Calderón por enfrentar al narco, su alegada valentía no pasará de una irresponsable y nociva bravuconada.

miércoles, 20 de mayo de 2009

LOS QUE MUEVEN A MEXICO

“L@s que mueven a México”
Mayo 17, 2009 2:00 pm Lydia Cacho Ribeiro Noticias

por Denise Dresser.

Alguna vez, el periodista Julio Scherer García le pidió a Ernesto Zedillo que le hablara de su amor por México. Le sugirió que hablara del arte, de la geografía, de la historia del país. De sus montañas y sus valles y sus volcanes y sus héroes y sus tardes soleadas. El ex-presidente no supo qué contestar. Hoy es probable que muchos mexicanos tampoco sepan cómo hacerlo. Hoy el pesimismo recorre al país y e infecta a quienes entran en contacto a él. México vive obsesionado con el fracaso. Con la victimización. Con todo lo que pudo ser pero no fue. Con lo perdido, lo olvidado, lo maltratado. Con la crónica de catástrofes; de corruptelas; de personajes demasiado pequeños para el país que habitan. México padece lo que Jorge Domínguez, en un artículo en Foreign Affairs, bautizó como la “fracasomanía”: el pesimismo persistente ante una realidad que parece inamovible. La propensión colectiva a pensar que la corrupción no puede ser combatida; que los políticos no pueden ser propositivos; que la sociedad no puede ser movilizada; que la población no puede ser educada; que los buenos siempre sucumben; que los reformadores siempre pierden. Por ello es mejor callar. Es mejor ignorar. Es mejor emigrar. Por cada tache que se le pueda colocar a este país, existe una paloma. Más de 50 palomas. Frente a todos los motivos para cerrar los ojos están todos los motivos para abrirlos. Frente a las razones para perder la fe en México están todas las razones para recuperarla.
Cada persona tendrá su propia lista, su propio pedazo del país colgado del corazón. Una lista larga, rica, colorida, voluptuosa, fragante. Una lista que debe comenzar con las palabras de la chef Marta Ortiz Chapa: “Siempre me gusto ser mexicana”. Una lista con la cual contener el pesimismo; un antídoto ante la apatía; una vacuna contra la desilusión. Una lista de lo mejor de México. Una lista para despertarse en las mañanas. Una lista para pelear contra lo que Susan Sontag llamó “la complicidad con el desastre”.Los murales de Diego Rivera. Las enchiladas suizas de Sanborns. Las mariposas en Michoacán. El cine de Alfonso Cuarón. El valor de Emilio Alvarez Icaza. Los huevos rancheros y los chilaquiles con pollo. El mole negro de Oaxaca. Los libros de Elena Poniatowska. La decencia de Germán Dehesa. Los tacos al pastor con salsa y cilantro. El mar en Punta Mita. La poesía de Efraín Huerta. El Espacio Escultórico al amanecer. Cualquier Zócalo cualquier domingo. La forma en que los mexicanos se besan y se saludan y se dicen “buenas tardes” al subirse al elevador. Las fiestas ruidosas los sábados por la tarde. La casa de Luis Barragán. Los amigos que siempre tienen tiempo para tomarse un tequila. Los picos coloridos de las piñatas. Las casas de Manuel Parra. Las buganvileas y los alcatraces y los magueyes. Las caricaturas de Naranjo y los cartones de Calderón. El helado de guanabana. La talavera de Puebla. Las fotografías de Graciela Ituurbide. Los mangos con chile parados en un palo de madera. Las comidas largas y las palmeras frondosas. Las mujeres del grupo Semillas y las mujeres que luchan por otras – todavía – en Ciudad Júarez. Y más allá.
