martes, 10 de junio de 2008

Y SE LE OLVIDARON LOS VOTOS DE CASTIDAD....


Abusaba sacerdote de indígenas

10-Jun-2008


Pachuca.- Indígenas de la comunidad de Cuatlimax, en el municipio huasteco de Huejutla Hidalgo, denunciaron penalmente al sacerdote Reinaldo Chávez López, a quien acusan de haber abusado sexualmente de varias jóvenes de la región. Una de ellas presenta un embarazo de cinco meses.

De acuerdo a los datos asentados en la averiguación previa 5/HUE/CAVI/103/2008 el presbítero acosaba a las jóvenes de la comunidad, a quienes les solicitaba su compañía y relaciones sexuales a cambio de cinco y 10 pesos y de un disco compacto de música, tal fue el caso de la joven cuyo nombre las autoridades mantienen en anonimato.

La denuncia señala que la afectada de 18 años y su madre acudieron al Centro de Atención a Víctimas de Huejutla, donde iniciaron la denuncia penal en contra del sacerdote contra quien piden castigo, cabe destacar que esta demarcación se ubica a 200 kilómetros de la capital del estado.




La joven señaló en sus declaraciones que el párroco del lugar la obligaba a tener relaciones en las instalaciones del curato y producto del abuso, resultó embarazada y a la fecha registra ya cinco meses de gestación, precisó que Reinaldo Chávez la tenía amenazada para que no diera a conocer su situación.

Apuntó también que el Obispo de la Diócesis de Huejutla, Salvador Martínez fue informado sobre este caso, sin embargo a la fecha no ha realizado ninguna investigación pese a que el sacerdote se comprometió en ayudar económica a la joven y a su hijo.

La víctima dio a conocer que no es el primer caso de abuso en contra de una mujer de la localidad por parte del "padre", por lo que solicitó que las autoridades investiguen a fondo a Chávez López, ya que el obispo no atendió su denuncia.

autor: Agencia El Universal
POR AVE
Mientras la iglesia siga cerrando los ojos ante estos abusos y protegiendo a los culpables...seguirán en la impunidad estos delitos de sacerdotes pederastas...

lunes, 9 de junio de 2008

ASI QUIERE CALDERON ACABAR CON EL NARCOTRAFICO

El muro de la indiferencia oficial
ricardo ravelo
México, D.F. 9 de junio (apro).- Una y otra vez, el presidente Felipe Calderón y los funcionarios del gabinete de Seguridad han sostenido que la batalla contra el narcotráfico se puede ganar si la sociedad hace su parte, es decir, si denuncia a los capos de la droga y a los operadores que estos últimos tienen distribuidos a lo largo y ancho del país.

Sin embargo, ese discurso no deja de ser mera retórica porque en la realidad las denuncias ciudadanas se estrellan ante el muro de la indiferencia oficial.

Lo anterior queda demostrado con el víacrucis que vivió el ciudadano José Manuel Duarte Villa, representante del Frente Cívico de San Luis Río Colorado, Sonora, quien desde febrero pasado a la fecha se ha estrellado en lo que él mismo llama “los muros de silencio” del poder político.

En entrevista con Apro, Duarte Villa cuenta que a principios de febrero solicitó audiencia con el presidente Felipe Calderón para entregarle información “relevante” sobre el narcotráfico y la corrupción policiaca que priva en los estados de Sonora y en Baja California, donde el narco –dice –opera a sus anchas con el apoyo oficial.

Su acercamiento a la Presidencia tenía una razón: no le habían respondido una carta, enviada a Calderón el 1 de agosto de 2007, en la que le advertía: “Usted tiene la cabeza de la serpiente en sus oficinas”.

Cuando se presentó al área de audiencias de la Presidencia, lo reconocieron como el signatario de la misiva y le pidieron que detallara sus comentarios, sobre todo, que explicara a qué se refería con aquello de que el presidente tiene “la cabeza de la serpiente en su oficina”.

--Yo no puedo hablar con nadie más que no sea el Ejecutivo –respondió Duarte Villa.

--El Presidente es una persona muy ocupada, por ello existe una oficina responsable de atender las denuncias ciudadanas. Le suplicamos escriba usted otra carta y de a conocer lo que sabe –le sugirieron.

Acto seguido, el activista social –quien dice haber participado como observador en la quema de droga y ser testigo de que muchos cargamentos de estupefacientes no se queman en realidad, sino que son comercializados por altos mandos policiacos y militares –procedió a escribir la carta al presidente Felipe Calderón.

Fechada el 13 de noviembre de 2007, la misiva hace mención de que su escrito de agosto no fue atendido, que fue recibido por Alejandro Rojas Flores, director General Adjunto de Audiencias y Atención a organizaciones sociales, quien lo recibió el 6 de noviembre de 2007 en el primer piso del edificio 10 de Palacio Nacional.

Duarte Villa también dice en la carta que ante su interlocutor planteó el problema del narcotráfico y de la corrupción en el país, y sugirió la necesidad de crear un frente amplio nacional ciudadano para denunciar a los capos del narco, sus vínculos con la policía y con altos funcionarios del gobierno.

La carta añade: “El mismo licenciado Alejandro Rojas Flores me solicitó que todo lo que personalmente le había planteado lo hiciera por escrito, a fin de poder presentárselo al secretario particular del Ejecutivo federal.

“Yo le dije que si en verdad se quiere combatir lo nefasto (del gobierno y del narco) tenemos que invitar a la ciudadanía para que participe y contribuya con todo tipo de información, que nos ayude a combatir todo lo que nos perjudica y nos ha perjudicado…”

En septiembre de 2007, el activista social Duarte Villa recibió respuesta en estos términos:

“Estimado Sr. Duarte Villa:

“El presidente Felipe Calderón está convencido de que la mejor vía para alcanzar un México justo, libre y democrático, parte del ejercicio de una ciudadanía exigente que nos obligue como Gobierno atender las necesidades de cada uno de los mexicanos, siempre respetando la Ley, buscando mejores condiciones que nos permitan convivir en igualdad y armonía en nuestro gran país. Es por ello que el principal compromiso contraído por este gobierno es trabajar por la ciudadanía.

“El presidente Calderón está atento a que ciudadanos como usted, deseen expresarle sus planteamientos en audiencia. Para esos fines, se ha acordado que el Director General Adjunto de Audiencias y Atención a Organizaciones Sociales, lic. Alejandro Rojas Flores previa cita, se quien le brinde la atención que su asunto requiere. Cabe señalar que el lic. Rojas presenta al Presidente Calderón un resumen de las audiencias que atiende en su representación…”

Durante los ocho meses siguientes, José Manuel Duarte Villa envió nueva información a la oficina de Rojas Flores, pero el funcionario de la Presidencia jamás respondió.

Dice, con el ceño fruncido y con un tono de desesperación:

“Me frustré. No entiendo por qué el presidente Calderón invita a la gente a denunciar y me dejan ocho meses sin señales. Yo iba y venía de San Luis Río Colorado a la ciudad de México, a fin de estar al pendiente de cualquier respuesta, pero como ya tenía muchos gastos tuve que cambiar de domicilio.

“Para estar más cerca de Los Pinos, me vine a radicar a la ciudad de México. Vivo en la calle de Mérida 188, en la colonia Roma. Y resulta que no me contestaban las llamadas ni recibía respuesta a mi propuesta de audiencia con el Presidente para informarle lo que se sobre el narcotráfico y los vínculos de la gente que lo rodea”.

--¿Es brutal la corrupción y la complicidad de los hombres del poder con el narco?

--No tiene límites. Mire: los retenes de la AFI, en realidad son puntos de terror; el Ejército Mexicano en realidad simula que destruye la droga: yo conozco a muchos militares de los que participan en la quema de cocaína o de marihuana y con sorpresa me entero que luego andan vendiendo la droga que supuestamente ya quemaron.

“Conozco a muchos vendedores de droga que le compran coca a los militares y le dicen: tráenos coca de la de abajo, porque la de arriba sabe y huele a diesel”.

--¿Y a qué se refieren los compradores con la coca de arriba y la de abajo?

--Piden coca que no esté contaminada con diesel y esa coca es la de los bultos de abajo.

--¿Esto le iba a usted a informar al presidente Felipe Calderón?

--No. Esto es una pequeña parte. Lo que le quiero informar se lo quiero decir a él, no a su gente, que sé que está ligada al narco. Pero, como le digo, en ocho meses no recibí ninguna noticia a mis peticiones ni a mis cartas.

El 14 de mayo último, mediante el folio 210109477-18, la Oficina de la Presidencia de la República, Coordinación General de Administración Red Federal de Servicio a la Ciudadanía, turnó el expediente de Duarte Villa (todas sus cartas, peticiones y denuncias) al secretario de la Función Pública, Salvador Vega Casillas.

Duarte Villa recibió copia del oficio firmado por Bernardo Altamirano Rodríguez, quien le pide atender el caso en estos términos:

“Como es de su conocimiento, el Titular del Ejecutivo Federal está convencido que la mejor vía para alcanzar un México justo, libre y democrático, parte del ejercicio de una ciudadanía exigente…Por ello, le solicito brinde atención que el caso amerite, a partir de los canales que Usted tenga a bien decidir, dando respuesta al Sr. José Manuel Duarte Villa…El presente asunto deberá ser respondido en breve término”.

Duarte Villa finalmente creyó que su asunto de atendería en las más altas instancias del gobierno y que por fin podría decirle al presidente Calderón qué funcionarios están implicados en el narcotráfico.

Pero el tiempo siguió transcurriendo. La desesperación lo volvió a invadir y continuó, insistente, solicitando audiencia con el Presidente de la República.

En una vieja y deshojada libreta, Duarte Villa tiene anotadas las fechas en las que pidió las audiencias, y las muestra al reportero. Con tinta azul, escribió: 5 de febrero, 5 de marzo y 4 de abril de 2008.

Finalmente, el pasado 22 de mayo fue citado por Saúl Arbor, funcionario de la Secretaría de la Función Pública. Duarte Villa acudió, eufórico, y llevó consigo el legajo de información que tiempo atrás había preparado. “Por mi mente pasó la certeza de que ya me habían agendado la cita con el presidente para hablar del narcotráfico y de la corrupción”, dijo.

Puntual, Duarte Villa acudió a la cita y, delante de Arbor, fundamentó las razones de su interés de hablar directamente con el presidente Calderón. Le dijo: “quiero enterarlo de que en sus oficinas tiene la cabeza de la serpiente y quizá no se da cuenta”.

El funcionario lo miró fijamente y lo desarmó:

“Le ruego que se regrese a su lugar de origen porque aquí no hay nada que hacer”.

--¿Y qué con la audiencia que solicité con el Presidente? –preguntó Duarte Villa.

--Le suplico que se regrese…, repitió el funcionario federal.

Duarte Villa reflexiona:

“Esto lo propuse porque es necesaria la denuncia de la sociedad, a fin de que el gobierno pueda actuar”.

--¿Y qué pasó? –le pregunta el reportero al entrevistado.

“Estoy frustrado, porque no me escuchan”, dice.

