"Sigo creyendo que hay un derecho al delirio, a clavar los ojos más allá de la infamia, a adivinar otro mundo posible, el derecho por el que vale la pena luchar, el derecho de imaginar el futuro en lugar de aceptarlo, el derecho a hacer la historia en lugar de padecerla, ese es un derecho humano por más que sea difícil conquistarlo"
Eduardo Galeano
Julio Scherer: Calderón tiene ante sí el dilema de Fox pedro matías * El expresidente y su esposa Marta Sahagún violaron las leyes y se enriquecieron de una manera insultante, afirma
* El fundador de la revista Proceso, homenajeado en la XXVII Feria del Libro de Oaxaca
Oaxaca, Oax., 5 de noviembre (apro).- Los organizadores de la XXVII Feria del Libro Oaxaca rindieron este domingo un homenaje al periodista Julio Scherer García, fundador de la revista Proceso, por su labor como escritor.
Como parte de este homenaje se realizó una edición conmemorativa del libro Rudo por Naturaleza, donde se hace una compilación de la vasta obra literaria escrita por Scherer García.
Además, se le entregó un reconocimiento de la Universidad Autónoma “Benito Juárez” de Oaxaca y una escultura en vidrio y oro, denominada “Pescado”, que diseñó el pintor oaxaqueño, Francisco Toledo.
Julio Scherer estuvo acompañado por sus amigos, el escritor Juan Villoro, el periodista Miguel Ángel Granados Chapa y el director de la revista Proceso, Rafael Rodríguez Castañeda, así como de su hija, la periodista María Scherer Ibarra.
Durante el homenaje, el fundador del semanario Proceso fue ovacionado en reiteradas ocasiones. Después de agradecer la distinción, Scherer García afirmó que el presidente Felipe Calderón tiene ante sí el dilema de Vicente Fox, pues el exmandatario y su esposa Marta Sahagún, dijo, “violaron las leyes y se enriquecieron de una manera insultante”.
El autor de los libros La piel y la entraña, Los presidentes, El poder, Historias de familias, Salinas y su imperio, El perdón imposible, La pareja y La terca memoria, lamentó que en la Presidencia de la República, México ha tenido de todo: “Perversos, falsarios, ladrones, traidores, asesinos.”
Fiel a su conciencia y a su oficio periodístico, Julio Scherer, se mostró sensible cuando habló de la crisis política y social que se vive en Oaxaca.
Apuntó: “El estado padece por un gobierno sin honor, fortalecido por la impudicia e insensible a la desdicha que siempre seguirá en lo que está: el poder a costa de lo que sea.
“En un estado inmensamente rico, inmensamente pobre, la tragedia se ahonda. Tarda la solución civilizada. Y no se haga olvidar, menos desdeñar, que la exasperación nace de situaciones extremas”, abundó.
Conmovido por el cálido recibimiento, Scherer García puntualizó: “Sin palabras que pidan dar cuenta de mis sentimientos he de llevarlos a todos ustedes en la memoria.”
En su oportunidad, el escritor Juan Villoro abrevió: “Al periodista Julio Scherer García, las presiones del poder presidencial le hicieron lo que el viento a Juárez”. ´
Añadió que “la conciencia de Scherer no depende de su estómago. No hay oferta o halago que altere su tono”.
Y redondeó: “En Excélsior y en Proceso, Julio Scherer construyó un espacio para la verdad, ruidoso y, a veces, exagerado, pero de puertas abiertas, hospitalario. (Y aunque) numerosas presiones lo asediaron, es un privilegio poder decir, esta tarde en Oaxaca que, le hicieron lo que el viento a Juárez”, insistió.
Villoro, autor del libro Los culpables, recordó la frase de Julio Scherer: “El periodismo es rudo por naturaleza”, al modo de los grandes del box, está más orgulloso de sus heridas que de sus trofeos”.
Esto demuestra, dijo, que “la valentía no lo ha abandonado al enfrentar las amenazas y la adversidad sutil de las adulaciones”.
Antes, el también periodista Miguel Ángel Granados Chapa, también fundador de la revista Proceso, resaltó que los dos instrumentos de que se ha valido Scherer para trascender: el periodismo y la literatura, son un gran acierto para rendirle un homenaje a un hombre que ha sido muy reticente a compartir sus talentos, la gracia y prestancia de su presencia con quienes lo admiran y le agradecen su trabajo público.
“Es por ello que más que agasajar a don Julio, que merece toda clase de parabienes, felicito al rector de la Universidad Autónoma “Benito Juárez” de Oaxaca, Francisco Martínez Neri, y al los organizadores de la XXVII Feria del Libro, Oaxaca 2007 por haberlo hecho venir aquí.”
Al término del homenaje, Julio Scherer, quien fue designado el “periodista del año” por la Atlas World Press Review, de Estados Unidos, y ganador del premio “Nuevo Periodismo” que otorgó la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano que preside el Nóbel de Literatura, Gabriel García Márquez, dedicó más de una hora a la firma de libros, los cuales se agotaron.
Posteriormente, acompañado de su hija María Scherer Ibarra y de sus amigos Miguel Ángel Granados Chapa, Juan Villoro, Carlos Monsiváis, Rafael Rodríguez Castañeda, director de la revista Proceso, el rector de la UABJO y decenas de admiradores, participó en una comparsa artística que partió del Teatro “Macedonio Alcalá” al Paseo Juárez “El Llano” donde cortaron el listón inaugural de la Feria del Libro, Oaxaca 2007.
Luego, recorrió el stand de la revista Proceso y presenció la obra “Vuela” que realizó la Compañía Estatal de Danza en honor del homenajeado y sus invitados especiales. La velada concluyó con juegos pirotécnicos.
Discurso completo del periodista Julio Scherer García, fundador de la revista Proceso, durante el homenaje que le rindieron en la XXVII Feria del Libro Oaxaca.
En la Presidencia de la República hemos tenido de todo: perversos, falsarios, ladrones, traidores, asesinos. Juntos, cómplices en el silencio, han matado a disidentes políticos, han masacrado estudiantes, han arrebatado a la Nación sus mejores tierras, han exprimido al erario, han vulnerado la prístina concepción del Estado, han arrasado pueblos enteros, han empobrecido nuestros recursos no renovables, han asistido a la extinción de algunas etnias, han propiciado un éxodo que no cesa y han culminado su tarea colectiva en el dato que más duele: en la misma geografía y en la misma historia, lado a lado conviven 60 millones de mexicanos sin recursos con fortunas cotizadas entre las más altas del mundo. La salvaje inequidad cobra aquí su verdadero carácter: ruin, infame.
Dividido el país, en declive la economía, imbatible el narco, en bancarrota la educación, en su ocaso la seguridad social, Felipe Calderón tiene ante sí, además de problemas de esta magnitud, la inocultable riqueza de Vicente Fox y un criminal tráfico de influencias que se va develando poco a poco. Si deja correr los días como hasta ahora y se lava las manos en “el agua sucia” de que hablaba Jesús Reyes Heroles, vestido de azul terminará en línea con los priistas más distinguidos, cómplices todos, corruptos por omisión o por comisión en el despojo a la República.
Historia de un Atraco Multimillonario a los más pobres
PRÓLOGO DE LORENZO MEYER
El periodismo de investigación, si está bien hecho, permite alcanzar uno de los promontorios más altos, quizá el más alto, de ese oficio. Todas las cuerdas que se manejan en ese arte de la comunicación se tensan al máximo en un trabajode investigación. De mero testigo o recolector y trasmisor de información, el periodista que investiga lo que no se muestra naturalmente a la luz del día, se transforma en generador de datos y en analista y juzgador del significado de los mismos. La tarea, obviamente, no es fácil, pero justamente por ello es mayor el servicio que el informador-investigador puede hacer a sus lectores y a la comunidad en su conjunto.
En México, el ejercicio del periodismo de investigación no es frecuente y las razones de su escasez son varias. En primer lugar, que se requiere de mucho más preparación, tiempo y recursos materiales de los que se invierten en el periodismo de información o en el de opinión. La prensa mexicana raras veces alienta a los suyos a invertir semanas o meses en la búsqueda de datos e informantes que, además, pueden requerir gastos de viajes y auxiliares, para desembocar en uno o dos reportajes que sólo son plenamente apreciados por una minoría. En general, esa prensa prefiere llenar sus espacios con noticias cuyo costo equivale a una fracción del requerido por un reportaje de investigación.
Pero no es sólo la escasez de recursos materiales y humanos lo que explica la relativamente pobre historia del reportaje de investigación en nuestro país, sino también otro factor quizá más importante: la naturaleza del régimen político dentro del cual se hubiera tenido que hacer ese tipo de trabajo. Hasta el año 2000, nuestro régimen político no tenía una naturaleza democrática y sí, en cambio, poseía una serie muy efectiva de instrumentos para controlar y fomentar el tipo de información que se le daba al público.
Desde que apareció la prensa de información en México a fines del siglo XIX, la dictadura porfirista primero, y el régimen que surgió de la Revolución mexicana después, tuvieron la voluntad y los instrumentos de persuasión y disuasión para controlar políticamente la actividad de los medios masivos de información. Resulta que el mejor periodismo de investigación, por su propia naturaleza, es el que tiende a explorar y exponer justamente el tipo de problemas que muestran y demuestran las fallas sustantivas en el arreglo político de cada época. Así pues, se colocaron todos los obstáculos posibles a un periodismo con curiosidad sobre las áreas oscuras del sistema, que eran muchas.
La obra de José Reveles que hoy tiene el lector en sus manos, Las manos sucias del PAN Historia de un atraco multimillonario a los más pobres, es justamente un ejemplo de periodismo de investigación. De ése que explora e ilumina áreas opacas del ejercicio del poder político, del que con esfuerzo e inteligencia hace del conocimiento público, conductas que contradicen los principios legales y, sobre todo, éticos, del ejercicio del poder. Al hacerlo, el periodista le da a la sociedad información -instrumentos- para que pueda exigir efectivamente cuentas a la autoridad en temas muy concretos. Esta exigencia es uno de los principales medios con los que cuentan las sociedades democráticas para poner límite a la inevitable tendencia, de toda autoridad en todo tiempo y lugar, a abusar del poder que se la confiado.