Habría que aprovechar la ocasión para pensar un momento en todos aquellos que también mueven a México. Sus habitantes. Ese país habitado por millones de hombres y mujeres mexicanas que se levantan al alba a prender la estufa, a preparar el desayuno, a remojar el arroz, a planchar los pantalones, a terminar la trenza, a correr detrás del camión, a trabajar donde puedan y donde les paguen por hacerlo. El país de muchas mujeres y hombres que duermen poco porque cargan con mucho. Para acompañarlos les pido que piensen por un momento en las siguientes preguntas. Y si ustedes vivieran y mantuvieran a sus familias con 3,000 pesos al mes? Y si les tomara mas de dos horas y tres formas diferentes de transporte público llegar a su trabajo? Y si al regresar a casa, después de un largo día, su esposo las golpeara? Y si, aunque ustedes contaran su caso cientos de veces, prevaleciera el silencio? Y si su hija o su madre o su hermana fuera violada en la calle o cerca de un cuartel del Ejército? Y si en el Ministerio Público le dijeran que ella se lo buscó o que lo ocurrido no es un crimen? Y si resultara embarazada y la despidieran por ello? Y si hubiera complicaciones y no pudiera pagarle al médico? Y si ustedes estuvieran condenadas a la precariedad cotidiana como tantas más? Para muchas mujeres en México esas preguntas no son hipotéticas sino reales. No representan lo que podría ocurrir sino lo que ocurre. En México, ser mujer entraña tener sólo 7 años de escolaridad promedio. En México ser mujer y trabajar en una maquiladora significa estar en peligro de muerte. En México, ser mujer implica el 30 por ciento de probabilidad de tener un hijo antes de los 20 años. En México todavía entraña luchar por el derecho a serlo. Porque el país cambia pero no lo suficiente; porque México se mueve pero no a la velocidad que podría y debería. Algo está mal. Algo no funciona. Tiene que ver con el control y los privilegios. Tiene que ver con 23 millones de personas en este país que viven con 20 pesos al día. Tiene que ver con que 1 de cada 5 mexicanos entre la edad de 25 y 35 anos vive y trabaja en Estados Unidos. Tiene que ver con el éxodo de 400,000 migrantes que cruzan la frontera en busca de oportunidades que no encuentran en su propio país. Con que el hijo de un obrero tiene solo el 5 por ciento de probabilidades de convertirse en profesionista. Allí están para quien las quiera ver: señales claras de un statu quo que es insostenible; síntomas de problemas profundos, históricos, estructurales. A lo largo del sur del país y a lo ancho de sus zonas más pobres. En cada institución disfuncional y en cada funcionario insensible que la encabeza. En cada decisión arbitraria por parte de alguien que ejerce el poder y en cada mexicana que padece sus consecuencias. De allí que se vuelva imperativo celebrar a aquellos que están en la lista de quienes mueven a México, y al mismo tiempo reflexionar en lo mucho que falta por hacer. Pensar en un México menos cupular y más ciudadano. Menos elitista y más democrático. Menos interesado en retener las oportunidades insólitas que tienen algunos y más interesado en crearlas para otros. De lo que se trata, en esencia, es de cambiar la forma geométrica del país. Pasar del triángulo al rombo. Crear una amplia clase media poblada por personas con voz, con derechos, con oportunidades para generar riqueza y acumularla. Crear mexicanos, emprendedores, educados, competitivos, meritocráticos porque el país les permite serlo. Crear un sistema económico que promueva la movilidad social en vez de permitir la perpetuación de obstáculos que la inhiben vivir todos los días con esa lista de lo mejor y lo posible para así pelear contra la lógica enraizada del “por lo menos”: “por lo menos hay paz social; “por lo menos” la pobreza extrema ha disminuido un poco; “Por lo menos no ocupamos el último lugar en las evaluaciones PISA de educación”. “Por lo menos en el sexenio pasado sólo se robaron un Jeep Rojo y una Hummer”. Hoy, la lógica compartida del “por lo menos” equivale a una defensa de la mediocridad. Equivale a una apologia del statu quo que beneficia a pocos y perjudica a muchos. México solo será un país mejor cuando sus habitantes dejen de pensar en términos relativos y empiecen a exigir en términos absolutos. Cuando se conviertan en profetas armados con una visión de lo que podria ser. Cuando empuñen lo que Martin Luther King llamó “coraje