"Ahora resulta que el ciudadano común tiene que denunciar a los malos y ya cuando lo hace, los oídos oficiales se hacer sordos, claro si ya saben como esta el negocio, y hasta dicen si sale polvo es porque estamos limpiando la casa..,si pero de muertos, para dejar a los nuevos capos, que le patrocinaron estar en el poder ilegitimo que ostenta."

hasta ahora... A dos años de gobierno ilegitimo sigue dando palos de ciego..y dándole el mando al ejercito, vamos como el cangrejo,pa atras

martes, 3 de junio de 2008

LA TROPA SOLITARIA

La tropa solitaria
Junio 2, 2008 PLAN B No Comments
Publicado en El Universal y otros diarios el 2 de junio de 2008

Manejo por la avenida Kukulcan, en Cancún. De mi lado derecho el mar transparente y luminoso, a mi izquierda dos camiones del Ejército mexicano. Cada cinco metros un soldado, con casco y arma larga a la mano, dispuesto a lo que parece un operativo especial. Más tarde me entero de que lo que atestigüé fue un simple operativo de práctica para la próxima visita del presidente Calderón a Cancún.

Dos días después logro entrevistar a tres soldados. Vestidos de civiles llegan a la cafetería. Animosos hablan de sus familias, de cómo y por qué entraron al Ejército como su única opción para estudiar. ¿Tienen miedo? Pregunté. Miedo de que la guerra contra el narco acabe con sus vidas. Miedo de que su comandante o general se venda a los traficantes y los traicione. Miedo a que Los Zetas de Cancún les hagan un tentador ofrecimiento económico.

“Miedo, miedo, yo no tengo”, asegura Francisco J, “a veces uno siente temor de todo eso que usted menciona. Yo tengo 26 años y tengo estudios y estoy para defender a mi país. Aunque luego a uno le pega saber que ya están hablando mal de nosotros, que si somos violadores y esas cosas”. Aseguran que jamás violarían a una mujer, aunque saben de compañeros que cuando traen adrenalina del combate “hacen cosas indebidas sin pensar”.

¿Están entrenados para matar? Pregunto. “Pues no… para defender, y si defendiendo uno tiene que matar, pues mata, eso es parte de la defensa de la nación”. Pregunto si creen que los narcotraficantes están mejor en la cárcel o muertos, los tres cruzan miradas. Silencio. Uno se anima: “Pues honestamente, muertos” y argumenta la cantidad de policías que se arriesgaron para arrestar al Chapo Guzmán y luego lo dejaron libre; otro acota que es mejor que los manden a Estados Unidos porque allá les dan cárcel de por vida o pena de muerte. Entre risas explican que son como los Gremlins de su infancia: si se moja un bicho de esos, de él salen otros 10, o 20… así es con los narcos.

Nos despedimos, uno saca de un periódico doblado un libro de mi autoría, me pide que se lo dedique y pregunta cómo sé en qué policías confiar, para entrevistarlos. ¿Cómo sé quiénes son los buenos y quiénes los vendidos?

Si los cálculos de un fiscal de SIEDO son correctos, uno de esos tres jóvenes frente a mí, ante la disyuntiva de venderse al narco o morir, decidirá aceptar el dinero. Traicionará al Ejército y a lo que él llama su patria.

Nos despedimos con la esperanza de que esta violencia moral y social termine algún día. De que ante la disyuntiva de corromperse o defender sus principios, cada vez más personas opten por sus principios. Francisco J dice: “Le puede a uno tener que dar la vida por culpa de los políticos que nos dejaron este país así”. El soldado recuerda que el narco no llegó solo a México, que los cárteles entraron por la puerta grande, del brazo de los gobernadores y procuradores.

www.lydiacacho.net

domingo, 1 de junio de 2008

EL OBSCURO PODER

ULISES RUIZ: PROTECTOR DE PEDERASTAS
Mayo 29, 2008 Noticias
Por Lydia Cacho


Hace tres meses, me buscó la madre de una de las niñas que fuera utilizada, a los 5 años, para fabricar pornografía infantil por la red de Succar Kuri, protegido de Kamel Nacif, de Mario Marín y Emilio Gamboa, entre otros. Con la mirada inundada de desesperanza, con la voz cansada, con la ira colgada de su pecho, me dijo que luego de casi cuatro años de abogados, de juicios, de amenazas de muerte, Succar otra vez quiere que su hija vaya a verlo y declare por enésima vez. Y la niña, ahora de quince años, habla de quitarse la vida si la fuerzan a ir al penal de La Palma a ver a su abusador; si otro juez se atreve a pedirle que narre sus recuerdos de terror infantil. Y la madre dice que si tiene que matar a alguien, pues mata, pero a su hija no la vuelven a llevar a un juzgado. Y menos aun cuando la Suprema Corte avaló la protección de Kamel Nacif Y Mario Marín, la protección a la red de pederastas y políticos que se protegen por intereses compartidos, intereses empresariales, políticos, de lavado de dinero. Pero no va a matar a nadie, volverá a su hogar a soñar que algún preso compasivo asesina al pederasta en su celda. Ese es el sueño que le permite dormir, que le da esperanza.
A esas madres se suma una más joven, de Oaxaca, llena de orgullo maternal, de dignidad, cuenta una y otra vez las historias. Su mirada muestra cómo su corazón ya está al borde del desconsuelo. Trae consigo los videos –como los traían las víctimas de la red de Succar Kuri-, lleva consigo fotografías y peritajes médicos del daño ocasionado a su bebé por los pederastas. Y habla, y habla para que su país le crea, le crea que aquello que está más que probado, mas que demostrado sí sucedió. Que lo real es cierto.
Leticia Valdez Martell, en su periplo agotador por los medios, busca con la fortaleza de una madre arquetípica, que los culpables paguen por eso que se ve en los videos, por violar bebés en una escuela y grabarles para producir pornografía infantil.
Mientras ella se atreve a decir la verdad, Ulises Ruiz da órdenes para silenciarla. Según una secretaria del juzgado de Oaxaca, hay órdenes precisas del gobernador para que el caso se dilate, para que no se sigan acumulando pruebas. Ordenes para que se apague el caso en el cuál está implicados la propietaria del Instituto San Felipe, Yolanda León Ramírez, su esposo, Hugo Gabriel Constantino, su sobrino y profesor de ese centro escolar, Alan Salvador Pérez Ramírez. Pero no están solos. Han sacado ya de la Procuraduría de Oaxaca doce expedientes de casos similares con los mismos implicados pero a los cuales se suman nombres de agentes de la policía estatal de Veracruz y de Oaxaca. Personajes del PRI estatal y según las fuentes, un pedófilo perteneciente al PRD de esa entidad. Ninguno de esos expedientes tiene seguimiento; no pude averiguar si fue por amenazas a las familias o por falta de respaldo jurídico de las familias para, como suele suceder, hacer su propia investigación; o si fue por una mezcla de ambas.
Una y otra vez el periodismo nos recuerda, particularmente las televisoras con su amarillismo morboso y sus noticieros vacuos, que preguntar no es investigar. Que evitar las preguntas correctas, aunque toquen a los poderosos, no es hacer buen periodismo. Buscar todas las fuentes, escuchar a las víctimas, sí, pero a la vez utilizar sus pistas para seguir a quienes han puesto a las víctimas en semejante situación, es enterar a la sociedad de los entresijos de esa historia.
El no ir detrás de los perpetradores para investigar, no buscar y cuestionar a las redes de poder, a todos los actores de la historia, puede nulificar esa realidad y debilitarla, hasta que se convierta en parte del anecdotario de las infamias mexicanas.
Si el detalle morboso, no investigado, se repite una y otra vez durante una semana, o un mes, llega a convertirse en un elíxir inmunizante. Hasta que quien escucha cambia la estación, el canal o la página. Algunos le cambian porque no pueden más con la impunidad, otros porque no entienden que la historia de Leticia Valdez no es la de un niño violado y una madre desesperada, es la historia de un México productor de pornografía infantil, de un México donde el robo de niños y niñas se relaciona, en muchos casos, con la explotación sexual. La historia de un país donde desde el poder político y judicial los pedófilos se fortalecen, se une y celebran su poder.
Escuchar e investigar la historia de Doña Leticia Valdez, la madre del niño abusado por una red de pederastas y pornógrafos infantiles en Oaxaca, me hace pensar en ella; en sus noches oscuras, en su indignación, en su fragilidad, en sus miedos galopantes. En su esperanza.
Leticia Valdez narra una y otra vez aquél ignominioso siete de noviembre de 2006, el día en que descubrió que su hijo fue víctima de violación, cuando en el baño el pequeño se quejaba y suplicaba para no ir más a la escuela. Mientras los medios eluden el tema de fondo. ¿Por qué las otras madres y padres de criaturas violadas por el mismo clan y que producían pornografía infantil, han guardado silencio? ¿Por qué el Procurador General Eduardo Medina Mora insiste en el noticiero de Loret de Mola que las violaciones a los Derechos Humanos denunciadas por Amnistía Internacional son casos individuales? ¿Por qué las y los fiscales especiales niegan la existencia de redes de pornografía que las y los periodistas y las propias víctimas demuestran una y otra vez que sí existen? Las redes de impunidad para los grupos criminales no se tejen en silencio, sino a la vista del país entero. Se tejen desde el poder.
Cuántas veces más Leticia tendrá que repetir: “Él ya no quería ir a la escuela, ponía resistencia, tenía pesadillas, se escondía, y no dormía. El niño estaba aterrado. Después de ir a terapias dibujó lo que los violadores le hacían, pues lo video grabaron, ahora ya está mucho mejor”. ¿Cuantos millones de madres y padres mexicanos tendrán que salir a los medios a anunciar que abusaron de sus criaturas y que por decir la verdad están bajo amenazas de muerte?
¿Por qué el caso Valdez llegó hasta la Suprema Corte de Justicia?
No llegó porque haya pruebas suficientes para ser contemplado por el tribunal supremo como un caso ejemplar de abuso sexual infantil; aunque algunos ministros intenten llevar agua a ese molino. Ni llegó porque a la Suprema Corte le interese preguntar a Ulises Ruiz cuál es su papel en el caso de obstrucción de justicia y colusión de servidores públicos. Ni para averiguar por qué cuando los violadores estaban a punto de ser arrestados por agentes federales, la policía estatal impidió el arresto.
El caso no llegó a la Suprema Corte porque Ulises Ruiz, gobernador constitucional de Oaxaca protege indirectamente a la red de pederastas. Ni llegó a la corte porque uno de los abogados de los pederastas y de sus cómplices, es Jorge Franco Jiménez, padre de Jorge Franco Vargas, actual presidente del PRI en Oaxaca. Ni tampoco llegó a la Corte porque los pederastas, que son muchos y muy bien acomodados en el empresariado y en la política oaxaqueña, veracruzana y poblana, aceitaron la maquinaria de la impunidad. Ni a la Corte le interesará el porqué del silencioso proceder de el Secretario General de Gobierno, Manuel Teofilo García Corpus; del Procurador General de Justicia, Evencio Nicolás Martínez Ramírez; del secretario de protección ciudadana, Sergio Segreste Ríos. O del Secretario Ejecutivo del Consejo Estatal de Seguridad Publica, Alberto Alejandro Márquez Moreno.