En este trabajo, Reveles -Premio Nacional de Periodismo en 2001 en la categoría de reportaje- toma como punto de partida las denuncias de Arnulfo Montes Cuen, líder de la Federación de Productores Agropecuarios, Forestales y Pesqueros A.C. en tomo a un posible desvío de 55 millones de pesos de recursos públicos que estaban destinados a una ayuda para vivienda rural y que estaban manejados por la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol). Esos recursos, según se sostiene en este trabajo, se desviaron mediante la intervención de una organización fantasma para servir a fines proselitistas del Partido Acción Nacional (PAN). y la investigación no sólo expone los mecanismos del desvío sino los nombres y apellidos de los posibles responsables de ese mal uso de fondos públicos: miembros del grupo parlamentario del PAN.
Evidentemente el valor de esta historia no está en la denuncia del hecho concreto -después de todo 55 millones de pesos no es más que una fracción insignificante del presupuesto total de Sedesol-, sino en que pone al descubierto y demuestra con datos, un modus operandi que puede haberse repetido en muchos otros casos. El lector y ciudadano no puede menos que sospechar que lo sucedido con esa ayuda administrada por la organización Huehuetépetl, se ha podido repetir en otras instancias y que la exigencia actual de "blindar" en contra del uso partidista el gasto social, tiene una base muy sólida.
La investigación de José Reveles es una buena muestra de la manera en que el periodismo de investigación puede combinar el uso de la información oficial disponible -desde estadísticas hasta expedientes judiciales- con la información ya publicada en la prensa, la información de organizaciones de la sociedad civil, las entrevistas, la consulta con especialistas y la observación directa. Todos estos instrumentos sirven para tejer una historia cuyo fin es mostrar un tipo de corrupción política que se suponía propia del régimen anterior pero que, en realidad, se mantiene muy viva en el nuevo: el uso del presupuesto con fines de proselitismo y movilización partidista.
Esta historia no sólo intenta probar la continuidad hasta el día de hoy de eso que Samuel I. del Villar llamó "la preeminencia del imperio de la corrupción" en el manejo de la l hacienda pública (Agravios nacionales a la hacienda pública, Océano, México, 2006), sino algo mucho más grave: que una institución política como el PAN, que desde hace más de medio siglo se supone que tiene como razón de ser el compromiso con la democracia y el respeto a la ley, una vez en el poder tiende a mantener los esquemas antidemocráticos que tanto criticó cuando fue oposición.
La historia de Montes Cuen narrada por Reveles es simplemente una tragedia política individual que simplemente es el reflejo de una tragedia mucho mayor y que afecta negativamente la gran tarea de México: la de consolidar su democracia tardía. Montes Cuen es presentado aquí como un antiguo miembro del viejo partido autoritario, el PRI, que es desterrado de Sonora por el gobernador Eduardo Tours, que más tarde es contratado como asesor por los panistas para que, usando su experiencia como priísta, les ayude a crear una "CNC Azul" que fue instrumento de operaciones de acarreo en la votación que desembocó en la elección de Felipe Calderón como candidato presidencial del PAN. Una vez cumplido su papel, según lo narrado en esta historia, Montes Cuen fue desechado por sus jefes panistas e incluso encarcelado cuando se negó a desviar recursos de su organización para la campaña presidencial del PAN y que, INEP Internet para el profesional de la política http://inep.org Potenciado por Joomla! Generado: 12 May, 2008, 10:37 finalmente, terminó siendo protegido por legisladores del PRD. La prisión del personaje central de esta historia, es otro ejemplo de un rasgo del viejo régimen que pervive en el nuevo: el uso de la ley para fines partidistas. Desde luego que el ejemplo más conocido de este fenómeno fue el intento de desafuero del jefe de gobierno de la Ciudad de México en 2005 para impedir que fuera el candidato presidencial de la oposición de izquierda en 2006.
Finalmente, otro punto de extraordinaria importancia que ilustra lo aquí expuesto por Reveles, es la recomposición y no desaparición del sistema corporativo y clientelar, obra magna del régimen autoritario priísta. Según Montes Cuen :
Ni la más remota idea tenían los panistas, cuando llegaron al poder, de cómo operaban las organizaciones campesinas y de cómo ellas lograban tener acceso a recursos del gobierno.
De hecho se les prendió el foco cuando discutían el Presupuesto de Egresos de la Federación para 2004.
Les llamó mucho la atención que hubiera tanta rebatinga y tan marcado interés de las organizaciones y partidos –sobre todo PRI y PRD- por incrementar en el presupuesto original enviado por el Ejecutivo las cantidades del erario que deberían ser destinadas a los habitantes del campo.
Fue cuando los diputados federales de Acción Nacional tuvieron conciencia plena de que no contaban con vasos comunicantes ni con estructuras receptáculo para esas millonarias entregas de dinero que este gobierno, tan crítico del populismo, ha derrochado con singular entusiasmo para suplir con dádivas populistas la falta de soluciones de fondo a problemas ancestrales.
A partir de entonces, los diputados del GPPAN ya no soltaron la presa: se dedicaron en cuerpo y alma a poner en marcha -más en escritorio que en tierra firme, más de utilería que con participación real de gente de carne y hueso, más como subterfugio que como servicio-- cientos de organizaciones.
Con este trabajo Reveles hace un servicio múltiple a la vida cívica mexicana. Por un lado, muestra las enormes posibilidades de ese periodismo casi marginal en México, el de investigación, para exponer los problemas políticos de fondo. Es ahí, en la multiplicación de trabajos como éste, donde los medios pueden mostrar, en la práctica, su compromiso con la democracia. Por otro, queda claro, con este botón de muestra de 55 millones de pesos, lo mucho que México tiene que cambiar antes de poder proclamar que la democracia se ha consolidado en nuestro país.
Lorenzo Meyer
NOTA INTRODUCTORIA DE JOSÉ REVELES
El ingeniero Heberto Castillo, ese gran luchador social ya desaparecido, me contó en una ocasión el tono en que le había reclamado a su ex alumno en laUNAM Raúl Salinas de Gortari:
-Los presidentes de la República, los políticos y sus familiares siempre roban. Lo que es imperdonable es que se enriquezcan medrando con los alimentos y con las necesidades de la gente más pobre.
Aludía a los negocios que, era fama pública, hizo Salinas con maíz y frijol importados de pésima calidad, reses en canal y leche en polvo contaminada.
Viene a colación la anécdota a propósito de las "manos limpias" de las que hoy presumen el Partido Acción Nacional y su aspirante presidencial Felipe Calderón Hinojosa. Hay demasiadas pistas para demostrar que están sucias. Y mucho. Se puede aplicar aquí el adagio popular: dime de qué presumes y te diré de lo que careces.
En estas páginas aportaremos documentación y datos de cómo el gobierno de Vicente Fox y sus funcionarios, diputados federales panistas y políticos locales, con recursos públicos y con la fuerza del Estado, emplearon toda posible vía -incluyendo ilegalidades- para allegarle recursos a su candidato presidencial y a los aspirantes blanquiazules a puestos de elección popular para este 2006 y quitar de en medio a quien estorbaba en este propósito.
Las conductas corruptas, propias de la doble moral de muchos panistas, han sido documentadas y denunciadas formalmente ante la Procuraduría General de la República, la Procuraduría del Distrito Federal, la Secretaría de la Función Pública, la Contraloría interna de Sedesol, la Cámara de Diputados y el juez Octavo de Distrito en Materia Administrativa.
Aquí se exhiben expedientes y no se alimentan rumores. Aunque entre 2004 y 2005 más de 60 diputados del PAN en toda la república fueron los destinatarios privilegiados, consentidos y nunca vigilados de los programas sociales del gobierno de Vicente Fox, indigna lo hecho en este 2006 porque pocas cosas pueden ser tan cuestionables como desviar fondos públicos fingiendo que van a utilizarse en auxilio de los mexicanos más pobres.
Esta es la crónica documentada de un atraco multimillonario con recursos de Sedesol para el Programa de Vivienda Rural.
Frente a los 1383.8 millones que el gabinetazo otorgó en dos años a proyectos diseñados, promovidos, gestionados y operados por los legisladores blanquiazules (se detallan en este libro, una por una, las asignaciones millonarias a través de organizaciones que se crearon al vapor), el desvío de 55 millones de pesos que a continuación se sustenta con pruebas documentales, grabaciones y entrevistas podría parecer "de poca monta".
Sólo que en el ejemplo que se desmenuza existen todos los elementos para configurar delitos graves cometidos por funcionarios de altísimo nivel, entre ellos dos titulares de Sedesol -Josefina Vázquez Mota y Ana Teresa Aranda-, varios funcionarios superiores y medios en esa dependencia, además de diputados federales.
Se les imputa desvío de recursos públicos, tráfico de influencia, ejercicio indebido del servicio público, abuso de autoridad, uso indebido de atribuciones y facultades, cohecho, y delitos electorales.
En muchos programas sociales el gasto ha sido desaseado. La manipulación, coacción, compra y condicionamiento del voto gravitan sobre millones de mexicanos paupérrimos, ha dicho Naciones Unidas. Y hablamos de más de 67 mil millones de pesos solamente en tres de entre 51 programas de ayuda oficial: Oportunidades, Procampo y Seguro Popular. Si se suma todo el gasto social programado para este año electoral, se llega a los 121888 millones.
Muere la heroína polaca Irene Sendler Salvó a miles de niños judíos del gueto de Varsovia. Ha muerto Irene Sendler,una de las grandes heroínas polacas de la Segunda Guerra Mundial. Sendler salvó a dos mil quinientos niños judíos en la Polonia ocupada por los alemanes.
Decía haber sido educada en la idea de ayudar a los demás sin fijarse ni en religión ni en nacionalidad. Fue condenada a muerte y salvada por un oficial nazi cómplice durante su traslado a la ejecución en el último momento. Pasó a la Resistencia.
En 1940 Varsovia vivían 400.000 judíos. Los alemanes acotaron un gheto de 4 km cuadrados donde hacinaron a 450.000 personas. Sendler escondía a los niños en maletas, entre mantas o mercancía para sacarlos del cerco. Los alojaba en familias católicas y en conventos. Siempre llamó al amor, la tolerancia y la paz no solo en la guerra, decía, sino también en tiempo de paz.