moral”. Cuando vociferen que los bonos sexenales y la rapacidad de los sindicatos y la educación atorada y el desempleo constante y la inseguridad lacerante son realidades que ningún mexicano está dispuesto a aceptar. Porque si nadie alza la vara, el país seguirá viviendo – aplastado — debajo de ella. Porque si sólo 50 personas exigen que las cosas cambien, nunca lo harán. Porque si los mexicanos siguen habitando el laberinto de la conformidad, será muy difícil sacudir al país desde allí. Quienes pueblan esta lista saben que hay tanto por hacer; tanto por cambiar; tantos sitios donde amontonar el optimismo. El optimismo de la voluntad frente al pesimismo de la inteligencia. El optimismo perpetuo que se convierte en multiplicador. El optimismo que debe llevar espero – a cada uno de los lectores– a hacer una declaración de fe, como la frase que acuñó Rosario Castellanos. Una filosofía personal para ver y andar, vivir y cambiar, participar y no sólo presenciar. Una filosofía para compartir la terca esperanza de quien habla hoy y acompaña a los premiados. La convicción inquebrantable de mejorar a México. De restañar a la República. De volver a México un país de ciudadanos. Un lugar poblado por personas conscientes de sus derechos y dispuestos a contribuir para defenderlos. Dispuestos a llevar a cabo pequeñas acciones que produzcan grandes cambios. Dispuestos a sacrificar su zona de seguridad personal para que otros la compartan. Yo creo que ser de clase media en un país con cuarenta millones de pobres es ser privilegiado. Y los privilegiados tienen la obligación de regresar algo al país que les ha permitido obtener esa posición. Porque para qué sirve la experiencia, el conocimiento, el talento, si no se usa para hacer de México un lugar más justo? Para qué sirve el ascenso social si hay que pararse sobre las espaldas de otros para conseguirlo? Para qué sirve la educación si no se ayuda a los demás a obtenerla? Para qué sirve la riqueza si hay que erigir cercas electrificadas cada vez más altas para defenderla? Para qué sirve ser habitante de un país si no se asume la responsabilidad compartida de asegurar vidas dignas allí? Yo creo en la obligación ciudadana de vivir en la indignación permanente: criticando, denunciando, proponiendo, sacudiendo. Porque los buenos gobiernos se construyen a base de buenos ciudadanos y sólo los inconformes lo son. Yo creo que muchos de los miembros de esta lista logran hacer cosas extraordinarias. Aquellos que hacen más que pararse en fila y en silencio. Individuos que pelean por los derechos de quienes ni siquiera saben que los tienen. Alejandro Martí, denunciando a los policías cómplices y acorralando a los políticos que los protegen. Carmen Aristegui, lidereando la oposición contra la impunidad y concientizando al país sobre sus efectos. Guillermo Ortiz, peleando por la competencia y denunciando los costos que el país ha pagado al obstaculizarla. María Elena Morera, sacudiendo a una sociedad altergada y ayudándola a discernir el papel que debería desempenar. Miguel Angel Granados Chapa, defendiendo—con su columna — la humanidad esencial de quienes la han perdido y ayudándolos a recuperarla. Ellos y tantos más, héroes y heroínas de todos los días. Ombudsmans cotidianos. Yo creo que mientras existan individuos como muchos de los que hoy celebramos – encendidos, comprometidos, preocupados – el contagio continuará, poco a poco, y a empujones como todo lo que vale la pena. El monólogo de los líderes se convertirá en el coro de la población. La exasperación de los ciudadanos construirá cercos en torno a los políticos. Yo creo que un día – no tan lejano, quizás – habrá un diputado que suba a la tribuna y exija algo a nombre de la gente que lo ha elegido. En lugar de mirar con quién se codea en el poder, mirará a quienes lo llevaron allí. Y México será otro país, otro.
*Extracto del discurso de Denise.
One Response