Pero la sociedad no se puede equivocar; el caso no fue atraído por la Suprema Corte porque sea del interés de la mayoría de ministras y ministros, sino porque los abogados de Doña Leticia hicieron bien su trabajo y tienen derecho a impedir que los pederastas queden protegidos por la ley y consigan un amparo del Tribunal Superior de Justicia en Oaxaca. Es el trabajo de la Corte revisar ese amparo.
Hay que recordar el informe “Infancia Robada: Niñas y niños víctimas de explotación sexual en México”. En Acapulco, Cancún, Ciudad Juárez, Guadalajara, Tapachula y Tijuana se estimó que había 4 mil 600 niñas y niños en esa situación en el año 2000; en la Ciudad de México 2 mil 500; en otras zonas como Monterrey, Puebla y León, mil; en otras zonas turísticas importantes como Puerto Vallarta, Cozumel, Playa del Carmen, Mazatlán, Veracruz, Los Cabos, La Paz, Manzanillo, Ixtapa, Huatulco, mil 500. Leticia salvó a su niño, lo escuchó y reaccionó a tiempo.
El gobierno del estado de Oaxaca también salvó a los suyos. Mientras tanto la producción de pornografía infantil “casera” como le llama un agente de INTERPOL, crece bajo el amparo del poder.
El Procurador General encontrará argumentos para convertir este, como millones, en “casos individuales” de violación a los Derechos Humanos. Ignorando el papel que juega la utilización del poder del estado en defensa de los delincuentes. Pero ya sabemos que a los Derechos Humanos los expulsa de México el gobierno federal y les escupe en el rostro José Luís Soberanes, el Ombudsman que sueña con llegar a la Suprema Corte; para ello se ha preparado.
Los atentados contra Leticia y su familia no quedarán silenciados. La sociedad vigila a Ulises Ruiz y a sus redes que protegen a la pornografía infantil. Una cosa queda clara: Ni Leticia, ni su familia están solas. Millones de mexicanas y mexicanos estamos a su lado.

jueves, 29 de mayo de 2008

ENTRAMPADOS


Entrampados
cecilia lavalle
México, D.F., 29 de mayo (apro).- Nuestro país está entrampado. Estamos en una trampa de la que, en la lógica actual, no hay manera de salir ganando. El Ejército haciéndose cargo de tareas civiles. ¿Con la lógica del Ejército o con la lógica de civiles?

Desde que el gobierno de Felipe Calderón decidió dar el mando al Ejército mexicano para combatir el narcotráfico, los derechos humanos se han quedado en una especie de limbo.

La lógica del Ejército es la lógica de la guerra. Sin embargo, no se ha declarado formalmente una zona de guerra. No se ha delimitado el territorio de guerra. No se ha avisado a la población que las zonas ocupadas por el Ejército son zonas en guerra y que, por tanto, sus derechos humanos corren graves riesgos.

En vez de eso, se hace de cuenta que se pueden mantener las dos lógicas. La lógica de la guerra y la lógica del respeto a los derechos humanos. La lógica del combate a la delincuencia realizado por militares, pero con reglas para civiles.

Así las cosas, sólo en lo que va de la administración de Felipe Calderón, el Ejército mexicano ha acumulado 634 quejas ante la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), la mayoría por abuso indebido de la función pública, por cateos y visitas domiciliares ilegales y, por trato, cruel y degradante.

Así las cosas, la CNDH sólo ha emitido seis (sí, leyó bien, seis) recomendaciones. Así las cosas, estamos entrampados.

El director para las Américas de Human Right Watch (HRW), José Miguel Vivanco, afirma que las recomendaciones emitidas por la CNDH generalmente concluyen en pedirles a los militares que se auto-investiguen. Y la jurisdicción militar en México no cuenta con la independencia necesaria para investigar y juzgar adecuadamente las violaciones a los derechos humanos cometidas por militares.

Total, los derechos humanos de las zonas en guerra, que no se han declarado zonas en guerra, están en el limbo. Y, sin lugar a duda, varios estados de la República son hoy zonas en guerra.

O cómo explicamos el arribo, la semana pasada, de mil 433 elementos del Ejército, con vehículos y aeronaves, a poblaciones de Sinaloa, como antes lo hicieron en otras entidades.

O cómo explicamos que militares hayan ocupado los más altos cargos de Seguridad Pública en Ciudad Juárez y en Sinaloa.

O cómo explicamos el toque de queda que se ha autoimpuesto la población de Ciudad Juárez este sábado. Corrió el rumor que sería el fin de semana más violento y se cerraron discotecas, bares y se cancelaron espectáculos y la corrida de toros.

¿Es o no una guerra? Si la respuesta es sí, ¿qué se está haciendo para proteger y poner a salvo a la población?, pregunto.

En este punto empiezan los silencios o las respuestas enternecedoras de autoridades de la CNDH.

La segunda visitadora general, Susana Pedroza, dijo: “Estamos optimistas, en el sentido de que los militares van a ser más cuidadosos y más respetuosos de la población” (Reforma, mayo 19).

Sí, optimista sí soy. Lo que quiero saber es qué se va a hacer cuando eso no suceda. Silencio. Peor todavía, hay una especie de ambiente censurador en el que al Ejército no se le puede tocar ni con el pétalo de una duda, ¿pues que no están salvando a la patria?

Y el punto no es si están haciendo o no lo que nadie en los últimos años había querido hacer, que es plantarse de frente contra el narcotráfico. El punto es que en el proceso se están cometiendo violaciones a los derechos humanos, y nadie quiere hacerse cargo de ello.

Así que estamos entrampados. Si el Ejército deja de ocuparse del combate al narcotráfico, estamos en un lío. Si continúa ocupándose, seguirán cometiéndose violaciones a los derechos humanos. No tendría que ser así necesariamente. Pero así será. La CNDH es optimista. Y la jurisdicción militar carece de la independencia necesaria.

Por si fuera poco, todo indica que por heroicas que sean las actuaciones de nuestro Ejército, no se va a llegar muy lejos en este combate.

En un artículo de Carmen Aristegui (Reforma, mayo 23), especialistas internacionales afirman que a menos que a la par del ataque a las cúpulas del narcotráfico y a sus brazos armados, se ataquen sus redes financieras y se combata la protección política de la que gozan, vamos por mal camino.

Le digo, estamos entrampados.

miércoles, 28 de mayo de 2008

RESULTADOS DE UN FRAUDE IMPUESTO


La guerra perdida
josé gil olmos
México, D.F., 21 de mayo (apro).- La desesperación de Felipe Calderón para gobernar es evidente. No ha cumplido ni siquiera dos años y se le nota desanimado, pues las cosas no le han salido nada bien, principalmente en la guerra contra el narcotráfico en la que centró su atención desde el principio al usar indebidamente al Ejército.

El desaliento Calderón lo muestra en irritabilidad, en enojo, tratando de echarle la culpa a todos – medios, ciudadanía, partidos políticos, etc--, de lo que pasa en el país, eludiendo la responsabilidad inherente que tiene como primer mandatario.

Al fracaso en la lucha contra el crimen organizado, a Calderón se le suma también la derrota a su reforma petrolera que, en los primeros debates realizados en el Senado de la República, ha salido bastante vapuleada. Nadie, ni sus defensores, han logrado ofrecer argumentos convincentes de las bondades de dicha reforma. Todo lo contrario, los argumentos en contra que señalan las intensiones de modificar Pemex para beneficio de inversionistas nacionales y extranjeros, han pesado más sin que los puedan refutar.

Esto ha provocado el enojo de Calderón en una magnitud similar a las reacciones que ha tenido a las críticas hechas contra su decisión de meter al Ejército en la guerra contra el narcotráfico.

Una de estas reacciones, que tendrá repercusiones internacionales, es la presión que tuvo para que saliera del país el representante de la Oficina del Alto Comisionado de la ONU para Derechos Humanos, Amérigo Incalcaterra.

Resulta que el diplomático italiano se atrevió a decir que era inoportuno y peligroso meter al Ejército en esta lucha contra los cárteles de la droga porque los militares están preparados sólo combatir a un enemigo utilizando la fuerza y no para realizar labores policiales, con la protección de los derechos humanos que esto implica.

Las constantes denuncias de violaciones a los derechos humanos por parte de los soldados en distintos retenes instalados en Sinaloa, Tamaulipas, Michoacán, Guerrero y otros estados, así como los casos en los que ha habido muertos civiles por errores cometidos por los militares, han puesto al descubierto que el representante de la ONU tenía razón en sus observaciones.

Sin embargo, en lugar de reconocer los yerros cometidos, el gobierno de Calderón ha mostrado su disgusto presionando para que Incalcaterra deje el país, como lo hará a partir de este viernes.

Pero si los calderonistas piensan que esto es un logro, cometen otro grave error porque a nivel internacional reflejan una imagen de intolerancia y de incumplimiento en su obligación para con la salvaguarda de los derechos humanos en México.

El gobierno de Calderón tiene muchos frentes abiertos y no ha podido resolver ni uno solo. La promesa de ser el presidente del empleo quedo precisamente en eso: en una promesa de campaña. El cambio que anunció al entrar a Los Pinos tampoco se ha cumplido y sigue basando su fuerza política en la alianza con la maestra Elba Esther Gordillo. De hecho a esta alianza le apuesta para que su partido, el PAN, gane la mayoría en la Cámara de Diputados en las elecciones de 2009. Los derechos humanos sufren una grave crisis y la pobreza se está acentuando frente al aumento en los precios de la canasta básica.

Además, su equipo de gobierno sigue sin dar un buen resultado, y el caso más patético es el de Juan Camilo Mouriño, quien parece un muerto viviente en la Secretaría de Gobernación. Son hombres y mujeres tan grises que difícilmente podrían ser recordados por la ciudadanía.

Nadie desea que a Calderón le vaya mal. Sería una torpeza pensarlo porque, aunque carezca de legitimidad absoluta, tiene a su cargo las labores de jefe del Ejecutivo y sus errores los pagamos todos.

El punto está en que no ha cumplido el papel ni la responsabilidad de presidente de la República y, al igual que Fox, los problemas del país lo han rebasado y no se ven posibilidades para que pueda hacer algo digno por el que pueda ser recordado.

RETROCESO EN DERECHOS HUMANOS


Derechos humanos: otro retroceso
alvaro delgado
México, D.F., 26 de mayo (apro).- Así como han quedado exhibidas las mentiras del gobierno de Felipe Calderón en materia de empleo, justamente el puntal de su oferta de campaña y de sus transitorias proclamas triunfalistas --que ya dieron paso a su temperamento cada vez más irascible--, otro tema fundamental que observa un acelerado retroceso en el México actual es el de los derechos humanos, que ya ni siquiera forman parte del discurso oficial.

Se ha hecho pública ya la despedida de Amerigo Incalcaterra, representante en México de la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, no en razón de su voluntad de cambiar de domicilio, sino por presiones del gobierno de Calderón, irritado por señalamientos certeros, como los que publica en el semanario Proceso en la edición de esta semana.

Por encima del discurso, dice Amerigo, prevalece el déficit y aun la regresión en materia de derechos humanos, como la violación sistemática de los derechos de los migrantes, la discriminación hacia los pueblos indígenas, la violencia en contra de la mujer, la precarización del trabajo, la enorme desigualdad de oportunidades, el uso desproporcionado de la fuerza pública y, añade, situaciones de abierta represión como Oaxaca, Atenco y la mina de Pasta de Conchos.

El diplomático italiano de la ONU --quien salió del país el viernes 23 de mayo, después de casi tres años de someter a escrutinio al Estado en el tema de los derechos humanos-- sólo describió lo que otros organismos nacionales e internacionales han documentado ampliamente, como lo hizo por ejemplo Human Rights Watch (HRW), en febrero, y como seguramente lo hará, esta misma semana, Amnistía Internacional en su informe internacional y sobre México.