MEDIOS | PIDE ONU A MÉXICO ASUMIR TODOS LOS DELITOS CONTRA PERIODISTAS
Por unafuente
El responsable de Derechos Humanos de Naciones Unidas en México, Amerigo Incalcaterra, reclamó hoy que el Gobierno Federal asuma la persecución de todos los delitos contra periodistas en este país, la mayoría de los cuales son investigados ahora por los estados, señala EL UNIVERSAL. “Las autoridades federales cuentan con mayores recursos para hacer frente a un fenómeno que se presume guarda relación con el crimen organizado”, opinó Incalcaterra en un foro celebrado en la capital del país para conmemorar el Día Mundial de la Libertad de Prensa, celebrado el sábado. México es considerado por varias organizaciones internacionales el país más peligroso de América para ejercer el periodismo y el segundo del mundo, sólo por detrás de Irak. El año 2007 se cerró con un saldo de 15 reporteros asesinados y entre febrero de 2007 y febrero de 2008 se registraron 219 casos de amenazas, extorsión y asesinato de periodistas. En los últimos siete años han perdido la vida por motivos relacionados con el ejercicio de su profesión 37 trabajadores de medios de comunicación, en su mayor parte a manos de los carteles del narcotráfico. Para combatir esta situación las autoridades han emprendido varias reformas legales destinadas a consolidar la libertad de prensa, entre las que destaca la creación en 2006 de la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos contra Periodistas. Sin embargo, algunas organizaciones como Asociación Mundial de Radios comunitarias (Amarc) opinan que a esta fiscalía “le faltan condiciones, atribuciones y autonomía para poder ejercer su trabajo”, afirmó su presidenta, Aleida Calleja, presente en el mismo acto que el representante de la Organización de Naciones Unidas (ONU). En esa dirección se pronunció también Incalcaterra, quien dijo que “las expectativas no han sido del todo satisfechas”, y añadió que el principal problema en México es el gran número de agresiones a periodistas que no han sido castigadas y que por ello contribuyen a perpetuar la situación. Como solución, Naciones Unidas propone que se establezcan dispositivos de protección para reporteros amenazados y que se elabore un protocolo para este tipo de casos. Incalcaterra, Calleja y otros ponentes en el foro coincidieron en que la “autocensura” que se imponen muchos periodistas en México se deriva de la situación de peligro en la que se encuentran por desempeñar su oficio. Durante el evento se recordaron los últimos casos de agresiones a periodistas con mayor impacto mediático, como el de las dos reporteras radiofónicas que murieron tiroteadas en el estado de Oaxaca el mes pasado, o el de Lydia Cacho, que sufrió amenazas por parte de un empresario y un gobernador estatal y supuestamente sufrió torturas a manos de policías locales. La Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), el equivalente mexicano del Defensor del Pueblo, acusó hoy al gobierno de Aguascalientes, estado del centro del país, del hostigamiento sufrido recientemente por varios periodistas por parte de funcionarios públicos, señala EL UNIVERSAL.
Vamos a hablar de un libro que pone los pelos de punta. Desde 1993 más de 500 mujeres han desaparecido en Ciudad Juárez, ubicada en la frontera entre EEUU y México. El 80% de las mujeres asesinadas eran pobres, morenas y tenían entre 7 y 24 años. ¿Quiénes son sus asesinos? De los culpables se sabe muy poco. Según los familiares de las víctimas por negligencia de las autoridades. Los expertos del FBI creen que tras estos crímenes se ocultan asesinos en serie y narcotraficantes. Los periodistas señalan a un grupo de poderosos empresarios e insisten en la participación de grupos policiales. Según el número de víctimas, todas las hipótesis son posibles. Este libro, Cosecha de mujeres, es el resultado de 10 años de investigación sobre los crímenes de Ciudad Juárez, un relato escalofriante del que queremos saber más. Para ello, gracias a Lola López Mondéjar, anfitriona del festival La Mar de Letras dedicado al país azteca, pudimos entrevistar a esta sagaz y valiente periodista.
—DIANA WASHINGTON: Todo lo que se cuenta en este libro parece una película, ¿verdad? De hecho, Jennifer López protagonizó Ciudad del silencio, basada en esta realidad de Ciudad Juárez. Ojalá Cosecha de mujeres fuese un libro de ficción, pero no lo es.
—ECP: Es curioso que esta ciudad mexicana tenga casi la exclusiva del feminicidio latinoamericano.
—DW: Tuve un encuentro hace poco con profesionales de salud de Nicaragua, de Honduras y de El Salvador. Ellos acordaron que el tráfico de drogas está detrás de los asesinatos sistemáticos e impunes en algunas de esas regiones. Y el cartel de Juárez es el más activo en Centroamérica. Por mientras, parece que Juárez es, y seguirá siendo, el epicentro de este tema, siempre va a simbolizar crímenes impunes contra mujeres, sí¬mbolo merecido por la incapacidad de sus gobernantes de intervenir de manera contundente.
—ECP: Explica por encima este horror para los lectores que aún no conocen el caso.
—DW: En 1993 se empieza a documentar crímenes de mujeres, todas relativamente jóvenes, todas de familias humildes. Primero se declaran desaparecidas y luego se las encuentra arrojadas, al principio en las afueras de la ciudad, en las zonas desérticas. Lo que tienen en común estas muertes es que son muertes brutales: muchas mujeres son secuestradas, torturadas y violadas. En algunos casos han sido arrojadas intencionalmente en terrenos públicos, zonas que han sido disputadas por poderes, por diferentes intereses. En 1995 se descubrió el caso de Lote Bravo, donde aparecen nueve cadáveres de mujeres. En 1996 ocho cuerpos son descubiertos en la zona que llaman Lomas de Poleo, al norte poniente de la ciudad. En 2001 aparecen ocho cadáveres en un campo algodonero en medio de la ciudad. Entre 2003 y 2004 se descubren seis cadáveres de mujeres en un lugar llamado Cristo Negro, al norte de la ciudad, y se sospecha que hubo dos o tres más cadáveres ahí que fueron relocalizados. Estos crímenes de alto impacto siguen impunes hasta la fecha, todos. Ha habido algunos casos en los que se ha visto in presentia al asesino y se le ha podido arrestar, o a un marido que ha matado a su esposa y él mismo se ha declarado "Cosecha de mujeres" de Diana Washington culpable, o el pandillero que confiesa que acaba de matar a su novia, pero en general me he encontrado con expedientes que se pierden y su casi posterior imposibilidad de reconstruir el caso para investigarlo. Además, según la ley mexicana, los casos prescriben a los catorce años. Es algo incomprensible. ¿Cómo puede prescribir un asesinato y, más aún, un asesinato múltiple? Esta ley se puede modificar, pero no se ha hecho. Desde 1993 han sido asesinadas más de 500 niñas y mujeres de manera violenta en la ciudad. No todas caen dentro del mismo esquema.
—ECP: Pero de vez en cuando se castigará a alguien.
—DW: A través de los años, las autoridades, respondiendo a la presión de grupos como Amnistía Internacional, familias de víctimas y otros, han presentado culpables “prefabricados”. Uno de los más famosos, Abdel Latif Sharif Sharif, el egipcio, murió en la cárcel hace un año bajo circunstancias extrañas. Uno de los chóferes del caso del campo algodonero de 2001 también murió en la cárcel después de una operación menor, en circunstancias sospechosas. Su abogado fue asesinado hace un año en el centro de la ciudad a plena luz del día, justo la misma semana que un grupo español liderado por la artista Cristina del Valle, con interés por saber de los crímenes de Juárez, fuera a entrevistarlo. Es impresionante porque muchas de las víctimas desaparecidas, antes de que apareciesen sus cuerpos arrojados en algún sitio, fueron vistas por última vez con vida en el centro de Juárez.
—ECP: ¿Por qué en el centro de la ciudad?
—DW: El centro de Juárez está muy poblado, está en seguida de El Paso (Texas), hay muchos turistas ahí y hay muchos policías para vigilarlos siempre, sin embargo desaparecen víctimas a plena luz del día y nadie vio nada y nadie supo nada. Todo esto me llevó a una investigación que lleva más de siete años. Los puntos principales de la investigación ya están tratados.
—ECP: ¿Quién mató a esas mujeres y por qué?
—DW: Los asesinos son varios, no es una sola persona. Principalmente son los que te voy a decir: dos asesinos en serie que siguen sueltos, no necesitan móvil para el asesinato, estos matan por matar y nadie lo puede impedir hasta que los paren; seguidamente están los narcotraficantes, que matan a mujeres sin que nadie les haga nada (esto desde 1993, año en que el cartel de Juárez, capitaneado por Amado Carrillo Fuentes, incrementó la violencia y las muertes brutales en la ciudad); por otro lado hay dos pandillas callejeras enfrentadas que han asesinado mujeres como manera de iniciar a sus miembros, para demostrar que están dispuestos y capaces a hacer lo que una pandilla requiere.
"Ciudad del silencio" de Gregory Nava —ECP: ¿Qué pandillas son?
—DW: Sin decir que estos grupos son los culpables, porque las autoridades han documentado alrededor de 500 pandillas, los más temibles y poderosos son los Aztecas y los Mexicles. Han llevado una lucha violenta, incluso dentro de la cárcel de Ciudad Juárez, una competencia y rivalidad intensas.
—ECP: ¿Quién más?
—DW: Un grupo de hombres poderosos implicados en varias de las muertes en diferentes etapas y por diferentes razones. Estos casos también siguen impunes. Y, por último, los copycat, los imitadores, que se aprovechan de todo esto para mantener ese ambiente criminal. Un marido le puede decir a su mujer «te voy a matar» y luego confundirse con una muerte más de los crímenes propios de Juárez.
—ECP: Y ahora mismo, ¿sigue habiendo crímenes de estas características?
—DW: Ha habido algunos efectos positivos gracias a la presión constante sobre el gobierno mexicano de las familias locales y a la presión internacional. Al menos parece que ya han pasado los crímenes de mayor impacto, como los del campo algodonero, Cristo Negro, Lote Bravo y Lomas de Poleo. También han localizado a algunas mujeres con reportes de desaparecidas, y con el apoyo del equipo forense de Argentina (liderado por Mercedes Doretti) han identificado correctamente a algunos de los cadáveres que antes anunciaron que pertenecían a personas que no eran. No quiere decir que mañana no vaya a suceder algo parecido, pero...
—ECP: Los del campo algodonero han sido los que más repercusión mediática han tenido.