ave Says:
Mayo 20th, 2009 at 11:17 pm

Todo lo que dices es verdad me quedo con lo mas hermoso que es mi Mexico, su arte ,su cultura, sus paisajes maravillosos,sus raices
¿Pero como es posible mover las conciencias que despierten y exijamos una patria mejor?, si estamos bombardeados por constantes malas noticias, abusos corruptelas desde las mas altas autoridades,sacudirnos esa carga implica mucha entereza y fuerza para luchar contra corriente,aqui en Mexico la impunidad carcome hasta el individuo mas sano de espiritu,suena un poco romantico tu forma de pensar en tiempos actuales ,cuando expresidentes grises se desdicen y que ocultaron sus sucios quehaceres en aras de la corrupcion , extranjeros corruptos que se enriquecieron auspiciados por las mismas autoridades que nos gobiernan vanagloriandose de sus tranzas en un libro ,me quedo corta con todo lo que no permite crecer a Mexico ,porque estamos entrampados con tanta escoria,el remedio lo hay.. ¿porque no exigimos un juicio a Salinas y todos sus compinches seria un buen inicio de limpieza en el pais no creen?

domingo, 17 de mayo de 2009

INFLUENZA COLECTIVA

Alejandro Páez Varela
La influenza colectiva
17 de mayo de 2009




Conforme se desinfla la emergencia epidemiológica en el país, hemos empezado a ver un poco más lejos. La primera de muchas conclusiones que podemos sacar es que México debe prepararse para convivir cíclicamente con estos eventos de salud pública. El virus de la influenza y otros atacarán las defensas de la población una y otra vez. Sus mutaciones y actualizaciones nos agarrarán sin vacuna, a nosotros y al resto del mundo, y debemos estar listos para revivir escenarios como el que padecimos en la ciudad de México y en otras poblaciones. La prevención y la capacidad de respuesta temprana serán clave. No confíe en la reacción del gobierno: tome vitaminas, tenga alcohol y tapabocas a la mano.

El adelgazamiento de la nube del shock sanitario permite, también, un mayor alcance de visión sobre los otros muchos problemas del país. Las ejecuciones relacionadas con el narcotráfico volvieron a las páginas de los diarios y a los noticiarios, y no porque se hubieran frenado —el contador numérico siguió su paso funesto—, sino porque la cobertura mediática estaba concentrada en la epidemia. También hemos retomado la agenda de la crisis económica. Para muchos mexicanos que perdieron su empleo en estas semanas esa fue su preocupación central; los que todavía tenemos trabajo pudimos darnos “el lujo” de olvidar la contingencia y concentrarnos en el virus A(H1N1). Y ahora que salimos del monotema nos enteramos de que las perspectivas económicas se ennegrecieron más aún, y de que el gobierno está realmente en un aprieto de pesos y centavos que deberá cubrir por la vía del endeudamiento.

No parece suficiente el aumento de la tasa de desempleo; el turismo, que da de comer a decenas de miles de mexicanos, se ha desplomado. Los ingresos tributarios también van a la baja, como la renta petrolera, la inversión extranjera y el crecimiento en su conjunto. Estamos, amigos, en un momento crítico de la crisis, y aunque la economía de Estados Unidos ha dado muestras de una lenta recuperación, la nuestra se estanca a tal punto de que seremos, según las consultoras y los mismos gobiernos, uno de los países con el menor crecimiento de Producto Interno Bruto no sólo en América Latina, sino en el mundo.

En pleno marasmo, mientras más débiles estamos, se nos van revelando episodios de la vida nacional que son poco alentadores. El creciente poder de Carlos Salinas de Gortari entre los principales actores políticos, su influencia en la vida interna del PAN y del PRI no sólo nos confirma como un pueblo sin memoria, sino vulnerable, sin anticuerpos. La izquierda no ofrece soluciones, y los partidos emergentes son en realidad concesiones del poder público.