HRW hizo montar en cólera a la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), que encabeza José Luis Soberanes, porque describió lo que es evidente: Su incompetencia, a pesar de contar con el más grande presupuesto en América Latina y de los más grandes del planeta.

“Cuando se trata de impulsar medidas para mejorar el pobre historial de violaciones de derechos humanos en México, a través de asegurar un recurso efectivo a las víctimas y de promover reformas estructurales, la actuación de la CNDH ha sido decepcionante”, dijo el director ejecutivo de HRW, José Miguel Vivanco, en la presentación del informe, que acredita que ese organismo constitucional autónomo es “pasivo” se “autolimita” y se aboca sólo a “describir el statu quo”.

Y en efecto, son numerosos los casos en los que la CNDH, que es el último eslabón en la cadena de defensa de los derechos humanos, emite recomendaciones que, al final, no sirven para nada, si acaso para exhibir la nula voluntad política de autoridades de todos los niveles en temas fundamentales.

Hay cuatro casos que son sintomáticos de la acción de la CNDH, en el mundo de violaciones sistemáticas a lo largo del territorio mexicano y todas tienen que ver con autoridades del Partido Acción nacional (PAN): La primera tiene que ver con el asesinato de la señora Ernestina Ascensión Rosario, la indígena de la sierra de Zongolica, Veracruz, quien murió de una anemia mal cuidada, según dictaminó Calderón y encontró en Soberanes el cómplice para encubrir a soldados que, conforme a testimonios, acometieron sexualmente contra ella y le dieron muerte.

Otro caso fue el asesinato del joven Marco Antonio Hernández Galván, asesinado a tiros, en noviembre de 2004, en la capital de Querétaro, presuntamente por Federico Ruiz Lomelín, un junior de la familia concesionaria de la Coca Cola, defendido –debajo del agua-- por Diego Fernández de Cevallos. La CNDH emitió una recomendación por la ineptitud para investigar el caso, pero el asunto sigue en la impunidad.

Hay otros dos casos que tienen que ver con la libertad de expresión, sobre los que la CNDH emitió sendas recomendaciones, y el saldo es el mismo: nada.

En efecto, el gobernador de Aguascalientes, Luis Reynoso Femat, presionó a una estación de radio para despedir al periodista Rodolfo Franco Ramírez, y su colega de Guanajuato, el también panista Juan Manuel Oliva, acometió contra los directores de los periódicos A.M., de León, y Arnoldo Cuellar, de Correo, de la capital.

Recientemente, y así lo informó con oportunidad el semanario Proceso, se registró un hecho ominoso que ratifica la involución de los derechos humanos en México, que se extiende a todos los ámbitos: Juan de Dios Castro Lozano, subprocurador general de la República, identificó como “enemiga del Estado” a Aleida Calleja, vicepresidenta de la Asociación Mundial de Radios Comunitarias (AMARC).

Encolerizado, este prócer del panismo por sus supuestas habilidades jurídicas y parlamentarias, nada menos que subprocurador de Derechos Humanos y Atención a Víctimas, lanzó la amenaza contra la mexicana frente a los miembros de una misión internacional de observación que, el 21 de abril, se entrevistaron con él justamente para saber los avances sobre agresiones a profesionales que ejercen la libertad de expresión en México.

Castro, quien como consejero jurídico de Vicente Fox diseñó el alegato jurídico del desafuero de Andrés Manuel López Obrador y después retomó la diputación para exponerlo directamente –y luego volvió a la alta burocracia--, sólo actúa como lo hacen otros miembros de la clase política nacional: en la lógica de impunidad.

Seguramente ahora que Amnistía Internacional emita su informe sobre las sistemáticas violaciones a los derechos humanos en México, entre ellas las que cometen soldados y cuerpos policiacos en esta simulación sexenal que es el combate a una parte del narcotráfico, habrá de expresarse la irritación de un gobierno de derecha que, en efecto, tiene como doctrina la hipocresía.

Apuntes

Otra mafia que solapa Calderón: Tal como lo documentó el reportero Daniel Lizárraga, en el semanario Proceso, parte de los 150 millones de pesos que gastó el equipo de transición (130 Calderón y 20 para el Estado Mayor Presidencial) se destinaron a pagar una empresa, Consultores en Diseño Político-Legislativo, que realizó un supuesto estudio sobre los diputados y senadores de oposición. La apoderada legal de la compañía que se fundó sólo para recibir ese contrato de parte del responsable administrativo del equipo de transición, Gerardo Ruiz Mateos, se llama Laura Ballesteros Mancilla, militante panista y allegada a Mariana Gómez del Campo, la sobrina de Calderón. Ahora El Universal publicó ayer copia del contrato que firmó el Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen), que encabeza Guillermo Valdés Castellanos --consejero de Calderón desde que era presidente del PAN--, con esa misma mujer para espiar a legisladores de oposición, ahora por un millón de pesos. Pero, en realidad, se trata del mismo trabajo por el que cobró tres millones de pesos al equipo de transición. ¿Por qué le compra el Cisen el mismo material que ya había sido pagado por el actual jefe de la Oficina de la Presidencia? Muy sencillo: porque se trata de pagos de facturas en la campaña. ¿Y de quién es, realmente, el negocio? Nada menos que de Arne Ruthen Hagg, coordinador de asesores de Juan Camilo Mouriño… Calderón hizo uso, otra vez, de la cadena nacional para anunciar reparto de dinero, como los 120 pesos en efectivo que se reglará a la gente más pobre de México. ¿Y dónde están los severos críticos del populismo? Pues sí, cobrando lo suyo.

MENTIRAS PETROLERAS

Mentiras petroleras
jenaro villamil
México, D.F., 27 de mayo (apro).- Conforme se desarrolla el debate energético en el Senado, quedan al descubierto no sólo contradicciones, sino mentiras evidentes en torno de la política petrolera.

En los temas sobre los excedentes petroleros, del supuesto agotamiento de nuestras reservas, de las exploraciones en aguas profundas y de los alcances de la reforma energética, las mentiras son flagrantes.

Veamos cada una.

El secretario de Hacienda, Agustín Carstens, argumentó en dos eventos diferentes la semana pasada que no se registraron excedentes petroleros en los tres primeros meses del año, a pesar que el precio del barril ha rebasado la barrera de los 110 dólares y que México exportó a un precio de 85.79 dólares, casi 40 dólares más de lo que se programó en la política de ingresos fiscales para este año, de 49 dólares el barril.

Carstens ofreció una explicación estrambótica. El robusto responsable de las finanzas públicas dijo que no hubo excedentes para repartir entre estados, municipios y en Pemex mismo, porque los ingresos se destinaron a pagar la importación de petrolíferos, en especial las gasolinas (40% de lo que México consume, se importa), entre otros gastos.

Incluso, Hacienda llegó a afirmar que lejos de existir excedentes, lo que existe es un déficit de 8 mil 400 millones de pesos.

Un día después de estas aseveraciones, el 23 de mayo Petróleos Mexicanos informó que en el primer cuatrimestre del 2008 ingresaron divisas por exportaciones de petróleo por 15 mil 404 millones de dólares, monto sin precedente, 52% mayor a lo registrado en 2008.

En otras palabras, el problema no es la falta de excedentes sino la voracidad de la Secretaría de Hacienda para consumir esos recursos en decisiones discrecionales y el uso electoral que se planea hacer con estos ingresos, disfrazándolos de combate a la pobreza y de plan emergente para prevenir una hipotética escasez de alimentos básicos.

Si no existieran recursos excedentes, ¿cómo planea el gobierno de Felipe Calderón financiar los apoyos de 2 mil millones de pesos a los productores de maíz y tortillas que anunció el domingo 25 de mayo? ¿De dónde saldrán los recursos para otorgar 120 pesos mensuales a través del Programa de Oportunidades para las familias más pobres?

La mentira sobre los excedentes quiere abonar en el diagnóstico catastrofista de que Pemex no cuenta con recursos para emprender la modernización en las áreas de refinería, transporte, ductos y exploración de aguas profundas y que debe ser la iniciativa privada la que emprenda estas labores.

La otra mentira, ampliamente difundida en los medios, es que México sólo cuenta con reservas probadas de petróleo para los próximos nueve años.

Se consignó en el diagnóstico de la Secretaría de Energía y lo reafirmó Calderón la semana pasada. Sin embargo, la propia titular de Energía, Georgina Kessel, y los informes de Petróleos Mexicanos, han afirmado que disponemos de cien mil millones de barriles de recursos y reservas que alcanzan para 61 años, al ritmo de la explotación actual.

Esta mentira está relacionada con el tema de las aguas profundas, “nuestro tesoro escondido” en el fondo del mar, como rezaron los fallidos e idílicos spots de Pemex.

La Secretaría de Energía y las iniciativas de Calderón señalan que es necesario llegar a aguas profundas porque ahí existen reservas por 54 mil millones de barriles de petróleo equivalentes. Lo que nunca han dicho que la factibilidad de esta explotación comercial es de cero por ciento. Es decir, nada garantiza que con invertir en aguas profundas se obtendrán los recursos petroleros pronosticados.

Un documento elaborado por la Fundación Colosio revela que el verdadero interés en aguas profundas no radica en los 54 mil millones de barriles posibles. Son 10 mil millones de barriles que se encuentran en el llamado “Cinturón plegado perdido”, cerca de la costa de Tamaulipas. Las petroleras estadunidense están interesadas en esta franja.

Las restricciones ecológicas impuestas en Estados Unidos no les permiten extraer el crudo en Alaska y otras zonas. La costa de Tamaulipas, fronteriza con Texas –para mayor abundamiento, estado gobernado por la elite petrolera de la familia Bush-- les concretaría esta posibilidad.

Las verdaderas reservas probadas y factibles de ser explotadas no están en aguas profundas sino en aguas someras. En el sureste se calculan 18 mil millones de barriles, y en la Cuenca de Burgos existen 3 mil millones de barriles, con una factibilidad entre 50 y 95%, según los datos de la propia Secretaría de Energía.

La última mentira es que las iniciativas de Calderón conforman una reforma energética. No es así. Constituyen una limitada y sesgada reforma petrolera. Ignoran una política integral para conseguir fuentes alternas de energía y, en lugar de disminuir, crean más burocracia, con la instauración de la Comisión del Petróleo.

Tampoco se modifican las redes de corrupción que vinculan a una elite sindical y menosprecia el apoyo a institutos, como el Mexicano del Petróleo (IMP), en donde están los mejores ingenieros en la materia.

Esta carencia de una reforma energética integral la subrayó el premio Nobel de Química, Mario Molina, durante la quinta sesión del debate en el Senado. La frase de Molina, experto en el tema del cambio climático, fue exacta: “La atmósfera se nos agotará antes que el petróleo”.

ANTE LA INEFICIENCIA,SE BUSCA CULPAR A LOS CIUDADANOS COMUNES

Ya basta!
josé gil olmos
México, D.F., 14 de mayo (apro).- En 1994 el Ejército Zapatista de Liberación Nacional lanzó un “¡Ya basta!” para exigir al gobierno que atendiera las necesidades de los pueblos indígenas. Hoy, en un acto más de propaganda que de sinceridad, Felipe Calderón ha utilizado la frase de una manera desafortunada tratando de evadir la responsabilidad que tiene en la lucha contra el narcotráfico.