—DW: Fíjate. Antes de lo del campo algodonero, unos compañeros de Ciudad Juárez me comentaron, al saber que yo estaba investigando para este libro, «tienes que admitir que no ha habido más crímenes, que ya paró la cosa». Les dije «tal vez tengáis razón, hace tiempo que no hemos visto nada». Y al mes siguiente ocurrió el caso del campo algodonero. Y me dije «mi trabajo no ha terminado».
—ECP: ¿Qué se ha conseguido de positivo, Diana?
—DW: Los esfuerzos que han dado algunos logros no han sido por las autoridades. Sirve para algo el trabajo de las movilizaciones, de los activistas, de los periodistas que han ayudado a difundir la situación. Hay periodistas de todo el mundo que han llegado a Ciudad Juárez para enterarse de lo que estaba pasando. Hablando de esto, tuve una experiencia con unos periodistas ingleses que pidieron hablar "The Killing Fields" de Diana Washingtonconmigo, pero me veían con mucho escepticismo, no creían que pudiese haber tanta corrupción, pensaban que estaba exagerando. Dos semanas después de que estuvieron en Juárez y en Chihuahua haciendo sus investigaciones, sus entrevistas, me llaman por teléfono para decirme que habían estado en muchos lugares del mundo, pero el grado de corrupción que habían visto en Juárez era lo máximo.
—ECP: ¿Y el gobierno de México, qué dice, qué hace?
—DW: Este tema para mí fue sólo un síntoma de lo que ocurre en general en México y en otras partes del mundo —no sólo vamos a criticar a México—, pero ahorita hablamos de México y no podemos platicar de los asesinatos de Juárez como de una cosa aislada de lo que está sucediendo en el ámbito político, en el del crimen organizado, el policíaco... Todo eso está integrado y relacionado. Ya no tiene sentido esperar a que México haga algo. Ya ha tenido tiempo para arreglar esto, pero no hay voluntad, y tampoco es cuestión de capacidad o falta de recursos. El único remedio que hay ya es llevar hasta un tribunal internacional a los gobernantes que han ocupado los puestos de poder. Podían haber hecho algo para prevenir los asesinatos y proteger a las mujeres, y no lo hicieron. Estamos hablando de por lo menos tres presidentes, tres o cuatro gobernadores, seis alcaldes —todos con poder directo para intervenir. Esas personas tienen que responder, si no como culpables, sí como responsables. Deberíamos incluir en ese juicio del tribunal internacional a los barones de la droga: los Carrillo Fuentes, Joaquín “Chapo” Guzmán, y otros, como los barones de la droga de Colombia, que son los que han fomentado y alimentado la corrupción que encubrió a los asesinos de esas redes del crimen organizado.
—ECP: Pero al prescribir esos delitos, llevarlos a un tribunal internacional va a ser aún más complicado, ¿no?
—DW: No, porque nadie hubiese imaginado que a Augusto Pinochet le ocurriera algo así. Tampoco se imaginó que Luis Echeverría, un ex-presidente de México, fuese detenido y acusado abiertamente y formalmente de genocidio.
—ECP: En el caso de Pinochet ayudó que hubiera entre sus atrocidades víctimas de nacionalidad española. ¿Hay algún caso de víctimas, por ejemplo, norteamericanas en Ciudad Las muertas de JuárezJuárez?
—DW: Sí, hay varios, hay como seis o siete ciudadanas norteamericanas que han sido asesinadas por diferentes causas. Y sus asesinos siguen impunes. También tenemos el caso, por ejemplo, de una ciudadana holandesa, Hester Van Nierop, fuente de controversia en el Parlamento Europeo. Fue asesinada en 1998, y su cuerpo fue hallado bajo la cama de un hotel.
—ECP: Puede suceder, Diana, que lejos de que se frenen los crímenes en Ciudad Juárez se extiendan a otras zonas o países.
—DW: Esto ya sucedió. El cartel de Juárez opera en México y Guatemala y en un total de 37 países. En Madrid detuvieron hace dos años a dos miembros de ese cartel de Juárez, y eran de Juárez y El Paso. También visitó España un grupo de poderosos implicado en los asesinatos de Juárez y aviso esto para advertir que estén atentos. En Chile, una periodista me escribió advirtiéndome de que en cierta región del país se estaban cometiendo asesinatos en serie. Le pregunté si en esa región chilena había tráfico de drogas y me respondió que sí, que estaba operando el cartel de los Carrillo Fuentes.
—ECP: ¿Es que no muere ningún hombre?
—DW: Claro que sí. Es más, mueren igual que las mujeres, torturados. Cientos y cientos de hombres han sido desaparecidos y asesinados, y diría que el 90% de los casos son impunes. Y, esto es nada más en Juárez. Son condiciones similares a los de una guerra sucia de algún estado.
—ECP: ¿Y esas mujeres son todas inocentes o están metidas en el negocio de la droga y la corrupción?
—DW: Claro, hay mujeres acompañantes de narcotraficantes e incluso mujeres narcotraficantes que llegan a ser víctimas de un ajuste de cuentas, pero es un porcentaje muy chico. La mayoría son mujeres normales, de origen humilde, sin recursos, brutalmente asesinadas por extraños, es decir, no hay relación entre la asesinada y sus asesinos.
Ni una muerte indiferente —ECP: ¿Tiene que ver el asesinato de chicas sólo de estratos sociales bajos con un machismo general de la sociedad o únicamente es porque son de clase baja y se convierten en una víctima más fácil?
—DW: Bueno, el machismo es universal. México no tiene la patente, tampoco España, pero no ha sido la causa primordial de esos asesinatos. El machismo tiene siglos y siglos y esto es una cosa que hay que cambiar. Por ejemplo, el título en inglés de mi libro lo cambiaron, porque me dijeron «Cosecha de mujeres no tiene impacto, tal vez en español sí, pero en inglés no, porque ¿quién va a leer un libro que se trata de mujeres?, hay que llamarlo Los campos sangrientos (The Killing Fields), que es más atractivo para hombres». A mí me molesta mucho que de este caso de Ciudad Juárez se diga sólo que es sobre mujeres, porque es un crimen de lesa humanidad, no sólo de mujeres.
—ECP: ¿Los políticos en sus campañas electorales no aprovechan en México este tema sólo por tratarse de mujeres?
—DW: No sé si la culpa la tenemos nosotros, por intentar difundir con la mayor contundencia este tema, o porque le entra a la gente por su propio filtro cultural. Hasta ahora los políticos mexicanos han tratado este asunto con extrema delicadeza, probablemente no se han querido meter. Tú no sabes el miedo que puede provocar una maquinaria de poder como la del cartel. A un detective de Juárez que nos ayudó fuimos a interrogarle... Cuando le criticamos o acusamos de no hacer nada nos respondió «saben dónde vive mi familia». Y yo le dije «te entiendo».
—ECP: ¿Y cómo reaccionan los habitantes inocentes de Ciudad Juárez?
—DW: Es muy complicado. Algunos de los líderes de las marchas han sido amenazados. Y no puedes tampoco movilizarte demasiado cuando las autoridades no responden, y no responden porque el grado de corrupción es tan alto que llega a esferas muy altas del gobierno y entonces es imposible destapar nada.
Femicidio —ECP: Aunque las autoridades no se vuelven en el caso Juárez, parece que este tema es centro de atención desde el punto de vista de escritores, pintores, cineastas... Desde las revueltas estudiantiles en el 68 y la revuelta independista de Chiapas, nunca otro acontecimiento en México había llamado tanto la atención de los artistas y los intelectuales.
—DW: Eso es muy importante. Poetas, novelistas, etc, han reconocido que hay ahí una impunidad y una impotencia tremenda. Este tema ha inspirado muchas obras plásticas y literarias de denuncia. Hasta Hollywood ha tenido que tratar el tema. Pero esto es algo que no ha acabado. Yo no sabía cómo me iba a sentir cuando empezase el libro. Es muy duro estar delante de una computadora e ir escribiendo datos de muertos, de gente torturada. Además, me afectó a la salud: por un tiempo empecé a beber, a fumar. ¡Yo no fumo ni bebo! Pero dejé esto porque no era bueno estar así de nerviosa, tenía que estar alerta, con los cinco sentidos bien despiertos, por las amenazas, por recopilar bien todos los datos, por grabar bien todas las entrevistas...
—ECP: ¿Con qué situaciones te has encontrado cuando iniciaste tu investigación que no te esperabas encontrar?
—DW: Con el encubrimiento de las autoridades tan poco disimulado del crimen organizado, el poder impresionante de ciertos implicados. Yo sabía o intuía que habría encubrimiento y protección, pero no hasta esos límites.
—ECP: ¿Cuándo cerrarás el libro? Porque lo vas aumentando y corrigiendo a medida que los casos de Juárez van sucediéndose.
—DW: Me dije que había que poner el punto y final cuando descubrí la capa última de protección detrás de todas las capas protectoras que había destapado. Me dije «puede que haya más asesinatos, pero ya tengo todas las piezas del rompecabezas».
(*) Ciertos intereses en México han desatado una campaña multimillonaria e internacional para limpiar la imagen de Juárez y darle carpetazo al asunto. Consultaron con una empresa de marketing de primera en España, y el plan que desarrollaron incluye desacreditar y desautorizar a los críticos principales (que ustedes se imaginan quiénes podían ser), y neutralizarlos. Un banco importante está respaldando la estrategia. En el Parlamento Europeo, se les ha ofrecido tratados de comercio a países para rechazar la propuesta de Raúl Romeva relacionada a los crímenes. Es triste que un país quisiera negociar los derechos humanos y que tratara de arreglar tanta injusticia con una campaña de marketing.
POR AVE Que podemos decir los ciudadanos, que estamos a merced de la delincuencia en todas las modalidades, robos en casa habitación con lujo de violencia, se meten a tu casa ,asaltos en la calle, en el comercio ,ejecuciones en la calle todos los días a cualquier hora , persecuciones y disparos a diestra y siniestra sin importar si la victima esta con su familia, o si se encuentran con que eran inocentes, no importa ya nada, es un descaro como los delincuentes se han adueñado de nuestro entorno, siguen los secuestros, levantones,homicidios de mujeres, ya nos levantamos preguntando a quien mataron hoy, así de trágico es nuestra diaria convivencia,y las autoridades que están haciendo, solo cuidan sus espaldas, el ejercito ha invadido las calles de nuestras ciudades y no se ha parado los delitos..que esta sucediendo ,que no existen mas estrategias para combatir el crimen_..