¿Cuáles alternativas tenemos los ciudadanos? Muy pocas. Y aun así, el ambiente es de resignación. Débiles y asustados por la influenza, la crisis económica, la guerra del narcotráfico y la caída de las perspectivas; frente al fin del sueño petrolero, con un sistema democrático secuestrado por unos cuantos gandayas, una administración pública deficitaria y la brújula extraviada, no tenemos más opciones que agachar la cabeza y esperar a que el viento se apiade de nosotros. Que nos lleve a alguna parte. Qué desconsuelo. Salimos de nuestras casas por inercia y por necesidad; gritamos ¡goool!, lloramos con las telenovelas, bebemos los fines de semana.

Sin caer en las teorías de la conspiración, es fácil pensar que el conjunto de contingencias es, en realidad, un ataque colectivo de influenza que nos tiene postrados, nos resta las fuerzas, nos ha hecho abandonar un proyecto de nación. Y mientras, los Carlos Salinas, los Slim, los Roberto Hernández, los Felipe Calderón, los PRI, los PAN, los PRD, las Elba Esther Gordillo, las televisoras, los amos de México siguen construyendo su mundo aparte con nuestros recursos, nuestras proteínas y nuestros minerales. Nuestro marasmo es proporcional a su fortaleza.

Agotados y asustados por tantas crisis y tantas distracciones, los ciudadanos estamos demasiado ocupados en salir al paso como para pensar en la recuperación de las riendas de este hermoso país que, por ahora, vive secuestrado por el desgano. Esta influenza colectiva sólo nos deja fuerzas para llevarnos una temblorosa cucharada de sopa a la boca.

sábado, 16 de mayo de 2009

¡¡¡ACABARAMOS!!!

Deberia de darle verguenza a todos esta bola de disfuncionarios las loas que se dicen entre si despues del fallido intento de detener una gripa puerca que si tiene solucion y que se les murio la gente por falta de prevision, atencion y medicamentos viables, lo unico que consiguieron con sus medidas extremas fue sembrar el terror.....y grandes perdidas en todos los sectores de esta pobre sociedad que no para de sufrir el embate de una crisis economica terrible ,la violencia incontrolable del narcotrafico y ahora esto,me dio pena ajena ver a un presidente en su ultimo mensaje a la nacion esta tarde noche caricaturesco echandose porras a mas no poder, casi sonriendo por sentirse muy reconocido por la OMS por detener con sus medidas implementadas en todo el territorio nacional, la diseminacion del virus de la porca influenza y poner en alerta a la OMS y al mundo..............acabaramos!!!!!!! y el virus sigue contaminando y mutando...

AY .....CHAPULICALDERON!!!

Calderón rompió la disposición constitutucional de la no difusión en los medios.Mi primera reacción fue de sorpresa al verle su ridícula cuasi sonrisa al estar hablando sobre todo de un tema ,que nos preocupa :
Nuestra salud, autoproclamarse un héroe contra la Pandemia que asola al mundo, cuando todos sabemos que no es así.Solo con leer Proceso, para darse cuenta de todas las mentiras que nos han dicho la mayoría de los medios y las dizque ruedas de prensa que no clarifican la situación que estamos viviendo, no aclaran nada, teniendo a los reporteros sin respuestas a sus preguntas, solo palmaditas para ellos, los ineficientes que ejercen el poder casi dictatorial.
Solo pensé, este Pitufo ahora se siente Chapulin Colorado ,Superman, Batman y sus equivalentes,me dio pena ajena verlo ,pero no me cayó el 20 de que estaba en campaña anotandose goles anticipados para su partido que solo nos ha dejado despojos y una estela de ineficiencias.
Gracias a los articulos del semanario PROCESO que nos abren los ojos ante tanta miopía que nos invade.

AHUMADA Y LAS CARCAJADAS DE SALINAS

Ahumada y las carcajadas de Salinas
ÁLVARO DELGADO
MÉXICO, D.F., 11 de mayo (apro).- Carlos Salinas debe estar feliz desde alguno de sus escondrijos, carcajeándose, porque el escándalo detonado con el libro de Carlos Ahumada, Derecho de réplica, consuma el objetivo central que diseñó con precisión: Acreditar que todos los políticos de México, no sólo los priistas y panistas, son iguales.