Al menos 270 muertos en 2008 y más de mil el año pasado es el saldo que ha dejado la guerra contra el narcotráfico durante el gobierno de Calderón, el cual ha demostrado un tremendo fracaso al utilizar al Ejército en actividades policíacas para las cuales no está facultado.

En un tono molesto por las últimas ejecuciones de altos mandos de la Secretaría de Seguridad Pública, Calderón exclamó “¡Ya basta!” y exigió a los ciudadanos, “que no sean cómplices de la ilegalidad”; al Congreso y a los jueces, para que cierren el paso a la impunidad; y a los medios de comunicación, para que divulguen las acciones contra la delincuencia en vez de “compartir con los criminales la estrategia de sembrar el terror”.

Según las palabras de Calderón “todos” somos responsables de lo que ha hecho el narcotráfico en el país. Todos menos el gobierno federal, que no ha logrado detener a las cabezas importantes; los gobernadores, algunos de los cuales se han coludido con las bandas criminales; los jueces que no actúan con justicia; los ministerios públicos que no investigan; ni los policías y soldados que se pasan del lado de los cárteles.

El regaño de Calderón es un insulto a la inteligencia porque confunde víctimas con victimarios al dejar la responsabilidad de la lucha contra el narcotráfico en los ciudadanos que son los que sufren, al final, las deficiencias que tienen los gobiernos federal y estatales, así como el sistema de justicia en general en el combate contra el crimen organizado.

El narcotráfico se ha infiltrado en las esferas del gobierno, así como en las instituciones castrenses, policíacas y de justicia. Por las grandes ganancias –33 mil millones de dólares al año, según cifras extraoficiales--, no es difícil pensar que también está en el mundo de los banqueros y financieros.

Es ahí donde hay que lanzar los dardos, no en los ciudadanos que sufren las consecuencias, sino en los espacios de poder y de dinero donde reciben las ganancias de este negocio multimillonario.

Los ciudadanos no son los cómplices en el mercado de las drogas, la complicidad viene de las autoridades que se dejan corromper, de los gobiernos que cierran los ojos para no complicarse la vida, de los policías y soldados que se venden al mejor postor.

A Calderón le molesta que los medios difundan las noticias negativas que generan los narcotraficantes, las peleas que tienen entre sí y la forma en que se han vinculado con algunos funcionarios y autoridades militares. Le incomoda que se difundan las pérdidas humanas que ha tenido el gobierno en esta lucha que va perdiendo. Tal vez quisiera que nada de esto se difundiera, como si con eso lograra evadir la realidad.

En la conferencia donde quiso regañar a todos, Calderón evadió contestar cuando le preguntaron si su estrategia de combate al narcotráfico había fracasado. Solamente dijo que no se sumaría al “abandono, a la cobardía o a la complicidad que permitieron que México llegara a esta situación”.

Como presidente de la República que dice ser, Calderón debería saber que no es cuestión de voluntarismo acabar con el narcotráfico, sino de actuar con decisión en las partes donde realmente le duele al crimen organizado: el bolsillo.

No hay que ser muy inteligentes para saber que ese es el punto más débil del narcotráfico. Si se le quiere combatir no basta con destruir plantíos o dejar que se maten entre los diferentes grupos, o detener a algunos de los manos medios, sino que hay que llegar a los centros financieros donde se lavan miles de millones de dólares.

Si no se toca esta parte sustantiva del negocio mundial del narcotráfico, poco se puede hacer con las otras partes, como son la producción y transporte de los enervantes.

Hasta que veamos caer en la cárcel no sólo al jefe de algún cártel, sino al gobernante corrupto, al banquero que se hace más rico con el lavado de dinero o al funcionario que se hizo el occiso en alguna investigación, entonces estaremos en el inicio de un combate a fondo contra el narcotráfico.

LAS MENTIRAS OFICIALES

El verdadero cartel
jenaro villamil
México, D.F., 15 de mayo (apro).- ¿Cuál es el verdadero cártel del narcotráfico en México? La pregunta resulta cada vez más pertinente en la medida que la historia de los últimos 30 años vuelve a reeditarse ahora con un costo en vidas cada vez más elevado: vendettas internas que provocan una situación de pánico social en Sinaloa, Guerrero y Ciudad Juárez; un discurso airado del primer mandatario Felipe Calderón que le reprocha con un “¡ya basta!” a los medios que cumplan con su principal función social: informar.

Un guión oculto se escribe y se difunde cada determinado tiempo para que creamos o percibamos que la guerra desatada se debe a un pleito al interior de la federación (la coalición de cárteles liderada por Joaquín El Chapo Guzmán, Arturo Beltrán Leyva y su familia, Vicente Carrillo Fuentes y los sobrevivientes del imperio del Señor de los Cielos) y algún otro grupo criminal.

Antes nos vendieron la versión de que se trataba de un pleito de La Federación en contra del cártel del Golfo, el emporio asentado en Nuevo Laredo, aliado con los Zetas y grupos regionales que controlan el trasiego de droga. Y en medio de estos enfrentamientos, la disputa histórica entre los Arellano Félix, dueños de la “ruta” de Tijuana, en contra de El Chapo Guzmán y el cártel de Juárez, la misma hipótesis que se difundió para explicar el asesinato a mansalva del cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo y el crimen político en contra de Luis Donaldo Colosio, hace 14 años.



A pesar de estas versiones, la percepción social no cambia: el verdadero cártel está asentado sobre las estructuras gubernamentales, policiacas, militares y de poder económico –e incluso mediático-- que ha penetrado como la humedad hasta el corazón mismo del sistema mexicano y difícilmente se le enfrentará con bravatas discursivas, con un baño de sangre cada vez mayor o con operaciones policiaco-militares que resultan ser operativos encubiertos para “limpiar” las plazas a favor de algún capo, como está sucediendo en Ciudad Juárez.

Las autoridades policiacas insisten en vendernos historias de capos enfrentados, de redes criminales devenidas en sicarios, como si esta fuera la historia real del verdadero cartel mexicano. Algo similar ocurrió en Colombia. Tras la muerte del capo Pablo Escobar Gaviria y el desmantelamiento de sus rivales del cártel de Cali, resultó que el negocio del trasiego de la droga y los enormes volúmenes de recursos y la violencia consecuente no han disminuido.

La dinámica de cartelización está dominando prácticamente todos los ámbitos de la política y de la economía en el país. Los gobiernos estatales ya no se explican en función de su signo partidista, sino en relación con las “rutas” y los “capos” que protegen. Los grupos económicos confrontados –como los encabezados por Carlos Slim y Roberto Hernández-- actúan bajo la lógica de cárteles ahora expandidos al negocio de las telecomunicaciones.

Incluso, al interior de los partidos políticos –léase la guerra permanente de las “tribus” del PRD-- cada grupo actúa como una banda que controla, al igual que los cárteles, su propio territorio, sus clientelas, su estructura burocrática y millonarios recursos. Hasta las estructuras de la jerarquía católica actúan bajo la lógica de capos, cárteles y territorios. Los expresidentes del país, como los casos recientes de Carlos Salinas y Vicente Fox, salen a escena con la parafernalia de capos que defienden sus espacios reales y simbólicos de poder.

¿Quiere decir esto que el comercio ilegal de la droga ha penetrado en todos los ámbitos de la vida nacional? No necesariamente. Más bien quiere decir que el narcopoder ha dejado su impronta en una forma de cultura política y de normalización de la ilegalidad y la impunidad que constituyen la amenaza más profunda. Hay una especie de “victoria cultural” del narcotráfico frente a la derrota de la transición democrática mexicana. Esto es lo más preocupante.

El verdadero cártel al que nos enfrentamos no se agota en el nombre de un capo. Ni siquiera es fácil ubicar un rostro o un nombre que domine toda la complejidad de este negocio ilegal. El verdadero cartel son nuestras estructuras de poder enfrentadas ahora en una guerra cada vez más abierta y violenta.

El desenlace de esta guerra no es difícil de predecir: una crisis política mayor y la ausencia de salidas inmediatas, menos si se basan sólo en el uso de la fuerza militar.

domingo, 25 de mayo de 2008

ARBOL MILENARIO



Baobab o Árbol del pan del mono (Adansonia digitata) es el nombre de un árbol africano de la subfamilia bombacoideae, la cual está bastante extendida en el mundo y cuenta con representantes en América, como la ceiba y el madera de balsa.

Michel Adanson.El nombre científico de "Adansonia digitata" le fue impuesto para honrar al sabio francés que describió, por primera vez para Europa, a éste árbol, Michel Adanson (1737-1806), de su apellido se deriva "adansonia", en tanto que la palabra digitata se inspira en la forma de "mano con dedos" de las hojas de este gigante africano.

Adanson vivió en África entre 1748 y 1753, y fue durante este período de su vida, que en 1751, publicó un estudio especializado del Baobab, en 1757 publicó su "Historia natural de Senegal" JOSE


Descripción Las flores del baobab son hermafroditas, actinomorfas, blancas y en forma de mano (de ahí su nombre digitata, "con dedos"). Producen un fruto que parece un melón pequeño. Los árboles llegan a crecer hasta 25 m de altura, pero el perímetro de su tronco puede superar los 40 m. Es leñoso y su madera es blanda. Se calcula que algunos tienen una edad de aproximadamente 4.000 años.


Distribución Es endémico en las áreas semiáridas al sur del Sahara, en África, donde se encuentra con mayor abundancia, pero debido a que puede habitar entre el nivel del mar y los 1.250 metros de altura, en clima cálido, se han reportado especímenes en el centro y en el este del continente.

En el Parque nacional Kruger son más frecuentes en las regiones rocosas, como las montañas Lebombo o entre Punda Maria y Pafuri.

En general, en Madagascar se encuentra el mayor número de especies de adansonias.


Un árbol emblemático y su orden
Flor y fruto del Boabab
Pasta obtenida de la semilla del BoababEs el árbol emblemático de Madagascar porque como ya se mencionó, en este país se concentra el mayor número de especies de adansonias, pero es el baobab la más conocida internacionalmente.

Sudáfrica estableció la Orden del Baobab para premiar a sus ciudadanos excepcionales, entre las razones que justifican al Baobab para denominar a este importante reconocimiento sudafricano, se expresa:

"El Baobab, es un árbol tropical de África, es símbolo de resistencia, tolerancia, vida comunitaria y longevidad. Es valorado también como manifestación de vitalidad, es un árbol dotado a la vez de propiedades mágicas y utilitarias: Nos proporciona fibra para nuestra ropa y para nuestras cuerdas y lazos, fruta y combustible entre otros productos. El baobab se distingue por su estatura y la apariencia de árbol que crece "desde arriba hacia abajo" y hace siglos que es utilizado como el lugar en que se reunen las comunidades de África"
"Los elementos en el diseño de la medalla que se otorga como parte del premio, simbolizan longevidad, apoyo a la comunidad, contribución y prosperidad orgánica."
"La Orden de el Baobab representa una contribunción excepcional y se premia a sudafricanos distinguidos por servicios más allá del deber en las siguientes categorías:
Lucha por la democracia
Instauración de la democracia y derechos humanos
Construcción de la nación
Paz y seguridad
Periodismo, literatura, artes, cultura, deportes y música
Negocios y la economía
Innovación en las ciencias, medicina y tecnología
Servicio comunitario
"La Orden del Baobab se otorga en tres clases:

Clase 1 = Consejero Supremo de la Orden del Baobab (Oro)
Clase 2 = Gran Consejero de la Orden del Baobab (Plata)
Clase 3 = Consejero de la Orden del Baobab (Bronce)"

Árbol ejemplar y singular "Arbol que crece desde el cielo"Debido a la edad que tienen algunos ejemplares, a su tamaño y forma, a su utilidad para el ecosistema y para los habitantes de las zonas en que crece y, desde luego, a su extraña belleza, el baobab es uno de los árboles más apreciados del continente africano y uno de los seres vivientes que lo identifican. Es también motivo de muchas y variadas historias, por ejemplo se dice que existe uno tan grande que en su interior se aloja una estación de autobuses donde tranquilamente pueden esperar hasta 40 personas; a 500 km al norte de Johanesburgo, uno es utilizado como cantina, y en un fin de semana se registró la plusmarca de 50 personas en su interior. Dice una de las leyendas autóctonas que en su interior crecen las alimañas, y que ahí se colocan los cuerpos de los delincuentes hasta que se conviertan en momias.