Es de dar miedo salir a la calle, ya no sabes si en el camino te va a tocar ser una victima mas de la delincuencia organizada, pues se nota que ellos si saben lo que están haciendo...fastidiando nuestra tranquilidad.
MEDIOS | DÍA MUNDIAL DE LA LIBERTAD DE PRENSA | RECIBE LYDIA CACHO PREMIO MUNDIAL DE LA LIBERTAD DE PRENSA UNESCO | ADVIERTE ONU CRECIENTE HOSTIGAMIENTO CONTRA PERIODISTAS | DENUNCIA RSF A PREDADORES DE LA PRENSA
Por unafuente
LEER LOS RETRATOS DE LOS PREDADORES DE LA LIBERTAD DE PRENSA.
La periodista mexicana Lydia Cacho Ribeiro recibió hoy en Maputo el Premio Mundial de la Libertad de la Prensa UNESCO-Guillermo Cano 2008 por su trabajo contra la corrupción política, el crimen organizado y la violencia doméstica, reporta esta tarde EL UNIVERSAL. El galardón, que es entregado a individuos, organizaciones o instituciones que han hecho contribuciones notables en la defensa o promoción de la libertad de prensa, especialmente cuando ello fue logrado en condiciones de riesgo para su seguridad, fue entregado a Cacho Ribeiro por el director general de la UNESCO, Koichiro Matsuura. La reportera, que en 2006 sacó a la luz el caso de las muertes violentas de cientos de mujeres jóvenes en Ciudad Juárez (norte de México), es autora también de investigaciones periodísticas sobre redes de prostitución, pornografía y tráfico de drogas. Nacida en 1963, Lydia Cacho Ribeiro colabora en el diario “La Voz del Caribe”, ha sido víctima de amenazas de muerte y hostigamiento policial como consecuencia de sus trabajos periodísticos, agrega en su nota EL UNIVERSAL.
ADVIERTE ONU CRECIENTE HOSTIGAMIENTO CONTRA PERIODISTAS La Organización de las Naciones Unidas (ONU) alertó sobre la creciente represión contra periodistas en el mundo, particularmente en América Latina. En el marco del Día Mundial de la Libertad de Prensa, la ONU en México divulgó un documento en el que se señala que “en diversas partes del mundo la represión llega incluso al homicidio”. Indica que en América Latina han aumentado las agresiones y asesinatos contra quienes se dedican a esa actividad, que “desenredan la trama de los acontecimientos”. De acuerdo con la ONU, secuestradores, políticos y sicarios han hecho del asesinato la principal causa de muerte relacionada con el trabajo periodístico. Como ejemplos graves de agresiones contra periodistas en México, citó los casos de Lydia Cacho, quien este sábado recibe el Premio Mundial a la Libertad de Prensa por parte de la UNESCO, por sus trabajos respecto a las redes de pornografía infantil. Igualmente las amenazas contra la reportera de EL UNIVERSAL, Silvia Otero, por su trabajo acerca del grupo de sicarios conocido como “Los Zetas”.
DENUNCIA RSF A PREDADORES DE LA PRENSA REPORTEROS SIN FRONTERAS publicó hoy una lista con los personajes y agrupaciones que durante 2008 representan peligro para la libertad de prensa en el mundo y entre ellos mencionó a los cárteles mexicanos de las drogas. Al conmemorar el Día Internacional de la Libertad de Prensa, RsF actualizó su lista anual de “predadores” del periodismo, en la que están incluidos 34 países, algunos con más de un factor de riesgo. Estos predadores de la libertad de prensa tienen poder para censurar, encarcelar, secuestrar, torturar y, en el peor de los casos, asesinar a periodistas, agregó en su texto, junto al que publicó fotografías de las personas y grupos denunciados. Al presentar la lista en Madrid, la presidenta de la sección española de RsF, María Dolores Masana, dijo que “las cifras de 2008 no son buenas”, pues en los últimos cinco años las muertes de periodistas en ejercicio de su profesión se han disparado en 240 por ciento, de 24 en 2002 a 86 en 2007. La presidenta española de RSF dijo que de los 129 periodistas encarcelados en el mundo, el primer país es China con casi un centenar, mientras en segundo sitio está Cuba con 23, agrega REPORTEROS SIN FRONTERAS.
A continuación la lista completa elaborada por RsF:
1.- Grupos armados islamistas Afganistán, Irak y Pakistán 2.- Abdallah Ibn al-Saud Arabia Saudita 3.- Ilham Aliev Azerbaiyán 4.- Alexandre Lukachenko Belarús 5.- Than Shwe Birmania (Myanmar) 6.- Hu Jintao China 7.- FARC Colombia 8.- Diego F. Murillo Bejarano Colombia 9.- Kim Jong-il Corea del Norte 10.- Raúl Castro Cuba 11.- Issaías Afeworki Eritrea 12.- ETA España 13.- Yahya Jammeh Gambia 14.- Teodoro Obiang Nguema Guinea Ecuatorial 15.- Alí Jamenei Irán 16.- Mahmud Ahmadinejad Irán 17.- Fuerzas de Defensa Israel 18.- Nursultán Nazarbayev Kazajstán 19.- Chummaly Sayasone Laos 20.- Muamar Gadafi Libia 21.- Star Force Police Maldivas 22.- Cárteles de la droga México 23.- Grupos armados Nepal 24.- State Security Service Nigeria 25.- Paul Kagame Ruanda 26.- Vladimir Putin Rusia 27.- Bachar el-Assad Siria 28.- Mohamed Dhere Somalia 29.- Al-Shabaab Somalia 30.- Tigres Tamiles Sri Lanka 31.- Gotabhaya Rajapakse Sri Lanka 32.- Policía palestina Territorios Palestinos (Cisjordania) 33.- Fuerza Ejecutiva Territorios Palestinos (Franja de Gaza) 34.- Zine el-Abidine Ben Alí Túnez 35.- G. Berdymukhammedov Turkmenistán 36.- Islam Karimov Uzbekistán 37.- Nong Duc Manh Vietnam 38.- Robert Mugabe Zimbabwe
Mónica González, Periodista Nos parece que es la mejor forma de presentarla. Esta mujer de 57 años, mirada poderosa y hablar claro y directo, es una periodista en sentido nato. Un desayuno fue suficiente para darnos cuenta porqué González fue injustamente perseguida, maltratada y encarcelada por el régimen pinochetista. Pero también porqué fue multipremiada. Su historia sintetiza el compromiso por la búsqueda de la verdad, en definitiva la única forma que existe de ser consecuente con la naturaleza misma de la profesión.
Mario Albera.
Mónica González Mujica es pura fibra.
Sus ojos claros se encienden cuando habla, sus manos acompañan la palabra y todo su cuerpo parece interpelarlo a uno . Es una mujer que transmite fuerza, temperamento, y sobre todo, disfrute por lo que hace. Decir que lleva el periodismo en la sangre, es tan cierto como que es un lugar común decirlo. Los premios y la trayectoria lo acreeditan. Y sobre todo una vida agitada, con un pasado de persecuciones, encarcelamientos, exilio, atentados contra su vida; todo por buscar y difundir la verdad.
Pero me gustaría destacar algo de esta hija de un ferroviario: su humildad y sensibilidad. Trata a uno como a un igual. Es la impresión que me dejó tras compartir con ella y otros colegas de medios locales, un desayuno convocado por Fundación Avina. González habla claro, sencillo y directo, y cuando tiene que putear para subrayar algo, lo hace. Sin preámbulos ni falso pudor.
Para empezar a presentar a esta periodista chilena podría decirse que fue la que denunció y ayudó a esclarecer los crímenes de la dictadura pinochetista y la primera en demostrar el costado corrupto de la máquina homicida instaurada por el difundo dictador (Qué Dios no lo tenga en la gloria)
Fue ella, al regreso de su exilio en Francia, la que reveló la inmoralidad de un régimen que mientras secuestraba, torturaba y asesinaba a los disidentes políticos y los que no lo eran, construía fastuosas residencias en los barrios más selectos de Santiago de Chile con dinero público y en el marco de operaciones inmobiliarias nada santas. Su investigación fue profética, ya que años más tarde se confirmaría la fortuna que el dictador tenía depositada en cuentas del exterior.
González hoy disfruta de la comodidad del reconocimiento público. Es corresponsal de Clarín, en Chile; ha sido multipremiada; y ha logrado que un grupo empresario de comunicación apoye la creación de un centro de formación e investigación periodística, a su cargo. Todo un logro para alguien a quien el mundo de los negocios siempre miró con desconfianza, como un bicho peligroso para el sistema. "Era una roja para ellos", dice, en alusión al grupo Copesa (Consorcio Periodístico Chileno), que entre otras publicaciones edita el diario La Tercera. "Ellos confiaron en este centro", destaca.
Habla de la actualidad del periodismo. De lo mal que está repartida la torta de publicidad oficial en Chile -al igual que aquí- y de la profesión en sí. "El periodismo es más afecto a denunciar que a investigar", afirma. "En vez de denunciar al Estado porque un chico está en la calle, hay que tomarse el trabajo de ver porqué no funcionan las organizaciones que deberían ocuparse de la niñez", dice. Menos internet y notas por teléfono y más calle, es su lema.
González dijo en una entrevista que no eligió el periodismo por gusto sino como una necesidad para cambiar el estado de las cosas. Es decir, la pesadilla pinochetista. Le pregunto ahora si tiene nostalgia de ese periodismo militante. Me dice que no. "Tengo 57 años y no tengo ninguna nostalgia. Sólo sé que fui muy feliz como mujer en aquella época, que amé y fui madre intensamente, pero de ese periodismo no tengo ninguna nostalgia porque no estaba bien hecho. Era un periodismo odioso. Hoy día tengo la maravillosa posibilidad de hacer un periodismo punzante y agudo, sin ser odioso".
Fue varias veces encarcelada. Incluso quisieron atentar contra su vida. Leí, por ejemplo, que una bomba puesta en su vehículo explotó apenas terminaba de bajarse. Esas eran amenazas directas. Pero también hubo de las otras. Al regresar de su exilio y cómo no había espacio donde escribir libremente, mantenía a sus hijas trabajando de otra cosa -por caso, fue empleada de Falabella, la firma trasandina de artículos del hogar- y en todos terminaba siendo despedida por presiones ejercidas por los servicios de inteligencia del estado. Así que sabe lo que representan las marcas del pasado.