Todos, ambiciosos, corrompen y se corrompen.

Todos, mezquinos, traicionan y son traicionados.

Todos, arrogantes, justifican la inmoralidad.

Todos, cínicos, niegan las evidencias.

Todos, en suma, forman parte de la misma escoria.

Pero no sólo los políticos son idénticos: En el libro de Ahumada --un contratista de medio pelo del que se ríen otros de su misma ralea, los traficantes de influencias como Claudio X. González o Ricardo Salinas Pliego-- se despliegan deleznables conductas de empresarios, clérigos, encuestadores, directivos de medios y hasta de periodistas que son colocados en un nivel análogo.

Ya desde el inicio de su sexenio negro, y aun desde antes, se sabía: Salinas corrompía hasta las piedras y, de no lograrlo, procedía a la represión, que en cientos de casos se tradujo en asesinatos políticos.

El mismo día de su toma de posesión, el 1 de diciembre de 1988, ordenó a tropas del Ejército secuestrar y desaparecer personas, que fueron torturadas en el Campo Militar Número 1.

Nada de raro tiene que después del catastrófico fin de su sexenio --que lo fue más para los mexicanos-- rumiara, no la reivindicación personal y política de su gestión –imposible por su origen ilegítimo--, sino la venganza, en especial por el encarcelamiento de su hermano Raúl, y poner a salvo los grandes intereses que él fortaleció.

Hay que decirlo claro: Esos grandes intereses no corrían ningún riesgo con Vicente Fox y el Partido Acción Nacional (PAN), como ha quedado demostrado en casi nueve años, y tampoco parecían correrlo en mayor grado con una eventual gestión de Andrés Manuel López Obrador, pero un político como Salinas sabe que no hay que dejar margen de error.

Por eso cuando Ahumada lo enteró del material que poseía, consistente en filmaciones sobre cómo entregaba dinero a policastros perredistas, no procedió como lo hacen los demócratas, dando vista a las autoridades para que investiguen si se cometió un delito, sino como un mafioso, tal como lo describe el propio Ahumada, la noche en que, acompañado de la amnésica Rosario Robles, vio los videos, entre otros los de René Bejarano.

"Salinas prendió su computadora, puso el disco y comenzaron a aparecer las imágenes de Bejarano en la pantalla. Debo confesar que durante el tiempo que lo traté, nunca lo vi tan emocionado: Le brillaban los ojos y sonreía. Dijo algo así como: 'Es muy, muy duro, devastador. Con esto están acabados'. Aunque hacía todo por disimular su emoción, ésta lo sobrepasaba. Después puso el de Carlos Ímaz, al que ya no le prestó tanta atención, aunque también le pareció muy bueno, y bajamos a reunirnos con Rosario. Él había quedado totalmente complacido con la muestra que le había dado, tan lo estaba que la reunión se alargó hasta las 5 de la mañana, acompañada de varias botellas de vino francés que nos ofreció".

"Esa noche, Salinas estaba muy entusiasmado, muy alegre". Y cómo no si tenía la coartada perfecta: Si el principal personaje que parecía filmado, que era candidato a diputado local, había sido secretario particular de López Obrador, entonces éste no era el político honesto que se promovía y, por tanto, era como todos, corrupto, y no merecía gobernar la capital del país.

Esa fue justamente la demanda que siguió a la exhibición de los videos, en marzo de 2004, y la hizo nada menos que quien era presidente del Senado, Diego Fernández de Cevallos, a quien se identifica como cómplice de Salinas desde mucho antes de que Ahumada lo denomine "títere".

La asociación de estos personajes, ya cuajada para 2005, desembocó en la elección de 2006: La coalición de intereses, de la que Ahumada sólo describe una parte, recurrió hasta el fraude para imponer al que fuera, menos a López Obrador. Puedo haber sido Roberto Madrazo, pero resultó más funcional Felipe Calderón, aunque --como es obvio-- bastante más inepto.