Los viajeros ingleses circularon la descripción de que el baobab era un “árbol al revés”, debido a que las ramas superiores, durante la estación de verano, se asemejan a raíces.

No obstante su popularidad, su nombre ocasiona equivocaciones, ya que suele llamársele “boabab” y no baobab (plural, "baobabes").


Un árbol útil Baobab Su fruto es rico en fibra y es un excelente alimento humano, se consume como pasta y se elabora con él una bebida refrescante. Por su parte, los elefantes lo encuentran simplemente irresistible, no sólo para comerlos en cuanto están creciendo como plantas verdes, sino además para comer la suave madera de su tronco socavándolos con sus colmillos y trompa hasta el grado que a veces el árbol muere o se desploma; es frecuente encontrar árboles muertos en las zonas donde se alimentan los elefantes o en la cercanía de los lagos donde acuden a beber.

Con las hojas del baobab se puede hacer una sopa y tribus como los Dogones de la Falla de Bandiagará (Malí) y antes los Telem aprovechan su corteza para fabricar cuerdas.

Por último, el baobab puede almacenar hasta 120.000 l de agua, lo cual explica la importancia de este gigante en el entorno desértico de África.


El baobab inspira a los escritores Resulta inevitable que el baobab influya a la literatura africana, así que al menos debemos citar el libro de la escritora senegalesa Ken Bugul (pseudónimo de Mariétou Mbaye), que escribió El baobab que enloqueció, nombre que despierta curiosidad debido a los hábitos sedentarios y a la adusta presencia del milenario árbol, que impresiona por su paciencia.

Pero no sólo influye a la literatura africana, también lo hace en la literatura española, como lo demuestra el libro El caudillo de las manos rojas de Gustavo Adolfo Bécquer, quien nos deleita con éste párrafo:

El sol lanza sus rayos perpendiculares sobre la tierra. Los viajeros, fatigados de su trabajosa jornada, reposan a la orilla del río, a cuya fuente se aproximan. Un baobab corpulento y magnífico les presta su sombra, capaz de cubrir a una tribu de guerreros.

En el capítulo V de El Principito, su autor, el francés Antoine de Saint-Exupery, plasma un curioso diálogo, en el que el Principito se muestra preocupado por los daños que podría ocasionarle a su diminuto asteroide un baobab, por lo que recomienda con énfasis: «¡Niños atención a los Baobabs!». He aquí la transcripción de un fragmento del capítulo:

—¿Es verdad que los corderos se comen los arbustos?
—Sí, es cierto.
—¡Ah, que contento estoy!
No comprendí por qué era tan importante para él que los corderos se comieran los arbustos. Pero el Principito añadió:
—Entonces se comen también los baobabs.
Le hice comprender al principito que los baobabs no son arbustos, sino árboles tan grandes como iglesias y que incluso si llevase consigo todo un rebaño de elefantes no serían suficientes para comerse un solo baobab.

El escritor Rene Ferriot define a estos árboles de la siguiente manera:

Los baobabs son árboles vagamente extraños, obscenos, llenos de una enfermedad de espesor, elefantitis fálica. Tormentosos, fijados en sus gestos cortos, sus ramas de fuegos artificiales no iluminan nada más que el abismo de sus troncos cavernosos, donde la fibra se anuda sobre una sequedad terrible, una prodigiosa dureza que fabrica la savia con nada, con una gota de vapor sin existencia. Los baobabs son en la sabana un pretexto, una presencia insólita en un paisaje austero.

Una familia de hijos pródigos y variados [editar]Afortunadamente, en la familia de los baobab existen, además del africano (Adansonia digitata), uno en Australia (Adansonia gibbosa), que es el más pequeño, ya que no supera los 10 cm, y seis en Madagascar, que es donde se supone es originaria esta familia y que se mencionan a continuación:

Adansonia digitata, el baobab por excelencia.
Adansonia gibbosa, también conocido como árbol de la rata muerta o árbol botella el más pequeño, y endémico en Australia.
Adansonia grandideri quizás el más bello, debido a su altura de 25 m y a su esbeltez; acilindrado, liso y gris.
Adansonia madagascariencis, pueden medir de 5 a 12 m y ser de formas muy distintas.
Adansonia perrieri, el de mayor riesgo de extinción.
Adansonia rubrostipa, el más pequeño de los de Madagascar, de 4 a 5 m, aunque pueden encontrarse de hasta 20 m de altura.
Adansonia suarezensis, también en gran peligro, miden hasta 25 m y son esbeltos, unos 2 m de diámetro del tronco. Sus semillas son las más grandes de la familia.
Adansonia za

miércoles, 21 de mayo de 2008

LAS MENTIRAS DE CALDERON


Calderón: Mentiras oficiales
alvaro delgado
México, D.F., 19 de mayo (apro).- La corrupción y la pobreza son las enfermedades nacionales más graves de México, pero están acompañadas por la simulación, la mentira y la impunidad, que degradan sobre todo si, como es el caso, son alentadas desde el poder público.

No hace mucho, a final de su sexenio y en el marco del proceso electoral sucesorio, Vicente Fox proclamaba la eficacia de su gobierno en todos los ámbitos, entre ellos la generación de empleos y el combate al narcotráfico.

Para amplios sectores de la sociedad, los que jamás creyeron la demagogia del ranchero ladino y ladrón, eran mentiras que pronto encontraron confirmación nada menos que en sus propios compañeros de partido: Fue Felipe Calderón, y la facción que lo impuso en el gobierno, los que exhibieron que el desempleo y el crimen organizado florecieron con Fox, a quien sin embargo se ha solapado por un pacto de mafia.

Como cuando se impuso Carlos Salinas en el gobierno, también mediante el fraude electoral que pretende hacer olvidar con su más reciente mamotreto, con Fox los capos del narcotráfico se solazaron en el negocio, tal como lo presagió desde el inicio del sexenio la fuga de Joaquín “El Chapo” Guzmán, el capo transexenal que, en el mejor de los casos, será capturado cuando deje de ser funcional y su exhibición o muerte sirva sólo para espectáculo con réditos de popularidad y cuando –claro-- ya esté afianzado su sucesor con toda la protección desde el poder.

Por eso, histriónica y demagógicamente, Calderón repudia en sus discursos la “cobardía” de sus antecesores, proclama los “ya basta” a la delincuencia y llama a pactos de unidad nacional --de suyo imposibles por su nula autoridad moral y política--, porque sabe que desde ahora está condenado a la derrota y quiere hacer de ella una victoria, ante su ineptitud para afrontar el otro grave problema nacional: El empleo, su principal oferta de campaña.

Y es en este renglón que Calderón entrega, en año y medio de gestión, tan malas cuentas como su antecesor: Resulta que las cifras de las que se ha ufanado son, simplemente, falsas, puras mentiras.

Se trata, además, de un engaño que comparte con Fox y el priista Ernesto Zedillo, que todos los miembros del Partido Acción Nacional (PAN) idolatran no sólo por haberles cedido el poder, sino por los “10 años de estabilidad” que ofrecieron en la campaña de 2006.

La información al respecto la dio a conocer el diario Reforma y sus réplicas de Mural de Guadalajara, Jalisco, y El Norte, de Monterrey, Nuevo León, en sus ediciones correspondientes al miércoles 14 de mayo: Resulta que, durante 11 años, el gobierno federal difundió cifras de empleo que eran inexistentes.

Por ejemplo, detalló Reforma, los números oficiales mostraban que, entre 2005 y 2007, se habían creado 2.21 millones de empleos formales. Pero, en realidad, en ese lapso sólo fueron 1.55 millones las nuevas plazas, según la corrección. Es decir, se registraron 660 mil empleos inexistentes.

La información, dada a conocer en vísperas del Día del Maestro (que, dicho sea de paso, ratificó la alianza que Calderón y el PAN mantienen con Elba Esther Gordillo no en favor de la educación --esa es una tontería--, sino para las elecciones de 2009), establece que el Consejo Técnico del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) reconoció que hay errores en la metodología para medir el empleo.

En 2006, por ejemplo, Fox dijo que ese año se generaron 903 mil empleos y que seguramente, al concluir ese lapso, se superarían el millón, pero no fueron ni una ni otra cifra, sino apenas 616 mil.

Con Calderón el engaño es el mismo: El 14 de febrero de este año, en su visita a Estados Unidos, aseguró que, en 2007, se crearon en México alrededor de 800 mil nuevos empleos. Pero el nuevo dato oficial para ese periodo es de 529 mil nuevos empleos.

La razón, según el IMSS, es que se trata de errores metodológicos. El principal de ellos es que muchos trabajadores reportados como nuevos no lo eran, pues simplemente migraron del empleo eventual al permanente.

Así de grave es la manipulación de cifras y no es, desde luego, una acción fortuita, sino claramente deliberada para fortalecer percepciones falsas, en este caso sobre el empleo, uno de los principales problemas del país y que Calderón ofreció combatir, ahora vemos que sólo con maquillaje.

El Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI) aporta, también, otro dato escalofriante: En los tres meses de este año desaparecieron 685 mil empleos en los sectores formales e informales.

Calderón ofreció, también, otros asuntos que ya puede afirmarse que son mentiras, mentiras oficiales: en el ámbito de los impuestos, sino que bajarían y, además, que las fórmulas para que los ciudadanos lo hicieran serían sencillas. Inclusive, hacía el chiste de que la complejidad para presentar la declaración hacía que, hasta el secretario de Hacienda, tenía necesidad de contratar a un contador.

La realidad: No solo aumentaron impuestos, sino que aparecieron nuevos, como los aplicados a gasolinas y el IETU, que además introdujo complejidades que vuelven loco a quienes somos causantes cautivos.

Pero hay más datos sobre las mentiras de Calderón, que se encargan de ocultar muy bien los jilgueros y amanuenses oficiales en el grueso de los medios de comunicación --que han resultado más panistas que el PAN--, como la protección que presta a los sátrapas priistas Mario Marín y Ulises Ruiz, así como el panista Emilio González Márquez.

En 30 de abril, el pleno de la Cámara de Diputados envió un exhorto a la Secretaría de Gobernación para que, conforme a sus atribuciones, emitiera un dictamen sobre si González Márquez violó la Constitución y la ley al comprometer un donativo de 90 millones de pesos para la construcción del Santuario de los Mártires Cristeros, al margen inclusive de la insolencia con la que se dirige a sus críticos.