Le pido entonces una impresión sobre la actitud del presidente argentino Néstor Kirchner de apelar constantemente al pasado como recurso de acumulación de poder y si se quiere, como recurso electoralista. Aclarando, no obstante, que compartimos el impulso dado por esta gestión para que se investigue la verdad y se juzgue a los culpables que ejercieron terrorismo en nombre del Estado.
Dice González: "Es muy importante apelar al pasado, porque la memoria es importante, pero no para reivindicar los muertos que ya están muertos y no pueden reclamar más nada, sino para no volver a repetir los hechos. Pero creo que hablar del pasado sin hablar de los derechos humanos del presente, no tiene sentido. Si eres consecuente con tu discurso tienes que apostar a transformar las violaciones de los derechos humanos del presente. Eso significa atacar la pobreza, hacer un sistema que castigue a los violadores y abusadores de niños, hacer un sistema que castigue a los grandes golpeadores de mujeres, hacer un sistema que castigue a quienes engañan y trafican con los sueños de los trabajadores. Para mí los derechos humanos pasan hoy porque un trabajador tenga derecho al placer".
Me dice que el "modelo chileno", que tanto la centroizquierda como la centroderecha de nuestro país suelen poner como ejemplo a imitar, es ciertamente una farsa. Dice que es de "perversos" poner como ejemplo un modelo que polarizó la riqueza y que si bien tiene algunas políticas públicas que funcionan bien, la fiscalización de esas políticas es deplorable. "Hablan de las pymes y del modelo pyme chileno, y un día hice una investigación en donde demostré que es un modelo que se basa en la explotación del trabajador. Los trabajadores son mano de obra barata y los tienen hacinados", cuenta.
Cómo no le va a gustar ese modelo a la derecha -dice- "si no hay conflicto social". El sistema funciona con sus "cerrojos" a la perfección para mantener controlada la protesta social.
En un correo electrónico posterior a la publicación de esta nota, Mónica aclara: "No pienso que todo se esté haciendo mal en Chile. De hecho, el haber bajado la pobreza al 13,7% es un gran avance. El problema es que hay que dar el salto para atacar la pobreza dura (indigencia) y también para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos que sí se ha deteriorado mucho por las extenuantes jornadas de trabajo sin remuneración acorde. Son dos cosas dstintas, creo".
Sí destaca, al momento de comparar la transición democrática, que en su país ese proceso tuvo una sólida base institucional que sí faltó en el nuestro. "Argentina no ha sido nunca capaz de institucionalizar el proceso de transición, sus instituciones son cada día más débiles. Así, la democracia es absolutamente vulnerable, sobre todo para los derechos de sus ciudadanos. No entiendo cómo la clase política argentina no se aboca a solucionar un problema que la atañe como principal responsable", afirma crítica González.
Me quedo con tres reflexiones suyas vinculadas al periodismo:
- "Dicen que a los lectores hay que darles lo que piden. Con los años aprendí que hay que darles lo que piden, pero eso significa darles lo que no tienen ganas de escuchar". (En rigor, es de Álvaro Saieh, el empresario dueño de un grupo económico poderoso en Chile que tiene una empresa de medios de comunicación que edita los diarios La Tercera y La Cuarta y radios).
- "No hay que disculparse cuando se dice la verdad".
- "Ser periodista es desconfiar de todo"
Termina la charla. González nos da un abrazo cálido a todos y nos deja su dirección de e-mail para que la consultemos cuando la necesitemos.
Micaela Solís: la voz contra la impunidad y el olvido
A poco más de diez años de haber escrito Elegía en el desierto In memoriam, seguramente uno de los libros de poesía más críticos y desgarradores que se hayan publicado hasta ahora sobre el asesinato de mujeres en Ciudad Juárez, Micaela Solís, su autora, desanda las motivaciones profundas y dolorosas que dieron pie a la escritura de este texto que, a la hora de su lectura, no sólo ha despertado la ira de grandes vendavales, sino ha cosechado la cólera gubernamental y el malestar de aquellos que, en nombre de la tragedia, levantan banderas políticas para su provecho personal.
Escribir sobre este tema, el de las muertas en Ciudad Juárez, sin caer en el uso del dolor, principalmente el de los padres y familiares más cercanos de las víctimas, implicó para Micaela Solís asumir el reto de una escritura surgida, según cuenta, de un hondo reclamo personal. Anteponer el valor de la ética, tan en desuso en estos tiempos, al ejercicio solamente estético de la creación literaria fue otro desafío que la autora pareciera haber ganado al hedonismo y a la autocomplacencia.
Micaela Solís, evoca la mañana gris en que despertó indignada frente a la imagen de la manita de una niña de nombre Cecilia, cuyo cadáver apareció tirado en un campo de fútbol en Ciudad Juárez, en un día, también, nublado, de febrero de 1997.
La fotografía a la que se refiere la autora, había aparecido en uno de los periódicos de circulación local y constituía entonces uno más de los tantos testimonios que no sólo revelaba la preeminencia de una realidad absurda, sino desnudaba la impunidad y el cinismo del gobierno de Francisco Barrio Terrazas, que durante su mandato, más de una vez, se refirió a este tipo de crímenes como una cuestión de desenfreno femenil y faldas cortas.
La manita frágil, que flotaba en la soledad baldía y cómplice del arenal, confrontó el trabajo poético de Micaela Solís: “Esa imagen brutal me cuestionó. Me obligó a preguntarme qué podía hacer yo, como poeta, como mujer, para denunciar una realidad horrenda que parecía imponerse cada día más”.
En esos momentos de cavilación profunda, Micaela encontró otra pieza de su desconcierto: la indiferencia de una sociedad que, aplastada bajo el peso de estos hechos atroces, parecía ceder a la tentación del silencio y la inmovilidad.
Después de vivir durante más de tres años en Ciudad Juárez, donde se dio “este síndrome”, como ella lo nombra, por su complejidad, Micaela supo que ya traía esa necesidad, esa desesperación, matiza, de expresarse, de protestar ante tanto horror, pero sobre todo ante tanta indiferencia.
“Decidí, entonces, --cuenta--, escribir algo que a parte de su valor poético constituyera un análisis de esta tragedia. Y para que un escrito contenga ese valor, pensé, debería ser algo profundamente crítico. Debería ser un texto de denuncia real. Algo que me plantee desde un principio fue que mi trabajo no fuera el resultado de un deshago personal ni visceral. En ese entonces, como ahora, pienso que un tema tan delicado como el de las mujeres muertas en Ciudad Juárez y otras partes del Estado no podía ser tocado más que desde la mira del verdadero compromiso y del respeto. Mi texto, entonces, por una cuestión de elemental ética, no solo tenía que partir de la autocrítica, sino tenía que asumir el costo del todo o nada”.
En este sentido, Micaela Solís, sentada al comedor de una casa clase mediera en esta frontera, donde se lleva a cabo la entrevista, agrega que el dolor y la rabia contenida la llevó a escribir un texto de mayor determinación.
“Me preguntaba a mi misma cómo podía entrarle, como podía cooperar. Bueno, se supone que yo escribo, que soy poeta. Y que el poeta, según lo concibo, debe ser la antena sensible de la sociedad. Por lo que este texto debería ser profundamente de denuncia. No podía ser de otra manera”.
Micaela dice que por la magnitud de la tragedia, “sabía que tenía que echarme un clavado a la mayor profundidad que pudiera en el horror“. “Tenía que aterrarme. Acercarme a sentir lo que estaba pasando en la vida de esta gente. Tenía que cimbrarme. Entonces me llené de imágenes. Por ejemplo --recuerda-- la película de Marlon Brando, Apocalipsis me sirvió mucho por la concepción tan clara del horror que tiene su director. Tenía que empezar, por un lado, por la nota amarillista del periódico que me indignó. Y, por otro, estaba obligada a retomar la indiferencia de la sociedad civil ante este tipo de hechos“.
Nacida en Gómez Farías, un pueblo agrícola del noroeste de Chihuahua, Micaela Solís es una mujer habitada de imágenes. Cuando el lector está frente a cualquiera de sus trabajos, inevitablemente pareciera que ve fragmentos dolorosos y encendidos de la realidad a través de la pantalla del cinematógrafo.
La autora señala al libro “Juárez, the laboratorio of our future”, del reportero norteamericano, Charles Bowden como uno de los materiales importantes que fueron de gran utilidad en el proceso de escribir la Elegía.
Prologado por Eduardo Galeano y Noam Chomsky, ciertamente el libro de Bowden causó gran expectación en el mundo por el valor testimonial de sus imágenes captadas por fotógrafos juarenses, quienes, impedidos por sus patrones, nunca pudieron ver publicado lo mejor de su trabajo en los medios locales para los que laboraban.
“Para mi fueron importantes las fotografías de ese libro. En Elegía escribo un poema sobre la máscara, que no es más que el rostro rígido y bello de una mujer ultrajada, asesinada, y abandonada en los arenales del desierto“, señala Micaela con sus ojos llenos de luz que se tornan más grandes o más pequeños de acuerdo al tamaño del sentimiento que en esos momentos recorre el corazón.
¿De que otra manera podía conmover el poemario Elegía en el desierto si su estructura no hubiera sido planteada por su autora como un recorrido a las profundidades del dolor?. Y ese dolor contado como es, lejos de la banalidad y el snob, contribuye a que el “aliento poético que sorprende y envuelve”, según señala Carlos Montemayor en el prólogo del libro, estruje el corazón, principalmente cuando la escritora se ocupa de leer su propio texto en algún evento público.
La autora cuenta que cuando empezó a escribir la Elegía entendió también que el compromiso de escribir sobre este tema la llamaba a la autocrítica. “Estaba obligada a auto criticarme. Porque si hago critica hacia algo tengo que empezar por mi misma. Por ello digo en el texto que se me cae la cara de vergüenza por no haber escrito antes. Por haber callado. Entonces no podía tampoco estetizar . Tenía que buscar un equilibrio. Es tan bondadoso hacer algo con el corazón que no te la acabas. Te retroalimenta de una manera tan profunda que ya quedas con esa línea de actitud ante el trabajo”
Una de las partes de su libro con el que Micaela siente mayor identificación es el poema que cierra la Elegía. En éste, la poeta se refiere a los cuerpos martirizados que yacen bajo sábanas blancas sobre la plancha fría de los anfiteatros. Aquí estos cuerpos recobran toda la dignidad que sus asesinos no lograron despojarles.