Salinas, sin embargo, logró otros de sus propósitos: Liberar a su hermano Raúl, quien lo había amenazado con decir públicamente que parte de los más de 100 millones de dólares depositados en Europa provenían de la partida secreta si no lo sacaba de la cárcel –un episodio que confirmó Luis Téllez--, y demostrar que no hay políticos que no operen al margen de la corrupción.

Políticos, empresarios, clérigos, encuestadores y periodistas, todos iguales, hasta en negar las evidencias, como ocurrió en cascada desde que se dio a conocer parte del libro, incluyendo al propio Salinas, que lo hizo a través de Fernández de Cevallos: "Lo volvería a hacer."

Por cierto, no extraña el comportamiento de los habituales amanuenses del poder: Los que han sido exhibidos por batirse en la corrupción y en las componendas creen --como pretende Salinas-- que todos tienen que ser iguales que ellos…

Apuntes

El corresponsal del diario El Universal en Argentina se entrevistó allá con Ahumada, quien presuntamente reveló que tiene todavía mucho… Es inaudito: Un impostor como Vicente Fox, otro subordinado de Carlos Salinas, recibió el pasado lunes 11 el doctorado Honoris causa de la Universidad Emory de Atlanta, Estados Unidos, "por su liderazgo internacional en temas de democracia y por sus iniciativas emprendedoras". Ni unas ni otras son auténticas… El PAN decidió poner fin al pacto de impunidad con el gobernador de Puebla, Mario Marín, quien operó a favor de Calderón en 2006 y, al menos en esta campaña, ya reactivó las grabaciones con Kamel Nacif para evitar la debacle. Tiene razón Sartori: "La derecha hace de la imagen su única oferta."

TENEMOS A UN CHAPULIN ALBIAZUL YUJUUUU!!!

Acerca de este triste asunto que nos aqueja ,ya salio Salvatore Calderone como heroe del combate,1ero al al narco con indebida utilizacion del ejercito,el cual los resultados estan a la vista.las ejecuciones secuestros ,asaltos al orden del dia e impunidad absoluta,violaciones a nuestras garantias individuales.
Despues de minimizar los efecto que la situacion economica mundial que solo nos iba a hacer cosquillas,ahora resulta ser el heroe del combate a la gripa puerca,gracias a que se actuo con oportunidad y se puso sobre aviso a los demas paises.Vaya con el pitufoalbiazul ahora resulta que ya salio mas listo que el chapulin colorado,superman, batman, hombre araña flashman etc etc etc...es de dar risa como pueden pensar que aun nos da atole con el dedo...y asi anotarse mas goles a su partido.
Solo para agradecerle a todas la personas que colaboran en PROCESO valiente semanario,QUE SIGAN INFORMANDONOS DE LAS VERDADES QUE OTROS CALLAN!!!MIL GRACIAS POR LO QUE HACEN PARA ABRIRNOS LOS OJOS AUN A COSTA DE SU SEGURIDAD

Salinato de nuevo

ACERCA DE LA ENTREVISTA DE CARMEN ARISTEGUI CON EL EXPRESIDENTE MIGUEL DE LA MADRID
Aquí en México nos falta valor para derrocar a gobernantes corruptos ,somos masita para ellos, por eso tenemos el gobierno que merecemos, a los Rumanos no les falto valor para derrocar a un dictador como Nicolae Ceauşescu...y así seguiremos dejando solos a periodistas valientes como Carmen Aristegui, Lidia Cacho,Denisse Dresser etc..El valor de Carmen Aristegui en esta entrevista llega a los limites de lo heroico, tratándose de un país que ha sido saqueado desde los tiempos de Santana, donde reina la impunidad y la complicidad absoluta de los delincuentes de cuello blanco y no tan blanco, nada nuevo bajo el sol,ya que es el pan nuestro de cada día ,solo que faltaba que lo ratificara un expresidente lucido ,coherente y conocedor del negro historial de los politicos obscuros que siguen teniendo al pais en sus garras.nos gusta saber de escándalos políticos ,pero no hacemos nada para acabar con ellos.