Pero, en vez de abocarse a lo que establece el artículo 130 constitucional y la Ley de Asociaciones Religiosas y Culto Público, que prohíbe a las autoridades mostrar preferencia por alguna religión en particular, la encargada de esa responsabilidad, Ana Teresa Aranda, subsecretaria de Población, Migración y Asuntos Religiosos de la Secretaría de Gobernación, extendió licencia de impunidad a su cofrade de Jalisco.

Justo el día del maestro, el jueves 15, Aranda --vecina de nacimiento de González Márquez: ella es de León y él de Lagos de Moreno, distantes apenas 37 kilómetros-- declaró, tramposamente, que en la “macrolimosna” de 90 millones de pesos a la Iglesia católica no se usaron fondos federales. Y ya.

Pero lo que la Cámara de Diputado planteó no fue si Emilio dispuso de los 90 millones de pesos de recursos federales, que obviamente eso no le corresponde a la Secretaría de Gobernación, sino si vulneró el principio de laicidad, como es evidente y, como también lo es, se encubre.

Y luego dicen que Calderón está peleado con el Yunque, de cuya organización ultraderechista Aranda y Emilio son dos de sus ejemplares. En realidad, Calderón y El Yunque son lo mismo.

Apuntes/b>

A propósito de Emilio González: La Comisión Estatal de Derechos Humanos Jalisco enviará a la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) el expediente de las más de 6 mil quejas contra él y que, si actúa conforme a la ley José Luis Soberanes, derivará en una recomendación. Por supuesto, vale anticipar que a Emilio también le valdrá “madres”, como a los gobernadores de Guanajuato, Juan Manuel Oliva, y de Aguascalientes, Luis Armando Reynoso Femat, que las recibieron por atentar contra la libertad de expresión en sus respetivos estados… Germán Martínez, el confeso empleado de Calderón en el PAN, ya va agarrando color en el cargo: Lo suyo no es el debate, sino el pleito de arrabal, junto con los gandallitas Javier Lozano Alarcón y José Luis Luege. ¿Ideas? ¡Qué tontería!

Comentarios: delgado@proceso.com.mx

lunes, 19 de mayo de 2008

PERIODISMO DE ALTURA



Julio Scherer: Calderón tiene ante sí el dilema de Fox
pedro matías
* El expresidente y su esposa Marta Sahagún violaron las leyes y se enriquecieron de una manera insultante, afirma

* El fundador de la revista Proceso, homenajeado en la XXVII Feria del Libro de Oaxaca

Oaxaca, Oax., 5 de noviembre (apro).- Los organizadores de la XXVII Feria del Libro Oaxaca rindieron este domingo un homenaje al periodista Julio Scherer García, fundador de la revista Proceso, por su labor como escritor.

Como parte de este homenaje se realizó una edición conmemorativa del libro Rudo por Naturaleza, donde se hace una compilación de la vasta obra literaria escrita por Scherer García.

Además, se le entregó un reconocimiento de la Universidad Autónoma “Benito Juárez” de Oaxaca y una escultura en vidrio y oro, denominada “Pescado”, que diseñó el pintor oaxaqueño, Francisco Toledo.

Julio Scherer estuvo acompañado por sus amigos, el escritor Juan Villoro, el periodista Miguel Ángel Granados Chapa y el director de la revista Proceso, Rafael Rodríguez Castañeda, así como de su hija, la periodista María Scherer Ibarra.

Durante el homenaje, el fundador del semanario Proceso fue ovacionado en reiteradas ocasiones. Después de agradecer la distinción, Scherer García afirmó que el presidente Felipe Calderón tiene ante sí el dilema de Vicente Fox, pues el exmandatario y su esposa Marta Sahagún, dijo, “violaron las leyes y se enriquecieron de una manera insultante”.

El autor de los libros La piel y la entraña, Los presidentes, El poder, Historias de familias, Salinas y su imperio, El perdón imposible, La pareja y La terca memoria, lamentó que en la Presidencia de la República, México ha tenido de todo: “Perversos, falsarios, ladrones, traidores, asesinos.”

Fiel a su conciencia y a su oficio periodístico, Julio Scherer, se mostró sensible cuando habló de la crisis política y social que se vive en Oaxaca.

Apuntó: “El estado padece por un gobierno sin honor, fortalecido por la impudicia e insensible a la desdicha que siempre seguirá en lo que está: el poder a costa de lo que sea.

“En un estado inmensamente rico, inmensamente pobre, la tragedia se ahonda. Tarda la solución civilizada. Y no se haga olvidar, menos desdeñar, que la exasperación nace de situaciones extremas”, abundó.

Conmovido por el cálido recibimiento, Scherer García puntualizó: “Sin palabras que pidan dar cuenta de mis sentimientos he de llevarlos a todos ustedes en la memoria.”

En su oportunidad, el escritor Juan Villoro abrevió: “Al periodista Julio Scherer García, las presiones del poder presidencial le hicieron lo que el viento a Juárez”. ´

Añadió que “la conciencia de Scherer no depende de su estómago. No hay oferta o halago que altere su tono”.

Y redondeó: “En Excélsior y en Proceso, Julio Scherer construyó un espacio para la verdad, ruidoso y, a veces, exagerado, pero de puertas abiertas, hospitalario. (Y aunque) numerosas presiones lo asediaron, es un privilegio poder decir, esta tarde en Oaxaca que, le hicieron lo que el viento a Juárez”, insistió.

Villoro, autor del libro Los culpables, recordó la frase de Julio Scherer: “El periodismo es rudo por naturaleza”, al modo de los grandes del box, está más orgulloso de sus heridas que de sus trofeos”.

Esto demuestra, dijo, que “la valentía no lo ha abandonado al enfrentar las amenazas y la adversidad sutil de las adulaciones”.

Antes, el también periodista Miguel Ángel Granados Chapa, también fundador de la revista Proceso, resaltó que los dos instrumentos de que se ha valido Scherer para trascender: el periodismo y la literatura, son un gran acierto para rendirle un homenaje a un hombre que ha sido muy reticente a compartir sus talentos, la gracia y prestancia de su presencia con quienes lo admiran y le agradecen su trabajo público.

“Es por ello que más que agasajar a don Julio, que merece toda clase de parabienes, felicito al rector de la Universidad Autónoma “Benito Juárez” de Oaxaca, Francisco Martínez Neri, y al los organizadores de la XXVII Feria del Libro, Oaxaca 2007 por haberlo hecho venir aquí.”

Al término del homenaje, Julio Scherer, quien fue designado el “periodista del año” por la Atlas World Press Review, de Estados Unidos, y ganador del premio “Nuevo Periodismo” que otorgó la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano que preside el Nóbel de Literatura, Gabriel García Márquez, dedicó más de una hora a la firma de libros, los cuales se agotaron.

Posteriormente, acompañado de su hija María Scherer Ibarra y de sus amigos Miguel Ángel Granados Chapa, Juan Villoro, Carlos Monsiváis, Rafael Rodríguez Castañeda, director de la revista Proceso, el rector de la UABJO y decenas de admiradores, participó en una comparsa artística que partió del Teatro “Macedonio Alcalá” al Paseo Juárez “El Llano” donde cortaron el listón inaugural de la Feria del Libro, Oaxaca 2007.

Luego, recorrió el stand de la revista Proceso y presenció la obra “Vuela” que realizó la Compañía Estatal de Danza en honor del homenajeado y sus invitados especiales. La velada concluyó con juegos pirotécnicos.

VERDADES DOLOROSAS

Perversos, ladrones, traidores, asesinos

Discurso completo del periodista Julio Scherer García, fundador de la revista Proceso, durante el homenaje que le rindieron en la XXVII Feria del Libro Oaxaca.


En la Presidencia de la República hemos tenido de todo: perversos, falsarios, ladrones, traidores, asesinos. Juntos, cómplices en el silencio, han matado a disidentes políticos, han masacrado estudiantes, han arrebatado a la Nación sus mejores tierras, han exprimido al erario, han vulnerado la prístina concepción del Estado, han arrasado pueblos enteros, han empobrecido nuestros recursos no renovables, han asistido a la extinción de algunas etnias, han propiciado un éxodo que no cesa y han culminado su tarea colectiva en el dato que más duele: en la misma geografía y en la misma historia, lado a lado conviven 60 millones de mexicanos sin recursos con fortunas cotizadas entre las más altas del mundo. La salvaje inequidad cobra aquí su verdadero carácter: ruin, infame.



Dividido el país, en declive la economía, imbatible el narco, en bancarrota la educación, en su ocaso la seguridad social, Felipe Calderón tiene ante sí, además de problemas de esta magnitud, la inocultable riqueza de Vicente Fox y un criminal tráfico de influencias que se va develando poco a poco. Si deja correr los días como hasta ahora y se lava las manos en “el agua sucia” de que hablaba Jesús Reyes Heroles, vestido de azul terminará en línea con los priistas más distinguidos, cómplices todos, corruptos por omisión o por comisión en el despojo a la República.

sábado, 17 de mayo de 2008

LAS MANOS SUCIAS DEL PAN




Noticia de la Semana

Las Manos Sucias del PAN

Historia de un Atraco Multimillonario a los más pobres


PRÓLOGO DE LORENZO MEYER


El periodismo de investigación, si está bien hecho, permite alcanzar uno de los promontorios más altos, quizá el más alto, de ese oficio. Todas las cuerdas que se manejan en ese arte de la comunicación se tensan al máximo en un trabajode investigación. De mero testigo o recolector y trasmisor de información, el periodista que investiga lo que no se muestra naturalmente a la luz del día, se transforma en generador de datos y en analista y juzgador del significado de los mismos. La tarea, obviamente, no es fácil, pero justamente por ello es mayor el servicio que el informador-investigador puede hacer a sus lectores y a la comunidad en su conjunto.

En México, el ejercicio del periodismo de investigación no es frecuente y las razones de su escasez son varias. En primer lugar, que se requiere de mucho más preparación, tiempo y recursos materiales de los que se invierten en el periodismo de información o en el de opinión. La prensa mexicana raras veces alienta a los suyos a invertir semanas o meses en la búsqueda de datos e informantes que, además, pueden requerir gastos de viajes y auxiliares, para desembocar en uno o dos reportajes que sólo son plenamente apreciados por una minoría. En general, esa prensa prefiere llenar sus espacios con noticias cuyo costo equivale a una fracción del requerido por un reportaje de investigación.

Pero no es sólo la escasez de recursos materiales y humanos lo que explica la relativamente pobre historia del reportaje de investigación en nuestro país, sino también otro factor quizá más importante: la naturaleza del régimen político dentro del cual se hubiera tenido que hacer ese tipo de trabajo. Hasta el año 2000, nuestro régimen político no tenía una naturaleza democrática y sí, en cambio, poseía una serie muy efectiva de instrumentos para controlar y fomentar el tipo de información que se le daba al público.

Desde que apareció la prensa de información en México a fines del siglo XIX, la dictadura porfirista primero, y el régimen que surgió de la Revolución mexicana después, tuvieron la voluntad y los instrumentos de persuasión y disuasión para controlar políticamente la actividad de los medios masivos de información. Resulta que el mejor periodismo de investigación, por su propia naturaleza, es el que tiende a explorar y exponer justamente el tipo de problemas que muestran y demuestran las fallas sustantivas en el arreglo político de cada época. Así pues, se colocaron todos los obstáculos posibles a un periodismo con curiosidad sobre las áreas oscuras del sistema, que eran muchas.