“… Ante la morgue,/ /un tufo profundo a humanidad abre la puerta de la desesperanza./ /(…)Con estatus de santos en los altares,/ /sobre las planchas,/ los cuerpos violentados exponen su verdad sustantiva en el severo abandono de si mismos./ /Obsecados, ahí …, como los santos./
(…)Bajo la sábana blanca,/ /en la mujer oculta el caos su compacta ilusión./ /Sólo la ciencia del amor podrá algún día revelarla,/ /cuando brille la verdad sobre la especie/ /y tenga la descendencia la suficiente fuerza para mirarla./
Editado de manera casi artesanal por la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, en octubre de 2004, Elegía en el desierto para ese entonces tenía ya más de siete años de haberse leído por primera vez en la Plaza de Armas de Chihuahua, el 8 de marzo de 1997.
De hecho, según relata Micaela, el poema fue pensando como un arma que, obligada por el alud de acontecimientos, escribió en 15 días, y presentó ese año el día Internacional de la Mujer como basamento poético de una coreografía montada por el ballet Danzarena de Cinthia Aguirre. El acto resultó muy conmovedor. Ese día se levantaron grandes vendavales, sopló el aire, fuerte e intempestivo, que al final avivó más el fuego de la palabra, la voz de la poeta:
/“Pero ¿alguien sabe la velocidad en nudos de este viento misógino que sopla?/
/Está por todas partes, siéntalo bien, percíbalo:/ /En la envidia de la mujer por la mujer,/ /en la exclusión vertical del viejo feminismo,/ /en la declaración del obispo y del político que dicen:/
/“Ellas son las que provocan”./ /Está en los cines,/ /en la escuela,/ /en la maquila,/ /en la colonia,/ /en la plaza, en la iglesia,/en el Congreso/, /en el hogar/ (…) En el corazón de los hijos y en el corazón de las madres./ /Y está, --¡oh ignominia!--/ /en algunos buenos poemas/ /de algunos de nuestros buenos poetas…”./
La llama poética que si quema
Micaela Solís es de las pocas escritoras cuyo trabajo ha enfrentado la malquerencia de no pocos personajillos ligados al circuito cultural y político en Chihuahua que con una mano exigen justicia al gobierno pero con la otra reciben de éste beneficios económicos y distintos tipos de canonjías.
Para mucha gente cercana al activismo social, es un secreto a voces la forma dócil y domesticada en que se han conducido varias de las denominadas Organizaciones No gubernamentales en su reclamo por que se esclarezcan los homicidios de mujeres en esta frontera.
Necesitadas de conservar su posicionamiento político ante la sociedad, el estado y la iniciativa privada, para así acceder a la vena inagotable de recursos económicos que les permite sacar adelante sus proyectos de carácter personal y asistencialista, muchas ONGs se han convertido en verdaderos cotos de poder y han mutado vergonzosamente al oportunismo y sectarismo, vicios propios de la vieja izquierda como de la neo derecha, a las que tanto critican.
Por ejemplo, apenas el viernes anterior se conocieron denuncias en contra de Malú García y Marisela Ortíz, dirigentes de la ONG Nuestras Hijas de Regreso a Casa, a quienes algunas madres y familiares de mujeres asesinadas en Ciudad Juárez las señalan de lucrar con su dolor.
Lo grave de todo es que estas desviaciones benefician directamente a la esfera gubernamental, que en sus distintos niveles de gobierno, no sólo ha sido incapaz de hacer justicia y de llevar a los verdaderos culpables de los asesinatos de mujeres ante los tribunales, sino que, además, según diversos señalamientos, la administración de gobierno pudiera estar involucrada en el execrable hecho de que desde los sótanos policíacos locales se ofrezca protección a los asesinos.
En medio de este nubarrón, el trabajo crítico de Micaela Solís constituye una aportación distinta de llamar a la conciencia a través de la creación artística, que no tendría sentido de ser sino es denunciado a los que, desde arriba, ultrajan y asesinan, pero, también, volviendo los ojos hacia abajo donde se hayan tantas organizaciones civiles que enmudecen o gritan, según se requiera, con el propósito de proveerse de algún viaje o un sueldo.
En el caso que toca a las mujeres asesinadas en Juárez, la autora de Elegía en el desierto, libro que por cierto no se encuentra para su venta en ninguna de las librerías del Estado, señala contundente que caer en el juego perverso del uso del dolor para sacar raja política equivale a seguir violando y matando a estas mujeres.
Quizá, por eso, Micaela Solís, recupere la voz de una de las muertas, que, desde la Elegía, reclama:
/Soy el deseo, la desaparecida que teje su retorno a la vida./
…/Soy, también, la bandera desgarrada entre el escepticismo,/ /la ambición, /el cinismo y la barbarie;/ /la de los torpes giros, /propicia a los vientos del Norte./ Soy el pasaporte directo al congreso inocuo,/ /al viaje de placer,/ /al festival cultural,/ /a la ascensión política,/ /al nombramiento oficial,/ al premio literario;/ /el billé que se gasta en los labios del discurso del ego/, /un nombre masticado con saliva retórica/ /Mientras en el desierto,/ las auras se arrebatan --a picotazos-- un corazón que guarda aún su última humedad/
Es en esta crítica firme donde quizá se encuentre la clave de la irritación que ha causado su presencia en distintos foros en los que, obligada “por el compromiso inaplazable de no callar”, ha decidido tomar la palabra. Pero también ha sido esta actitud, la de llamar a las cosas por su nombre, lo que ha valido su ausencia en eventos convocados por algunas Organizaciones No gubernamentales que prefieren no estar cerca de la llama poética que las quema.
Lejos de la amargura e instalada en el hábitat de una soledad, a veces dura pero, finalmente, reconfortante, como ella misma la define, la escritora trae a la memoria los momentos acres en que a su voz se ha pretendido silenciar. Recuerda como una líder de una organización no gubernamental en Ciudad Juárez, visiblemente ofuscada e instigada por sus líderes superiores de una ONG internacional, decidió arbitrariamente interrumpirla en un evento en Alburquerque, Nuevo México.
Un ejemplo más que ilustra la falta de respeto y solidaridad hacia la labor artística de esta escritora ocurrió en Oaxaca, en mayo del año pasado, cuando en el marco de un festival artístico dedicado al estado Chihuahua llevado a cabo en esa ciudad, Micaela Solís fue fuertemente interpelada por una turista de origen chihuahuense, quien le gritó que “ya basta” de seguir escuchando como se ensuciaba el nombre de Ciudad Juárez con el tema de las muertas.
Rememora Micaela: “en ese momento tan fuerte, me quedé desmoralizada, sin embargo me repuse y tome aliento para responder que yo también estaba harta de ese tema y que esperaba que perdiera vigencia muy pronto. Respondí a la señora que me cuestionaba, que mientras se siguiera matando impunemente a mujeres en Chihuahua yo iba a seguir leyendo Elegía. Mi compromiso es seguir dando a conocer los crímenes, mientras la impunidad siga gobernando mi estado”, señalé.
Sin embargo, lo peor estaba por venir. Cuando le fue cedida la palabra, a una poeta, parte de la comitiva de artistas chihuahuenses en el evento, ésta se puso de inmediato del lado de la turista ofendida. La susodicha en esa ocasión, no tuvo un gesto solidario ni con su colega ni con la causa de los feminicidios. Lo más desalentador para ella ocurrió en la ocasión en que Carmen Amato, conocida poeta y promotora cultural fue a la ciudad de Chihuahua a proponer un encuentro de poesía itinerante que recorriera el estado llevando como eje temático el de los feminicidios ante varias poetas chihuahuenses quienes en consenso impusieron la posición de no realizarlo por la temática propuesta.
Micaela Solís cierra esta entrevista con una reflexión sobre lo que para ella significa la escritura.
“El acto mecánico de escribir no te hace escritor. La escritura es un proceso de pensamiento, definición y análisis a los cuales es difícil acceder si nuestros actos no están comprometidos con la honestidad”
La voz poética de Micaela Solís
por María Rosa Tiburcio Trejo
En Elegía en el desierto, Micaela explica la muerte a través de la vida. Se percibe la fugaz vitalidad de esas jóvenes mujeres, “la brevedad de su vuelo …/
Sentimos, más que oímos, la voz de la fallecida: la muerte que el lenguaje atrapa para invitar al grito y al no-olvido.
La poetisa quiere “continuar el grito” de la mujer masacrada que no debe “morir del todo” p.p. 76,20.
La reflexión y las pausas que provocan su “elegía”, siembran entonces flores en el desierto.
Elegía en el desierto de Micaela Solís es un texto cuya sencillez se logra a base de complejidad. Su poema recorre trozos de realidad a través de tres senderos: La desesperación que conjuga con la voz de las asesinadas. La mirada que contempla con angustia el desgarre social que vivimos en Ciudad Juárez. Y no se detiene ahí, sino que emprende un viaje subjetivo hacia el pensamiento de los asesinos.
Entre las vacilaciones comunes del lenguaje brota una voz que no es la muerte, es una voz a la que Micaela imprime vértigo y vida. La poetisa quiere “continuar el grito” de la mujer masacrada que no debe “morir del todo” p.p. 76,20. Sentimos, más que oímos, la voz de la fallecida: la muerte que el lenguaje atrapa para invitar al grito y al no-olvido.
En un diestro ejercicio poético, Micaela explica la muerte a través de la vida. Se percibe la fugaz vitalidad de esas jóvenes mujeres cuando describe “la brevedad de su vuelo …/el aleteo diseminado entre cables y circuitos” p.44. Su percepción de la vida joven a través del vínculo entre la especie animal y las herramientas industriales habla de su habilidad para jugar con este artificio que es el lenguaje. Cuando la autora dice: “esa juventud en masa ganándose la vida/ …/el sabor a durazno de tu chicle/los brillos de tu barniz de diamantina/y el copete de nube”p.45, los residentes de Juárez sabemos cual es su referente.