La obra de José Reveles que hoy tiene el lector en sus manos, Las manos sucias del PAN Historia de un atraco multimillonario a los más pobres, es justamente un ejemplo de periodismo de investigación. De ése que explora e
ilumina áreas opacas del ejercicio del poder político, del que con esfuerzo e inteligencia hace del conocimiento público, conductas que contradicen los principios legales y, sobre todo, éticos, del ejercicio del poder. Al hacerlo, el periodista le da a la sociedad información -instrumentos- para que pueda exigir efectivamente cuentas a la autoridad en temas muy concretos. Esta exigencia es uno de los principales medios con los que cuentan las sociedades democráticas para poner límite a la inevitable tendencia, de toda autoridad en todo tiempo y lugar, a abusar del poder que se la confiado.

En este trabajo, Reveles -Premio Nacional de Periodismo en 2001 en la categoría de reportaje- toma como punto de partida las denuncias de Arnulfo Montes Cuen, líder de la Federación de Productores Agropecuarios, Forestales y Pesqueros A.C. en tomo a un posible desvío de 55 millones de pesos de recursos públicos que estaban destinados a una ayuda para vivienda rural y que estaban manejados por la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol). Esos recursos, según se sostiene en este trabajo, se desviaron mediante la intervención de una organización fantasma para servir a fines proselitistas del Partido Acción Nacional (PAN). y la investigación no sólo expone los mecanismos del desvío sino los nombres y apellidos de los posibles responsables de ese mal uso de fondos públicos: miembros del grupo parlamentario del PAN.

Evidentemente el valor de esta historia no está en la denuncia del hecho concreto -después de todo 55 millones de pesos no es más que una fracción insignificante del presupuesto total de Sedesol-, sino en que pone al descubierto y demuestra con datos, un modus operandi que puede haberse repetido en muchos otros casos. El lector y ciudadano no puede menos que sospechar que lo sucedido con esa ayuda administrada por la organización Huehuetépetl, se ha podido repetir en otras instancias y que la exigencia actual de "blindar" en contra del uso partidista el gasto social, tiene una base muy sólida.

La investigación de José Reveles es una buena muestra de la manera en que el periodismo de investigación puede combinar el uso de la información oficial disponible -desde estadísticas hasta expedientes judiciales- con la información ya publicada en la prensa, la información de organizaciones de la sociedad civil, las entrevistas, la consulta con especialistas y la observación directa. Todos estos instrumentos sirven para tejer una historia cuyo fin es mostrar un tipo de corrupción política que se suponía propia del régimen anterior pero que, en realidad, se mantiene muy viva en el nuevo: el uso del presupuesto con fines de proselitismo y movilización partidista.

Esta historia no sólo intenta probar la continuidad hasta el día de hoy de eso que Samuel I. del Villar llamó "la preeminencia del imperio de la corrupción" en el manejo de la l hacienda pública (Agravios nacionales a la hacienda pública, Océano, México, 2006), sino algo mucho más grave: que una institución política como el PAN, que desde hace más de medio siglo se supone que tiene como razón de ser el compromiso con la democracia y el respeto a la ley, una vez en el poder tiende a mantener los esquemas antidemocráticos que tanto criticó cuando fue oposición.

La historia de Montes Cuen narrada por Reveles es simplemente una tragedia política individual que simplemente es el reflejo de una tragedia mucho mayor y que afecta negativamente la gran tarea de México: la de consolidar su democracia tardía. Montes Cuen es presentado aquí como un antiguo miembro del viejo partido autoritario, el PRI, que es desterrado de Sonora por el gobernador Eduardo Tours, que más tarde es contratado como asesor por los panistas para que, usando su experiencia como priísta, les ayude a crear una "CNC Azul" que fue instrumento de operaciones de acarreo en la votación que desembocó en la elección de Felipe Calderón como candidato presidencial del PAN. Una vez cumplido su papel, según lo narrado en esta historia, Montes Cuen fue desechado por sus jefes panistas e incluso encarcelado cuando se negó a desviar recursos de su organización para la campaña presidencial del PAN y que, INEP Internet para el profesional de la política http://inep.org Potenciado por Joomla! Generado: 12 May, 2008, 10:37 finalmente, terminó siendo protegido por legisladores del PRD.
La prisión del personaje central de esta historia, es otro ejemplo de un rasgo del viejo régimen que pervive en el nuevo: el uso de la ley para fines partidistas. Desde luego que el ejemplo más conocido de este fenómeno fue el intento de desafuero del jefe de gobierno de la Ciudad de México en 2005 para impedir que fuera el candidato presidencial de la oposición de izquierda en 2006.

Finalmente, otro punto de extraordinaria importancia que ilustra lo aquí expuesto por Reveles, es la recomposición y no desaparición del sistema corporativo y clientelar, obra magna del régimen autoritario priísta. Según Montes Cuen :

Ni la más remota idea tenían los panistas, cuando llegaron al poder, de cómo operaban las organizaciones campesinas y de cómo ellas lograban tener acceso a recursos del gobierno.

De hecho se les prendió el foco cuando discutían el Presupuesto de Egresos de la Federación para 2004.

Les llamó mucho la atención que hubiera tanta rebatinga y tan marcado interés de las organizaciones y partidos –sobre todo PRI y PRD- por incrementar en el presupuesto original enviado por el Ejecutivo las cantidades del erario que
deberían ser destinadas a los habitantes del campo.

Fue cuando los diputados federales de Acción Nacional tuvieron conciencia plena de que no contaban con vasos
comunicantes ni con estructuras receptáculo para esas millonarias entregas de dinero que este gobierno, tan crítico del populismo, ha derrochado con singular entusiasmo para suplir con dádivas populistas la falta de soluciones de fondo a problemas ancestrales.

A partir de entonces, los diputados del GPPAN ya no soltaron la presa: se dedicaron en cuerpo y alma a poner en marcha -más en escritorio que en tierra firme, más de utilería que con participación real de gente de carne y hueso, más como subterfugio que como servicio-- cientos de organizaciones.

Con este trabajo Reveles hace un servicio múltiple a la vida cívica mexicana. Por un lado, muestra las enormes posibilidades de ese periodismo casi marginal en México, el de investigación, para exponer los problemas políticos de fondo. Es ahí, en la multiplicación de trabajos como éste, donde los medios pueden mostrar, en la práctica, su compromiso con la democracia. Por otro, queda claro, con este botón de muestra de 55 millones de pesos, lo mucho que
México tiene que cambiar antes de poder proclamar que la democracia se ha consolidado en nuestro país.

Lorenzo Meyer


NOTA INTRODUCTORIA DE JOSÉ REVELES

El ingeniero Heberto Castillo, ese gran luchador social ya desaparecido, me contó en una ocasión el tono en que le había reclamado a su ex alumno en laUNAM Raúl Salinas de Gortari:

-Los presidentes de la República, los políticos y sus familiares siempre roban. Lo que es imperdonable es que se enriquezcan medrando con los alimentos y con las necesidades de la gente más pobre.

Aludía a los negocios que, era fama pública, hizo Salinas con maíz y frijol importados de pésima calidad, reses en canal y leche en polvo contaminada.

Viene a colación la anécdota a propósito de las "manos limpias" de las que hoy presumen el Partido Acción Nacional y su aspirante presidencial Felipe Calderón Hinojosa. Hay demasiadas pistas para demostrar que están sucias. Y mucho. Se puede aplicar aquí el adagio popular: dime de qué presumes y te diré de lo que careces.

En estas páginas aportaremos documentación y datos de cómo el gobierno de Vicente Fox y sus funcionarios, diputados federales panistas y políticos locales, con recursos públicos y con la fuerza del Estado, emplearon toda posible vía -incluyendo ilegalidades- para allegarle recursos a su candidato presidencial y a los aspirantes blanquiazules a puestos de elección popular para este 2006 y quitar de en medio a quien estorbaba en este propósito.

Las conductas corruptas, propias de la doble moral de muchos panistas, han sido documentadas y denunciadas formalmente ante la Procuraduría General de la República, la Procuraduría del Distrito Federal, la Secretaría de la Función Pública, la Contraloría interna de Sedesol, la Cámara de Diputados y el juez Octavo de Distrito en Materia Administrativa.

Aquí se exhiben expedientes y no se alimentan rumores. Aunque entre 2004 y 2005 más de 60 diputados del PAN en toda la república fueron los destinatarios privilegiados, consentidos y nunca vigilados de los programas sociales del gobierno de Vicente Fox, indigna lo hecho en este 2006 porque pocas cosas pueden ser tan cuestionables como desviar fondos públicos fingiendo que van a utilizarse en auxilio de los mexicanos más pobres.

Esta es la crónica documentada de un atraco multimillonario con recursos de Sedesol para el Programa de Vivienda Rural.

Frente a los 1383.8 millones que el gabinetazo otorgó en dos años a proyectos diseñados, promovidos, gestionados y operados por los legisladores blanquiazules (se detallan en este libro, una por una, las asignaciones millonarias a través de organizaciones que se crearon al vapor), el desvío de 55 millones de pesos que a continuación se sustenta con pruebas documentales, grabaciones y entrevistas podría parecer "de poca monta".

Sólo que en el ejemplo que se desmenuza existen todos los elementos para configurar delitos graves cometidos por funcionarios de altísimo nivel, entre ellos dos titulares de Sedesol -Josefina Vázquez Mota y Ana Teresa Aranda-, varios funcionarios superiores y medios en esa dependencia, además de diputados federales.

Se les imputa desvío de recursos públicos, tráfico de influencia, ejercicio indebido del servicio público, abuso de autoridad, uso indebido de atribuciones y facultades, cohecho, y delitos electorales.

En muchos programas sociales el gasto ha sido desaseado. La manipulación, coacción, compra y condicionamiento del voto gravitan sobre millones de mexicanos paupérrimos, ha dicho Naciones Unidas. Y hablamos de más de 67 mil millones de pesos solamente en tres de entre 51 programas de ayuda oficial: Oportunidades, Procampo y Seguro Popular. Si se suma todo el gasto social programado para este año electoral, se llega a los 121888 millones.

martes, 13 de mayo de 2008

IRENE SENDLER


Muere la heroína polaca Irene Sendler
Salvó a miles de niños judíos del gueto de Varsovia. Ha muerto Irene Sendler,una de las grandes heroínas polacas de la Segunda Guerra Mundial. Sendler salvó a dos mil quinientos niños judíos en la Polonia ocupada por los alemanes.

Decía haber sido educada en la idea de ayudar a los demás sin fijarse ni en religión ni en nacionalidad. Fue condenada a muerte y salvada por un oficial nazi cómplice durante su traslado a la ejecución en el último momento. Pasó a la Resistencia.

En 1940 Varsovia vivían 400.000 judíos. Los alemanes acotaron un gheto de 4 km cuadrados donde hacinaron a 450.000 personas. Sendler escondía a los niños en maletas, entre mantas o mercancía para sacarlos del cerco. Los alojaba en familias católicas y en conventos. Siempre llamó al amor, la tolerancia y la paz no solo en la guerra, decía, sino también en tiempo de paz.