La efímera alegría y el infinito dolor se ahogan en el “mar de ilusiones disecadas”p.37 que se percibe en esta frontera llena de industrias. El impacto de la violencia conduce a esta poeta a imprimir una tensión entre el lenguaje y una realidad caótica que se concentra “en el ejercicio del mandato/la maldición/la furia/ la violación/la dentellada/el crimen/el cinismo p.59. La espiral del vacío que atrapa al asesino absorbe también a una población que ante el horror, prefiere la indiferencia.
La intromisión del asesino en la vida fronteriza provoca el lamento de la poetisa: “ciudad de carniceros”p.62. Fuerte, pero no falto de veracidad. Dentro de la “sociedad que le da la espalda a su derrumbe” p.26 hay un asesino cuya existencia se diluye entre gritos, coca, alcohol, anfetaminas …”p.58. Micaela elabora un vaivén entre la “nada”de los asesinos, las ocupaciones de los juarenses que quieren seguir apurando su vida y las Autoridades deliberando sobre los “delincuentes legales y los delincuentes ilegales” p.36.
En un lenguaje singular la poetisa formula cuestionamientos y respuestas. A la vez que denuncia la indiferencia de la sociedad juarense, en un interesante ejercicio poético, abre un abanico de interrelaciones entre violencia, dolor, vacío y ansiedad. Eventos y situaciones crueles y violentas surgen entre palabras que quieren alcanzar esa realidad sangrienta. A la vez que habla de la “impronta de la maquila”p.64, permite ver destellos de los catalizadores del vacío y la indiferencia.
La ubicación geográfica de Cd. Juárez permite pasar a ese “viento del norte que succiona” p.46 y cuya fuerza admira y atolondra al juarense. El “linde de mundos”p.46 provoca ansiedades que pretenden alejarse del horror que llega con la tortura y la muerte, más a su encuentro sólo llega el vacío. De ahí entonces la búsqueda de olvido en las murallas que no permiten oír los gritos ni oler el miedo, de ahí también el lamento poético que dice: “vamos a Wal-Mart/ los domingos en la mañana, como si nada/Como si nada .p74.
La voz poética de Micaela Solís se enfrenta con una realidad agresiva. Su congoja y coraje encuentran cauce en palabras que rebasan la designación común. Más que denunciar los patrones de conducta adversos que percibe y refiere a la inversión extranjera en Ciudad Juárez, pone también de manifiesto el abismal vacío y la desesperanza de las víctimas, del asesino y de nuestra ciudad fronteriza.
Entre los sentidos que surgen de las palabras, además del tono feminista del que hablan los “vientos misóginos”p.71, brota también un dolor lacerante por todas aquellas jóvenes cuya vida plena sólo quedó en tentativa. Pero Micaela goza del privilegio de transformar su ira en poesía.
Por eso podemos afirmar que es una poetisa hábil. Sabe que no basta con encadenar palabras para expresar su sentir. Sabe -y lo hace- que debe incursionar en el juego cuyo objetivo es atrapar los silencios que se imponen al lenguaje.
Así, entonces su poética conjuga el silencio del lenguaje con el silencio de la sociedad juarense. A la vez, su voz poética se torna en el grito de las víctimas. La oscilación de las palabras micaelianas, hacen vibrar la muralla de ansiedad en que quedamos atrapados los juarenses. La reflexión y las pausas que provocan su “elegía” siembran entonces flores en el desierto.
Con poderosa voz enfrentó la discriminación y la adversidad en la sociedad estadunidense Maya Angelou, prolífica creadora y tenaz activista, cumple 80 años
■ La poeta y cantante siempre ha pugnado por las reivindicaciones de la América negra De la redacción
Maya Angelou forma parte del movimiento por los derechos civiles en Estados Unidos, desde que fue invitada por Luther King, y sigue en la lucha Maya Angelou forma parte del movimiento por los derechos civiles en Estados Unidos, desde que fue invitada por Luther King, y sigue en la lucha Foto: Paul Bishop Junior y Boston College
Una de las voces más potentes de la América negra, Maya Angelou, cumple 80 años de vigorosa y prolífica de vida: novelista, poeta, activista de derechos civiles, cantante, bailarina, actriz, productora, guionista, editora de revistas, historiadora y profesora de literatura integran una extensa lista de ocupaciones.
Más allá de los títulos, Angelou representa la magnitud de una voz femenina que se enfrentó a la discriminación y la adversidad con aguerrida voluntad, derrotando los obstáculos que la sociedad estadunidense imponía en el siglo XX a una mujer afroamericana, sin educación formal y madre soltera desde los 16 años.
Nació en 1928 en San Luis y creció en una Arkansas rural y segregada. Sin embargo, la violación que sufrió a los ocho años de edad por el novio de su madre marcó su vida. Cuando su agresor fue golpeado hasta la muerte, comenzó a creer que todo aquel cuyo nombre pronunciara, moriría, autocondenándose al silencio.
En esa etapa de mudez es cuando descubre la vocación por la lengua e intentó “convertir todo el cuerpo en oído”. Cinco años después, un profesor consiguió que volviera a hablar, tras convencerla de que sólo podría apreciar la lírica si ella era capaz de articular palabras.
Esta etapa de su vida es relatada en su novela autobiográfica I know why the caged bird sings (Sé por qué el pájaro enjaulado canta), publicada en 1970, en la que relata su infancia al lado de su abuela puritana, la difícil relación con su madre y su embarazo siendo una adolescente de 16 años.
La novela fue todo un éxito y ha vendido más de un millón de copias en el mundo, además de inspirar una versión cinematográfica.
Gather together in my name es la continuación de sus memorias, donde describe las dificultades de una joven madre soltera, en búsqueda constante, pasando de empleo en empleo y de hombre en hombre. Una época turbulenta, a finales de los años 50, en la que ejerce la prostitución, canta y baila en clubes nocturnos, se describe en The heart of a woman.
Angelou también ha destacado por su activismo en defensa de los derechos civiles. En los años 60 mantuvo una relación sentimental con el libertador sudafricano Vusumzi Make, con quien vivió en Egipto y editó la revista semanal The Arab Observer, la única en idioma inglés.
Martin Luther King, el líder emblemático de la lucha por el reconocimiento de los afroamericanos, la invitó a participar en su movimiento formando parte de la Southern Christian Leadership Conference (Conferencia Sureña del Liderazgo Cristiano).
Músicos de blues y jazz, como B.B. King, Ben Harper y Quincy Jones han puesto música a sus obras.
Angelou ha sido postulada varias veces a los premios Grammy por libros grabados, al galardón Tony por su trabajo en Broadway Look away, y a un Emmy por la miniserie Raíces. Además de ser autora del guión y música del filme Georgia, Georgia.
En 1993, Bill Clinton, también originario de Arkansas, la invitó a recitar poesía durante su toma de posesión como presidente de Estados Unidos. En esa ocasión Angelou brindó al mundo su poema On the pulse of morning (En el curso de la mañana).
Maya Angelou es profesora de literatura y estudios americanos en la Universidad Wake Forest, en Carolina del Norte.
LIBERTAD DE PRENSA LIBANESA Unesco otorga Premio Mundial de Libertad de la Prensa a libanesa May Chidiac
La periodista libanesa antisiria May Chidiac, gravemente herida el año pasado en un atentado, fue galardonada el martes con el Premio Mundial de la Libertad de Prensa "Guillermo Cano" de la Unesco. Este premio, dotado de 25.000 dólares, recompensa a la presentadora estrella de la televisión LBC cuya "popularidad debe mucho a su profesionalismo, así como a su franqueza en un país traumatizado por años de guerra", indicó la UNESCO en un comunicado en París. May Chidiac fue herida por una bomba colocada bajo su automóvil el 25 de setiembre pasado y fue necesario amputarle una mano y una pierna. "Esta tragedia conmocionó a la opinión pública libanesa, que considera a May Chidiac como un símbolo de la libertad de expresión", destacó la UNESCO. El Premio "Guillermo Cano", creado en 1997 por la UNESCO y otorgado todos los años, está destinado a "destacar el trabajo de una persona, una organización o una institución que defiende o promueve la libertad de expresión en cualquier lugar del mundo, sobre todo si esa acción pone en peligro su vida", agregó el comunicado. Dicho galardón lleva el nombre del periodista colombiano Guillermo Cano, asesinado en 1987 por haber denunciado las actividades de los poderosos narcotraficantes de su país. Entre octubre de 2004 y setiembre de 2005 se registraron 14 atentados en Líbano, entre ellos, el del ex primer ministro Rafic Hariri, en el cual, según una investigación internacional, estuvo implicada Siria. Dos prestigiosos periodistas antirios, Samir Kassir y Gebran Tueni, también fueron asesinados en atentados en Beirut el año pasado. La candidatura de May Chidiac a este premio de la UNESCO fue presentada por el ministerio de la Cultura libanés. __________________
Investigación: Berezovski ordenó matar a periodista rusa Politkovskaya
El autor intelectual del asesinato de la periodista crítica con el Kremlin Anna Politkovskaya es el oligarca ruso Boris Berezovski, declaró el jefe de la investigación del caso, Dmitri Dovgij, en una entrevista publicada hoy por el diario "Isvestiya".
El principal motivo del crimen de la reportera de 48 años fue su personalidad: la periodista destacaba demasiado y mantenía una continua oposición al aparato del Estado, con lo que también se metía con Berezovski. "Por eso fue asesinada", explicó el investigador.
Los instigadores del asesinato "quisieron demostrar que en Rusia se puede matar a personalidades conocidas sin que los autores sean apresados", explicó Dovgij, sin presentar pruebas concretas.
El fiscal general del Estado, Yuri Chaika, sostuvo en 2007 que la periodista fue asesinada por chechenos y "enemigos del Estado en el extranjero". Además, según medios locales, los investigadores ya conocen el nombre del autor material del crimen, un checheno de 30 años.
Mientras tanto, Berezovski negó los cargos como "otro intento de desviar a los investigadores de la búsqueda de los que ordenaron el delito", dijo a la emisora "Echo Moskvy".
Berezovski, rico empresario exiliado en Londres que alguna vez mantuvo estrechos contactos con el Kremlin, es acusado en su país de diversos delitos económicos. También se le atribuyeron varios asesinatos.
El diputado Andrei Lugovoi le atribuyó haber pagado millones de dólares por el envenenamiento del ex miembro de los servicios secretos Alexander Litvinenko en noviembre de 2006. La fiscalía londinense, sin embargo, atribuye el crimen al propio Lugovoi, también ex agente de los servicios secretos.